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Un BrasileÑo En… Ámsterdam & BerlÍn







Anderson Henrique Tenorio Vila Nova
Vice: Dinos algo sobre el lugar en el que creciste.

Anderson: Soy de Recife, en el noreste de Brasil. Viví allí hasta los 25 años. Es una gran ciudad, con una población de 3 millones de habitantes. Era la primera parada para los holandeses cuando colonizaron Brasil en el siglo XVII. Quemaron algunos de los más hermosos edificios que había en la ciudad y creo que los portugueses los echaron.

¿Es por eso que viniste a Holanda? ¿Para vengarte?

No [risas]. La primera vez fue por negocios. Trabajaba en la oficina en Brasil de una empresa holandesa y tuve que visitar algunas fábricas en Ámsterdam. La ciudad, de algún modo, me estaba llamando, así que decidí regresar y pasar el verano en Europa. No llegué a irme de Ámsterdam.

¿Cómo fue eso?

Bueno, recuerdo estar caminando de la Estación Central a la Plaza Dam y me enamoré inmediatamente. Me sentí instantáneamente conectado con la ciudad.

¿Qué? ¿Te gustó esa trampa fea para turistas? ¡Es uno de los lugares más asquerosos de la ciudad!

Lo sé, pero me gustaron las vibraciones de la calle. Hicieron que me sintiese bienvenido. Pero esa no fue la única razón por la que me quedé. También conocí a alguien especial durante esa semana. Estuve con él durante el resto de mis vacaciones y nos enamoramos. Legalmente hablando, era más fácil para mí venir a Holanda porque él nunca habría obtenido un visado en Brasil teniendo en cuenta que tenía una relación con un hombre.

¿Por eso dejaste Brasil? ¿Por la homofobia?

No. Vengo de una familia cariñosa y ser gay nunca fue un problema, aunque yo no era del todo abierto con el tema. Mi padre siempre se refería a mi novio como mi “amigo especial”, pero así funciona en Brasil. Lo aceptan pero no lo mencionan. Creo que Brasil es un buen lugar para ser gay, especialmente comparado con otros países de Latinoamérica. Era feliz en Brasil y tenía muchos amigos y un buen trabajo. Fue una decisión difícil, especialmente porque en Brasil es muy común entre la gente el hacerse cargo de los padres cuando se hacen viejos.

¿Te arrepientes de haberte mudado aquí?

Definitivamente no. Vivo en Ámsterdam desde hace ocho años y se ha convertido en mi hogar. Aunque he tenido dificultades. Aprender el idioma fue horrible. Aún es frustrante. Pero adoro Holanda, especialmente el modo en que todo se organiza aquí en términos de infraestructura y sociedad. Brasil ni se acerca a Holanda en términos de órden.

¿Cómo te van las cosas ahora?

Bueno, tengo un novio distinto… Han sido casi cinco años, pero aún me llevo muy bien con mi ex: es como de la familia. Trabajo en un banco cuatro días a la semana y dedico casi todo mi tiempo libre a la música. Organizo fiestas, también soy DJ y he producido algunos temas. Holanda es un buen lugar para la música electrónica.

ENTREVISTA DE GIJS VAN DER SANDEN
FOTO DE ERIK ARASH FATEHI





Mayra Magalhaes
Vice: Eh, chica de Brasil, ¿desde cuándo estás en Berlín?

Mayra:
Desde hace unos tres años y medio, pero me costó un poco llegar hasta aquí. En el instituto tenía un novio francés y después de mi graduación me fui a vivir con él a París. Cuando aquello dejó de funcionar me mudé a Alemania, de donde proviene parte de mi familia.

¿Directamente a Berlín?

Mi primer destino fue Kiel, una ciudad muy aburrida. Comparada con Río, el norte de Alemania era tan frío, lluvioso y tenso que me resultó duro de asimilar. ¡A la primera oportunidad me mudé a Berlín!

¿Cuál fue tu primera impresión de la ciudad?

Mi primer pensamiento fue: “¿Dónde coño he acabado?”. No sólo por la cantidad de camellos que hay, sino porque todo era tan oscuro, tan triste y tan feo…

¿En qué parte de Brasil creciste?

En Río, pero iba a una escuela alemana. Mi padre había estado en Brasil durante 25 años, trabajando como productor musical. Es muy peligroso: nunca me acostumbraré a escuchar disparos de vez en cuando.

¿No crees que, en comparación, Berlín es aburrido?

Berlín es mucho más seguro. Me encanta poder ir a casa andando desde un club a las cuatro de la mañana.

¿Qué pasa con São Paulo? He oído que es incluso más extremo que Río.

São Paulo es puro caos. Es gris y gigantesco, sólo hay cemento, tráfico y un tiempo horrible. Lo odio. Vale, todo el mundo dice que hay clubs, museos y cosas que hacer, pero yo no podría vivir sin el Atlántico a la puerta de mi casa y sin el inmenso bosque que hay en medio de Río.

¿A qué te dedicas aquí?

Estudio Historia del Arte y Arqueología. Y he sido modelo durante un tiempo, lo cual está bien mientras eres estudiante porque consigues mucho dinero en poco tiempo. También tengo un novio estupendo que hace que vivir aquí sea mucho más agradable. Mi hermana y sus hijos también viven aquí, así que también paso el tiempo con ellos.

Tres cosas que te traerías desde Brasil a Berlín, venga.

Mis padres, mi infancia y el sol. ¡Eso solucionaría todos mis problemas!

Última pregunta. Los alemanes parece que aún están obsesionados con el exotismo de Brasil. ¿Has estado alguna vez en alguna de esas fiestas alemanas de samba?

¿Tú visitas el Lederhosen Federation cuando estás en Nueva York? Aunque me considere a mí misma una brasileña de verdad, no creo que cumpla con los clichés. ¡Brasil es algo más que samba y fútbol!

ENTREVISTA Y FOTO DE MARTINA KIX

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