Entrevistamos a Boyd Rice en Rusia

Por Hardie Duncan; Fotos de Alexei Mostiev

Después de su reciente concierto en Moscú, nuestros compañeros de VICE Rusia hablaron con Boyd Rice sobre su amor por la bebida, Sons of Anarchy y la felicidad. Por cierto, se rumorea que el año que viene Boyd Rice y Death in June irán de gira juntos.

VICE: Es la primera vez que visitas Rusia, ¿no?

Boyd Rice: Llevo aquí unos días y está siendo increíble. No tengo ganas de marcharme, créeme. Anoche le dejé un mensaje a mi novia diciéndole “se te hubiese ido la olla si hubieses visto lo que he visto hoy”. Mi novia es licenciada en Historia del Arte, y su especialización es el vanguardismo ruso. Cuando la conocí me enseñó un montón de libros sobre el tema y todos esos artistas me influenciaron mucho.  El promotor del concierto y sus amigos me consiguieron una visita privada guiada por el Museo de Arte Moderno, y el guía fue el mismísimo curador del museo. Las piezas que a él le parecían las más importantes eran, curiosamente, de mis artistas rusos favoritos, como por ejemplo Goncharova, Larionov, Malevich, y uno nuevo, Filonov, creo. Era la primera vez que veía una de sus pinturas en directo pero creo que ya las había visto antes en libros y realmente cuando se ven en fotografías impresas no se puede apreciar el alcance real que tienen en directo, tan enormes, vivas y complejas. Es muy extraño que alguien que esté en el punto de la vida en el que estoy yo interactue con cosas que le entusiasmen de la misma forma que se entusiasma un adolescente. También me gustó el ambiente que habían creado en el museo, un poco como un Worker’s Club de los años 20. Un Club para los héroes de la clase obrera. Tenía un aire un poco Bauhaus y era de color rojo, blanco y negro; solo había un mueble que fuese una reproducción, todos los otros eran reales. Ojalá hubiese podido ir a un club así.

¿A dónde vas después de Rusia?

Nina Anotnio fue quien escribió la biografía autorizada de Johnny Thunders, y ahora va a empezar a escribir un libro sobre mí, así que estaré en Londres durante dos semanas para que me entreviste. Hay gente interesad en hacer una película basada en el libro. ¡A saber! Los de Hollywood hablan mucho y hacen poco. También estoy trabajando con un publicista para hacer una colección de mi trabajo desde los 70 hasta hoy en día. Estoy muy entusiasmado, porque cuando era niño siempre había querido ser artista. Y gracias a haber estado rodeado de la escena artística conocí a gente como Genesis P Orridge, Zev y Richard Kirk del Cabaret Voltaire antes de que empezasen su carrera musical, y ellos fueron una gran influencia para mí.

¿Todavía mantenéis el contacto?

Vi a Genesis hace tres semanas; nos tomamos algo en Nueva York. Con Zev hablo muy a menudo. Él fue el primero que me dijo que yo podría sacar un disco, porque yo no tenía ni idea de que había distribuidores que lo querrían distribuir. Vi a Richard H. Kirk en el Mute Festival el año pasado en Londres, en la Roundhouse. Era la primera vez que lo veía en unos 30 años. Todavía mantengo el contacto con esta gente, pero ya sabes, te vas haciendo mayor y te vas encerrando en tu mundo. Nunca he sido alguien que mantuviese mucho el contacto con la gente, siempre he tenido algo así como un calendario, para ver a cierta gente cada uno o dos años, y puedo perfectamente no ver a Zev en 5 años y luego quedar para tomar algo y que sea como si no hubiese pasado ni un solo día.

Creo que la primera vez que oí hablar de ti fue en los libros de RE/SEARCH y recuerdo concretamente el libro de “bromas” del que formaste parte, en el que escribiste sobre todas aquellas bromas que habías hecho. ¿Has seguido haciéndolas?

No ya casi no. Solo a veces, si surge la oportunidad. Eso ya pasó. Cuando era un adolescente sentía mucha rabia. Me levantaba cada mañana y pensaba “¿Cómo puedo hacerlo para meterme con alguien?” Me encantaba meterme con la gente y confundirla y hacer que se sintiese incómoda. Hoy ya no soy esa persona, por suerte o por desgracia. Aún puedo serlo, pero ya no puedo disfrutarlo tanto. El próximo mes cumpliré 56. Un hombre de 56 años no se va a levantar cada día y hacer que otra persona se sienta como una mierda, ¿sabes? Ya no es divertido.

También formabas parte de una revista sobre bebidas llamada Modern Drunkard. ¿Cómo te metiste en eso?

El editor de Modern Drunkard, Frank Kelly Rich, vivía en Londres durante el período punk rock o incluso antes de eso. Okupaba una casa allí. Fue a una fiesta y alguien le dijo que yo era la encarnación moderna de Alister Crowley. Así que cuando se mudó a Denver y se enteró de que yo trabajaba de DJ en un bar local pensó que debíamos conocernos. Como sabía que yo bebía mucho, me contó que iba a sacar esa revista y quería entrevistarme. Salí en la portada del primer número.

¿Y entonces empezaste a escribir para ellos?

Sí, todavía tengo muchos artículos para esa revista, pero ahora solo colaboro de forma intermitente. La mujer de Frank era la que lo llevaba todo y lo mantenía todo unido, pero se separaron y ahora tiene una nueva mujer y un hijo.

¿Y cómo te empezaste a interesar por la cultura Tiki?

Crecí entre la cultura Tiki a finales de los 50 y a principios de los 60, con programas Tiki de televisión, como Hawaiian Eye. Durante el período del glam rock, mis amigos y yo empezamos a comprar discos de Martin Denny en tiendas de segunda mano. Había como doce discos en cada tienda y siempre eran baratísimos. Empezó como una broma, los compramos todos por diversión y al final acabó gustándonos. 

¿Os gustaba la música o la estética?

La música. De hecho, acabo de volver a interesarme por ella, porque recuerdo que en una de las fotos de clase que nos hicieron yo llevaba una camiseta de color amarillento/verdoso, y esa camiseta venía con un Tiki a juego. Era un Tiki de madera con los ojos verde lima. Estaba tremendamente decepcionado porque en la foto cortaron el Tiki. En casa tengo un montón de cosas Tiki. Como por ejemplo esas lámparas que son peces globo en las que puedes meter una bombilla de algún color. Durante un tiempo también tuve un bar Tiki, estaba a media manzana de mi casa.

¿Lo abriste tú o como acabaste siendo el dueño?

Un amigo mía era el camarero del bar y solíamos ir allí con todos nuestros amigos. El camarero le preguntó al tío de Modern Drunkard qué podía hacer para conseguir más clientela y Frank Rich le dijo que convirtiese el bar en un bar Tiki y que me dejase diseñarlo a mí, porque yo lo sabía todo sobre la cultura Tiki. Así que el tío me pidió que lo hiciese y en menos de dos semanas transformé el sitio, que originariamente era un bar cutre de deportes. Lo convertí en un paraíso exótico. A la gente le encantó. Pasaron de ganar 39$ al día a ganar 3900$. Así que todos los que trabajaban ahí o estaban asociados con el bar se volvieron muy codiciosos y querían tomar el mando y echar a mis amigos, que eran los camareros. Al final echaron a todos los camareros, que eran los que hacían las mejores bebidas. Frank y yo estábamos súper cabreados. Se deshicieron de todo el rollo Tiki y pasó a ser una cáscara vacía de nuevo.

¿Qué sueles beber?

Normalmente suelo pedir Chardonnay. Hice un disco llamado Music, Martinis and Misanthropy  y Douglas Pearce, por el nombre del disco, salió y compró ginebra, vermut y aceitunas, y bebimos martinis durante todo el proceso de grabación del disco. Después de eso estuve enganchado a la ginebra durante cuatro años. Ya no suelo beber alcohol fuerte, excepto cuando quedé con el actor Vladimir Epifantsef, ya que trajo un par de botellas de vodka especial.

¿Habías trabajado con algún músico ruso anteriormente?

He tenido un par de ofertas de músicos neo clásicos que he considerado muy seriamente, pero me cuesta mucho entrar en el estudio de grabación. Cada semana recibo propuestas o peticiones de piezas originales o de colaboraciones. La gente me manda correos y me dice que quiere hacer ediciones súper limitadas y que no esperan conseguir dinero y que me mandarán una copia. He sido músico la mayor parte de mi vida adulta, así que si voy a hacer una pieza original de música no quiero que sólo se hagan 23 copias. Quiero que la escuche tanta gente como sea posible, y quiero vender tantas copias como sea posible. Recibo cartas de gente joven e idealista que me dice cosas como “no vamos a ganar mucho dinero, pero nos entusiasma”. Si de verdad te entusiasma, piensa en las cifras, porque las cifras no mienten. Si pudieses vender 23 copias o 23.000, ¿cuál de las dos opciones te proporcionaría más ventajas?

[Boyd saca un poco de rapé y nos ofrece a los que estamos ahí]

He mandado a  gente al camino de la perdición, porque este tabaco es muy adictivo. Empecé con el rapé a los 39 años, porque Ian Reed tenía una caja de rapé en el backstage y yo quise saber lo que era y si la gente todavía lo tomaba. Conseguí desengancharme unos dos meses, pero entonces alguien que había visto un documental sobre mí me mandó una caja y no me pude resistir. Volvía a engancharme.

¿Cuál es tu rutina diaria cuando estás en casa? ¿Trabajas cada día?

Hago cosas creativas cuando estoy inspirado, o si estoy en algún lugar en el que alguien tiene un estudio o algo así. Como con Douglas Pearce, cuando lo visito siempre me dice “te vas a quedar durante dos semanas, así que saquémosle todo el provecho posible a tu visita”. Y así lo hacemos. Este nuevo disco es mi primer disco de estudio en diez años, y eso es porque no soy la clase de persona que sienta que tiene que sacar un disco nuevo o algo así cada seis meses. Espero hasta estar inspirado y entonces busco un estudio, por eso he tardado tanto en hacer este disco.

Mi rutina diaria en Denver es levantarme tarde. Mi novia tiene un trabajo muy estresante y exigente...

¿De qué trabaja?

No estoy muy seguro. Ha trabajado con bancos muy importantes en Nueva York, y ahora es consultora para una compañía que hace algo, no sé exactamente el qué, pero ella es la encargada de manejar millones y millones de dólares. Las empresas acuden a ella con todo este dinero y le dicen “necesitamos liberar un par de millones de nuestro presupuesto”, y ella les ayuda a conseguirlo. Así que cuando me levanto cocino algo para cuando ella haya vuelto, y entonces solemos ver alguna serie como Sons of Anarchy, The Shiled o Los Soprano. Y luego básicamente me quedo despierto toda la noche, y escribo, si tengo ganas de escribir sobre algo en especial. Veo programas de televisión antiguos de cuando era niño, y esos solo los dan por la madrugada. Y justo cuando ella se levanta entonces yo me meto en la cama. Mi época favorita de mi vida es cuando era un adolescente o cuando vivía en San Francisco, cuando me quedaba despierto hasta tardísimo y veía todos estos programas de la tele de cuando era niño. Y eso es lo que estoy volviendo a hacer ahora. Soy una persona muy feliz.

 

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