¡Día de los góticos en Disneyland!

Por Jamie Lee Curtis Taete

El domingo pasado fui al duodécimo “Bats Day in the Fun Park” anual. Aunque nunca lo diríais por el nombre que tiene, es un día en el que cientos de góticos van a Disneylandia (en California) para pasar un agradable día y hacerse un montón de fotos turbadoras. (En serio, ¿quién fue el iluminado que le puso el nombre? ¿Qué coño significa eso?)


El principal acontecimiento del día es hacerse una foto delante del castillo de Cenicienta, lo que significa empujones y codazos para pillar sitio. El tío de violeta se lo tomó muy en serio.


Y he aquí la foto. Su alternativa para “cheeeeeeeeese” (o eso igualmente cutre que decimos aquí, “patataaaaaaa”) fue “sangrientooooo” o quizás “¡yo siempre me sentía más identificado con Úrsula que con Arieeeeeel!”

No pude alejarme lo suficiente para que cupiesen todos en la foto, pero esto debería daros una idea de la gente que había. Un número estimado seria: un montón.


Estos gorros no los venden ahí, tienes que comprarlos por internet, así que si una cosa aprendí es que los góticos son la mar de organizados.


Esta niña no tiene ni idea de qué coño está pasando. ¿Creéis que cuando vea a Donald y a Mickey pensará que ellos también se han disfrazado para venir a Disneylandia?


A menos que seas una abuela de 85 años y no tengas televisión, estoy bastante seguro de que sabes que un gótico está tan homogeneizado en la sociedad como cualquier otra subcultura. Son gente corriente, con la excepción de que llevan ropa estúpida (igual que el resto de la humanidad) pero el grado de estupidez es diferente y van de que les mola lo oscuro. Quizás a algunos de ellos les mole realmente, yo qué sé. Pero también estoy bastante seguro de que a aquellos a quienes les mola de verdad están en Suecia sacrificando novias, no en el puñetero “Bats Day in the Dun Park”.


Aparte del predominante negro y la enorme cantidad de góticos que compraron merchandise de Pesadilla antes de Navidad, la única diferencia real entre los góticos y los normales es que, cuando alguien normal se acercaba a un gótico para hacerse una foto con él, el gótico se ponía muy, muy contento y luego, solo durante unos minutos, parecía satisfecho consigo mismo.

Como esta mujer a la que fotografié. Justo después me dio su tarjeta de negocios:

Algo que nunca debe dársele a nadie, y menos en Disneylandia.


Aparte de eso, parecía que los góticos no estaban ahí para invadir el castillo de la Bella Durmiente, al contrario, estaban contentos de estar pasándoselo bien en el mundo de Disney. Como, por ejemplo, en la atracción de las tacitas…


Ciertamente nadie se sorprendió de que fuesen a la Mansión Encantada cinco veces seguidas…


Ni tampoco se sorprendió nadie al verlos haciendo 90 minutos de cola para subirse a la Splash Mountain…


Ni de que montasen en los barquitos…


Ni de que llevasen camisetas bastante inapropiadas considerando que están al lado de un carrusel…


Ni de que llevasen demasiadas capas para un día de mayo en California…


Ni de que comprasen merchandise de Toy Story


Ni de que llevasen los cascos puestos mientras pasean con sus hijos. (En la foto no se ve muy bien, pero realmente lleva los cascos. Hay que joderse con las madres góticas, macho).

Un poco más tarde, los niños tuvieron otra oportunidad de hacerse fotos, para que de aquí a diez años puedan acordarse de este día y jurar que jamás volverán a hablar con sus padres.



¡Eh, niños! Siento mucho que vuestros padres os vistiesen así. A menos que os vaya el rollo, ¡entonces vale!



¡Oh! ¿Y sabéis qué? También hubo un eclipse, lo cual probablemente fue la razón para que organizasen la quedada ese día.


No soy un experto en la fotografía de eclipses (probablemente ya lo habrás deducido por la foto), pero estoy bastante seguro de que todos esos góticos no se convertirán en nada, podéis estar tranquilos.


Y aún hubo otra ocasión de hacer una foto de grupo, en las escaleras de la Mansión Encantada, al final del día. Pero había una cola quilométrica y yo ya había tenido suficientes góticos por ese día, así que decidí irme a casa.


Aunque de camino me crucé con este pedazo de tía. Vi que una mujer le tapaba los ojos a sus hijos cuando pasaron a su lado, lo cual fue bastante guay.

En resumen: Góticos + Disneylandia = ¡Un día de diversión asegurada!

 

Sigue a Jamie en Twitter: @JLCT

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