©2014 VICE Media LLC

    The VICE Channels

      Ciaron O'Reilly ha destrozado montones de aviones de guerra americanos con un martillo de 20 dólares

      February 7, 2013

      Por By Brian Whelan

      Mientras tú agitabas en vano tus pancartas en cualquier manifestación ignorada en contra de la guerra de Irak, Ciaron O'Reilly lograba que gente importante se tomara en serio la resistencia contra la invasión destrozando él solo más aviones militares americanos que los talibán y saliendo vencedor en el juicio que se celebró en su contra.

      El 3 de febrero de 2003, el pacifista australiano viajó –en compañía de cuatro co-conspiradores- al aeropuerto de Shannon, en Irlanda, donde el ejército de EE.UU había hecho un alto de camino a Irak. El grupo violó la seguridad del aeropuerto, avanzó a hurtadillas por la pista de aterrizaje hasta el hangar e encapacitó un avión de la fuerza aérea. No era la primera vez que lo hacía: en 1991, durante la primera Guerra del Golfo, Ciaron atacó un bombardero B52 que transportaba misiles de crucero con carga nuclear, imposibilitando que pusiera tomar parte en los bombardeos de Irak.

      ¿Cómo inhabilitas una máquina de guerra de dos millones de libras? Con un martillo de 20 dólares y mucho odio hacia las naciones que abusan de su poder y masacran brutalmente a cientos de miles de inocentes sin ninguna otra razón aparente que la codicia. Diez años después del último sabotaje de Cioran pude hablar con él.

      "Fuimos a escondidas por el aeropuerto hasta llegar al hangar", me contó. "Forzamos una puerta y encontramos otra, sin seguro, que conducía al avión de guerra estadounidense. Entramos y nos pusimos a inutilizarlo con martillos. Es relativamente fácil. Sabía que el radar estaba en el morro del avión y me concentré en él".

      Continúa Ciaron:  "Me di cuenta de que Damian (otro saboteador) estaba siendo retenido por un agente de policía. Me acerqué, calmé los ánimos y los dos volvimos al avión. Para cuando llegaron los refuerzos –unos siete minutos después– ya habíamos terminado de inutilizar el avión. Cargarse un aparato de dos millones de libros en ese tiempo no está nada mal".

      El plan del grupo era dejarse detener y en el juicio usar el caso para denunciar la guerra en Irak. Su defensa consistió en afirmar haber destrozado propiedad militar para salvar otras vidas. Tres años y tres juicios después, fueron absueltos. Un marine estadounidense, Jimmy Massett, testificó a favor de los saboteadore; unos años más tarde, Wikileaks desveló lo cerca que estuvieron los americanos de abandonar Irlanda: la acción en Shannon había puesto en tela de juicio la supuesta neutralidad del país.

      Después del juicio les devolvieron las herramientas con las que habían destrozado el avión, pese a que presumiblemente volverían a utilizarse en un futuro con el mismo propósito: dos de los martillos que utilizaron en Shannon fueron los mismos que inutilizaron aquel B52 en 1991. "Tienen tal respeto por la propiedad privada que siempre te devuelven las cosas".

      Tras lo del B52, uno de los martillos fue enviado a Inglaterra para destruir equipo en British Aerospace que se estaba utilizando en Timor Oriental e Irlanda del Norte. Los martillos se entregaron luego a cuatro mujeres que inutilizaron un caza Hawker de 2 millones de dólares; luego pasaron a un cura, que inhabilitó con ellos un vehículo diseñado para transportar cabezas nucleares a la base naval de Faslane, para reencontrarse con su dueño, Ciaron, al cabo de una década.

      El ataque al B52 fue probablemente la acción más valiente de Ciaron. En 1990 se mudó a los EE.UU y trabajó en un comedor social, donde supo del Movimiento del Trabajador Católico (un grupo de activistas cristianos que hacen campañas en contra de la guerra y la injusticia social) y conoció a su miembro Daniel Berigan, que llegó a estar en la lista de los 10 fugitivos más buscados del FBI por sus acciones en contra de la guerra de Vietnam.

      El 1 de enero de 1991, Ciaron y cuatro miembros de el Movimiento del Trabajador Católico atravesaron las vallas de la base aérea de Griffiss, en el estado de Nueva York, arriésgandose a que se empleara contra ellos fuerza letal de ser sorprendidos. Derramaron sangre sobre el avión y lo inutilizaron con un martillo. Su defensa legal fue rechazada y su sentencia fue de 12 meses de cárcel.

      "Hay muchos veteranos en nuestro movimiento. Si uno quiere tomarse en serio la tarea de traer la paz, hay que correr los mismos riesgos que los soldados en la guerra", me dijo Ciaron.

      “Hay muchas más armas de fuego en una base militar estadounidense que en un aeropuerto comercial en Irlanda. Nuestro grupo estuvo más de seis meses preparándose. Habíamos hablado de la posiblidad de que alguien pudiese morir. Cuando nos pillaron, me metieron en un Con Air y me llevaron a una cárcel en Texas. Fue duro. Eramos unos 24 en cada jaula, con seis jaulas soldadas juntas en una habitación.

      Ciaron vive ahora en Londres, en una casa de acogida del Movimiento del Trabajador Católico que cada noche ofrece refugio nocturno a 23 refugiados. También predican la resistencia no violenta a las instituciones que crean pobreza. Pasa los días apoyando a Bradley Manning, un soldado americano que en su día pasó por Shannon y al que ahora acusan de pasar información a Wikileaks. En ocasiones puedes verle en televisión, detrás de Julian Assange; debido a esto, la ABC dijera de él que era el guardaespaldas de Assange. Un malentendido, según Ciaron, que insiste en que sólo ayudaba al fundador de Wikileaks en los juzgados y que todo se ha hinchado “a lo guardaespaldas de Whitney Houston”.

      Ciaron no está en la actualidad planeando acciones, pero afirma que si alguien quiere explorar seriamente una, él está siempre dispuesto a escuchar invitaciones.

      "Creo que lo importante es la resistencia no violenta o la solidaridad con los que la practican. Creo firmemente que, si un 1% de la gente que fue a las manifestaciones en contra de la guerra de Irak, hubiera optado por la resistencia no violenta hasta el punto de arriesgarse al encarcelamiento, y el otro 99% hubiera ofrecido su solidaridad a esa gente, habríamos detenido la guerra”.

       

      Sigue a Brian en Twitter: @brianwhelanhack

       

      Más armas, guerra y destrucción:

      SOFEX: El negocio de la guerra

      Tecnarquía: Más allá de las páginas de The Anarchist Cookbook

      Mercados de armas de Pakistán

       

      -

      Temas: Ciaron O’Reilly, Irak, Irlanda, B52, Daniel Berigan, guerra

      Comentarios