Cultura
Desde los archivos: Dos hippies que hacen cantar a las plantas

Fundada en 1975, Damanhur –un antiguo nombre egipcio que significa “Ciudad de la luz”– es una comuna ecologista autosuficiente que se encuentra entre unas colinas y una exclusiva clínica de rehabilitación en el valle de Val Chiusella, a las afueras de Turín (Italia). Las mil personas que viven en Damanhur siguen la visión y los principios de su líder, Oberto Aiuradi, quien, de acuerdo con la tradición damanhuriana de rebautizar a cada miembro de la comunidad con un nombre de pila de animal y un apellido de planta, se hace llamar Halcón. Los habitantes de Damanhur hacen todo lo que este tío les dice. Ahí va un ejemplo: inspirado él por la visión de una estrella fugaz, la comunidad excavó un templo de once pisos de altura en la montaña en la que viven. Lo hicieron a mano y tardaron 16 años.
Uno de los principios más importantes de Halcón es el de que todos los seres vivos –incluyendo animales y plantas– existen en un plano armónico conectado al nuestro y que todos y cada uno poseen una inteligencia y sensibilidad similar a la de los humanos. Es por esta razón que los científicos damanhurianos han construido máquinas que, según afirman, les permiten comunicarse con las plantas mediante frecuencias electrónicas variables. Música, vamos.
Al llegar a la oficina de su federación fui recibido por Búho y Araña, ambos involucrados en el proyecto música-plantas. Hablaban de viajes en el tiempo y civilizaciones vegetales alienígenas con el mismo tono monocorde que un maestro de escuela emplearía para hablar de la gravedad. Un poco más tarde se me condujo a una habitación; en ella había un cyclamen, al que Araña aplicó unos electrodos que sacó de una bolsa. Segundos después, una lenta, desordenada serie de escalas armónicas empezó a salir de un altavoz conectado a la planta. Así discurrió nuestra conversación, acompañados de la música del cyclamen.
VICE: ¿Así que las plantas viven en otra dimensión?
Araña: Existen en el interior de diferentes planos y sensaciones. Piensa que una criatura que pasa toda su vida en un solo lugar sin llegar a moverse nunca ni un centímetro tiene que aprender a comunicarse por diferentes medios. Por eso somos de la creencia de que en otro tiempo y lugar, en otra dimensión, existió una sociedad de plantas organizadas que hacían música y componían poemas. Una sociedad similar a la nuestra. Aprendieron a moverse gracias al contacto con otras especies, como los animales de nuestro planeta. Todo esto son visiones que tuvo nuestro líder, Halcón.
Vale. ¿Y cómo os las arregláis para contactar con las plantas?
Esta investigación nació a partir de una de las ideas de Halcón: que las plantas, como los animales y los humanos, tienen alma e inteligencia. Halcón ha estado pensando en este proyecto durante los últimos 30 años. Tras cientos de experimentos conseguimos este equipo; con él, las plantas pueden expresarse mediante impulsos electromagnéticos. Esta máquina interpreta los impulsos y a través de un sintetizador los convierte en música. De esta manera la planta puede tocar el violín, el piano o una caja de ritmos. No hay límites para su sonido.
Oh, yeah. Pero las plantas no pueden oír. Por tanto, no pueden decidir lo que suena.
Todo se basa en el componente emocional de la planta. Por ejemplo, hace poco dimos un recital de música de plantas, y una prímula de repente dejó de tocar. Nos miramos unos a otros, desconcertados, y nos percatamos de que un hombre había entrado en la sala en ese preciso instante. Ese hombre llevaba en la mano una ensalada. ¿Lo entiendes? La planta estaba asustada. El estado emocional de la planta es fundamental para su capacidad de tocar, porque aunque no puedan verte ni oírte en un sentido tradicional, pueden percibir energéticamente lo que les rodea y la clase de persona que eres.
¿Dirías que hay personas mejores que otras por su habilidad para conectar con las plantas?
Bueno, las investigaciones que hemos hecho a lo largo de los años nos han permitido comunicarnos con ellas de la misma manera que ahora me estoy comunicando contigo. Hay gente que, conectándose a una planta, es capaz de escribir poesía automáticamente.
¿Tienen su propio lenguaje?
Justo hemos empezado a descifrar su alfabeto. Concentrándonos en los colores que a la planta le resultan cercanos podemos iniciar contacto. Verás, el amarillo y el naranja les trae a la mente el sol y la vida, y eso les gusta. Puedes sentirlo. Así es como estamos aprendiendo su ABC, aunque en este caso tenga más que ver con sensaciones y sentimientos que con palabras y frases estructuradas. Esa es la razón de que la gente pueda escribir poesía pero no prosa cuando se conecta telepáticamente a una planta.
¿Pueden hacer otras cosas, además de expresarse artísticamente?
Sí. Mediante sensores, las plantas son capaces de abrir puertas. Cuando te acercas a ellas, te abren la puerta sólo si perciben que eres amigo. También pusimos una planta en un carrito; conectado a sus impulsos electromagnéticos, la planta pudo moverse a voluntad. Aprendió a moverse por la habitación siguiendo su propio albedrío.
Um...
También hay plantas parlanchinas y otras más tímidas. Cada planta es como una persona, con una diferente propensión a aprender. Esto es obvio para cualquiera que alguna vez haya escuchado a varias plantas conectadas a la misma máquina. Un roble tocará una melodía totalmente distinta a un arce. Depende también de su edad y tamaño. Cuanto mayor y más grande es la planta, más compleja es su música.
¿Qué tipo de música prefieren?
A diferente planta, diferente género. A los castaños les encanta el metal. El estilo de estos árboles es agresivo y violento. Los más delicados son los abedules. Hacen música muy dulce. Pero da igual de qué planta se trate, siempre puedes tocar con ellas. Si tocas un instrumento o cantas, la planta te seguirá y hará música contigo.






BÁRCENAS: EL CARTERO DE LA CRISIS
¡Peinetas arriba, estamos en España!
VICE TALKS
¿Qué fue de las tertulias elegantes en televisión...
VESTIDOS PARA MATAR
Descubre la Fiesta con VICE
NOISEY: MAC DEMARCO EN EL PRIMAVERA CLUB
Mac ha grabado un disco muy sexy.
ART TALK: NAZARIO
El dibujante Nazario Luque nos invita a su casa.
REVOLUCIONARIOS A LA FUERZA
Tete, Pol y Vero organizan el Edificio 15-O.
Comentar