Libros


NIGHTMARE USA
The Untold Story of the Exploitation Independents
Stephen Thrower
FAB Press


El haber documental es necesario enriquecerlo con Nightmare USA, libraco excesivo en forma y fondo que se acaba de sacar de la manga el músico y escritor Stephen Thrower, a quien ya le habíamos leído, con gusto, libros sobre figuras capitales como Lucio Fulci o Dario Argento. Casi quinientas páginas que honran el cine de explotación producido entre 1970 y 1985. Microwave Massacre, A Night to Dismember, Death Bed. The Bed that Eats… Títulos al margen que confirman que trastear en las basuras del vecino puede dárnoslo a conocer mejor y más exactamente que su impostada actitud en el rellano. Entrevistas con 25 directores insólitos, deconstrucciones mil y abundante material gráfico conforman este bendito acercamiento a las revueltas corrientes subterráneas del mejor cine malo norteamericano.




Gus 1. Nathalie
Christophe Blain
Norma Editorial


La última hornada de autores que ha aportado savia rica y nutriente a la escena del cómic francés es todavía la que se gestó, hace ya más de quince años, en el seno de L’Association, la editorial independiente que fundaron Lewis Trondheim, David B. y otros, y que daría a conocer la obra de nombres hoy titánicos e imprescindibles como el de Sfar o el de Christophe Blain (1970). Este último, responsable de la parte gráfica del ciclo Amanecer de la saga La mazmorra y creador de la serie Isaac el pirata, que acabaría por erigirse en uno de los mejores dibujantes con que cuenta el medio no ya solo en Francia sino en todo el planeta, firma ahora las aventuras de Gus Flynn, un pistolero más preocupado por las cuestiones del corazón y del bajocuerpo que por la peripecia del viejo Oeste americano, que cuando encarta lo hace como en los primeros seriales, saltando sobre el tren o atrincherada entre las rocosas. Esa esencia del western, del que suele decirse que en su desarrollo ha sido capaz de todo el contingente de la historia del cine, no es más que un contexto mitológico del que Blain recupera el aroma y los pequeños gestos para desarrollar epopeyas exiguas, diminutas preocupaciones morales sobre nuestra eterna contienda con lo femenino. El tono es lúdico y emotivo, y los medios, desde el extraordinario control del tiempo narrativo hasta el creativo trabajo del colorista Walter, dan con un ejemplo espléndido e intransferible (y clásico, muy clásico) de las posibilidades del cómic como lenguaje sofisticadísimo. Gus 1. Nathalie es un tebeo con todas las de la ley.


Los Príncipes Valientes
Javier Pérez Andujar
Tusquets


Y al fin una primera novela que es tal y es legítima y no el espejismo de las generaciones literarias que se inventan en los suplementos. Una novela ajena a la tontería de las cosas que hacen BUM y a las zarandajas vestidas de posmodernidad que pueblan la sección de novedades amustiando un poco el panorama con su sardonia existencial, tan pobres en cuanto a la plástica y tan poco todo en general. Al fin una primera novela que nos revela a un escritor de raza, alumno confeso del único maestro posible, Umbral, y que por tanto no teme entregarse a la escritura del pensamiento, de la experiencia y de la literatura per se, de la metáfora al vuelo y de la búsqueda de la imagen. Javier Pérez Andujar (1965), a quien habíamos leído en Mondo Brutto, en la edición catalana de El País y en un par de ensayos tirando a lo psicotrónico, hace paisajismo del Sant Adrià del Besós que le tocó vivir en los 70, y en aquel cinturón industrial barcelonés rastrea su identidad como hijo de la emigración a través de sus lecturas de infancia, de las páginas de la novela popular, los tebeos y las Joyas Literarias Juveniles. Huye de la idea biográfica pero se entrega a la memoria sentimental, hace “épica de una clase social” y en sus asociaciones deriva hacia brillantes cerros de Úbeda, casi pequeños ensayos, sobre Colombo, La familia Ulises del TBO, Verne, Poe o H. G. Wells. Ésta es la primera novela de un letraherido que aquí se corona autor, un tío que se sobrepone a estos días de tecnología y voces fragmentarias con un libro privado y lírico, coto y semblanza de un tiempo y de un lugar que hoy parecen antiguos y sepultados, pero de los que somos consecutivos y deudores.

RUBÉN LARDÍN

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