Quiero Mis Dvds

By JesÚs Brotons, Maquea


LA BATALLA DE HADIZA
Nick Broomfield
Cameo


No fue tal la batalla del título, sino una ensalada de tiros aliñada con granadas de mano en la que en el extremo agradable de los palos de trueno estaba el equipo occidental, y los del turbante, sus mujeres e hijos, en el lado de los que paran las balas con el cuerpo. Lo que cuenta la película no es agradable, ya que los hechos en los que se basa no lo fueron: en pleno acceso de ira justiciera tras estallar una bomba al paso de un convoy, nuestros chicos hacen lo que saben hacer mejor y obligan a morder el polvo a varias familias de los alrededores a pesar de que el único contacto que éstos tuvieron con los insurgentes fue visual. El día antes de la masacre compartimos té con dichas familias, que en plena ocupación intentan hacer vida normal pese a saber que puede truncarse en cualquier momento; también somos partícipes del entrenamiento de los marines, recios mocetones en su mayoría negros o latinos que están en el ejército, y en Irak, porque en casa las cosas pintan bastos. No hay aquí buenos y malos, sólo víctimas. Unos más que otros.


MASTERS OF HORROR TEMPORADA 2, VOL. 2
Brad Anderson, John Carpenter, Dario Argento
Manga


Habrá que reconsiderar el papel de la televisión como gran enemiga de la imaginación; no la televisión de aquí, que está más allá de toda redención, sino la de allá, la que cuenta en su programación con series en las que el líquido que más abunda no es la sangre, sino la bilis y la leche en mal estado. Prosigue su andadura Masters Of Horror con una relectura de El Hombre con Rayos-X en los Ojos en versión auditiva (episodio El Estrépito del Vacío); con un ácido varapalo, mezcla de El Príncipe de las Tinieblas y Asalto a la Comisaría del Distrito 13, al fundamentalismo antiabortista, berenjenal que Carpenter resuelve sacando a un viril monstruo (Pro-Vida), y con una granguiñolesca pieza de orfebrería que aúna sexo, sangre y misticismo, personajes vanidosos y codiciosos, ruindad y lujuria expiadas en un baño del líquido escarlata que todo lo purifica (Pieles). Masters Of Horror es el último refugio de los cineastas forajidos de ayer y de hoy, y el santuario del espectador que apura hasta el final la copa de cicuta.


COBRADOR. IN GOD WE TRUST
Paul Leduc
Cameo


Empieza bien la cosa, con un tipo cometiendo asesinatos en Nueva York por razones que sólo a él incumben, y otro en California practicando el mismo deporte pero, a diferencia de su epígono de la Costa Este, escogiendo sólo víctimas femeninas. Da al principio el film la impresión de ser un nervioso, epidérmico thriller en el que los destinos de ambos terminarán cruzándose y el espectador asistiendo a un sangriento, gratificante espectáculo de violencia gratuita, pero, lamentablemente, no es así. Condensa el guión no uno sino cuatro relatos del escritor brasileño Rubem Fonseca para dar a luz un confuso batiburrillo en la que los personajes tan pronto están en México como están en Brasil, una periodista argentina toma conciencia de lo jodido que está el mundo y se hace terrorista, Peter Fonda compra fetos para solucionar sus problemas de impotencia y se cuelan por ahí alegatos en favor de la dignidad humana y en contra del esclavismo que quizá son claros y oportunos en los relatos originales, pero no en la película, pues revisten de pedantería el ya de por sí aburrido sinsentido.


BAFF. PACK 10º ANIVERSARIO
Varios Directores
Avalon


Una de las posibles diferencias entre la figura del realizador y la del director es que al primero se le suele reducir, y al segundo magnificar: el realizador es el tipo más o menos competente, el profesional con oficio que pone en imágenes lo que antes sólo eran palabras, una rueda en un engranaje. El director, por el contrario, es aquel que convierte en imagen y sonido una visión personal, el tipo talentoso que pone el hecho fílmico al servicio de sus ideas y de su visión de las cosas. Un artista en un medio en el que los artesanos son mayoría. No siempre es así, por supuesto, pero sí en el caso de los artífices de las seis películas que componen el paquete que Avalon pone en circulación estos días. Compendio de algunos de los films más notables que se hayan proyectado en el festival de cine asiático BAFF, incluye Shara, Love Will Tear us Apart, After Life, Syndromes and a Century, Goodbye Dragon Inn y The Taste of Tea, obras cuya meta no es ilustrar un texto sino reflexionar sobre la existencia, rememorar el pasado, reflejar la cotidianeidad y confrontar al espectador con algo a priori tan inasible como los sentimientos. Cine pausado y de vocación contemplativa en su mayor parte, a contracorriente del déficit de atención que afecta a la sociedad occidental de hoy.

JESÚS BROTONS


RED DWARF
Varios directores
Cameo


Por aquí no caló tan hondo como para convertirse en un referente generacional como The Young Ones, otra genial serie made in BBC que pudimos disfrutar gracias a las teles autonómicas, pero el punto de partida de la comedia de ciencia ficción Red Dwarf (1988) era tan pasado de rosca que me acabó enganchando. El último hombre vivo no es Charlton Heston: es el sucio y pseudorastafari encargado de mantenimiento de una destartalada nave minera (con acentaco de Liverpool, hay que joderse), que navega a la deriva en compañía del holograma de Rimmer, su ex compañero de habitación, un pobre hombre disciplinado, repelente y más tonto que un zapato (pero capaz de soltar perlas: “morirse es como ir de vacaciones con un grupo de alemanes”) y de Cat, tataratataranieto mutante de un gato común, que a mí me recuerda mucho a la gran loca presumida de todos los tiempos: Little Richard (aunque en eso no hay consenso por aquí: algunos dicen que era más James Brown). Contra todo pronóstico, tamaño disparate dio para 8 temporadas—la primera de las cuales edita ahora Cameo—y, aún hoy, sus actores reciben abrazos de desconocidos cuando viajan en metro.

MAQUEA

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