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      Me fui a comer con Larry Clark

      December 13, 2012
      Christian Storm

      Por Christian Storm

      Photo Editor

      Larry Clark es una leyenda. Empezó a fotografiar el lado oscuro de la sociedad cuando solo era un adolescente, y más tarde, el cine le llamó la atención e hizo películas trascendentales como Kids, Bull, y Wassup Rockers (entre otras). Su trabajo ha ganado más premios y se ha presentado en más sitios de los que podemos contar. Además, también es un tío muy majo y todo un malote. Su nueva película, Marfa Girl, acaba de salir en su página web y te puedes bajar el torrent por solo 6 dólares y así evitarte el puñetero cine lleno de gente y las tasas de la burocracia. La película muestra a un grupo de amigos de Marfa, Texas, mientras practican el sexo, se drogan, tocan en grupos de música y son acosados por una patrulla de la policía fronteriza. Deberíais verla. La semana pasada quedé con Larry Clark y celebramos el fin de su reciente dieta de zumo comiendo pasta.

      VICE: Vi la película en cuanto se estrenó. Fui a la pequeña sala de visionado de nuestra oficina y la vi ahí.

      Larry Clark: ¿La proyectaste desde el ordenador? Eso mola, tío. También lo hicieron en Marfa. La proyectaron en un bar y acudieron más de 100 personas a verla. Si alguien la compra, pues vale, pueden hacer lo que quieran con ella. No me importa.

      ¿Cómo reaccionó la gente?

      Alguien me llamó y me dijo que cuando Chachi, el bajista, se está tirando a la chica de Marfa, sus familiares empezaron a animarlo. “¡Tírate a esa blanquita!” La madre de Adam Mediano, el protagonista de Marfa Girl, me mandó un mensaje y me dijo que era la mejor película que había hecho hasta ahora. Me dijo “Ve a por ellos”. Me emocioné mucho cuando leí eso. La gente está reaccionando muy bien. Las críticas dicen que estoy evolucionando, lo cual es bastante gracioso.

      ¿Crees que es cierto?

      Creo que soy más libre. La escribí y la fui haciendo sobre la marcha. No voy a utilizar ningún tipo de estrategia para conducir el argumento. Si hay una escena en la que solo sale gente hablando y el ritmo afloja un poco, pues afloja y ya está. Si luego vuelve a ponerse interesante, pues vuelve a ponerse interesante. Pensé que en esta película solo iba a hablar de lo que me importaba y nada más.

      Y si la estrenas online, puedes hacer lo que quieras.

      Puedo hacer lo que quiera, sea como sea. Yo decido como será el montaje final. Pero normalmente tienes que resignarte y desistir en lo del montaje final para que te la clasifiquen como película Restringida. Tienes que editarla para que sea Restringida y luego ya puedes hacer la versión final que quieras para el DVD. Esta no tiene ninguna otra versión con más desnudos o más de cualquier cosa. Lo mejor de estrenar online es que no tienes que preocuparte de la MPAA (Motion Picture Association of America) ni de la censura. ¿Quién los necesita, al fin y al cabo? Yo no. Mis películas son bien recibidas en Europa y en Francia, y no hay problema alguno. Pero las cosas están cambiando. El mundo se está volviendo más conservador, especialmente EEUU. Y todo el mundo que tiene menos de 35 ó 40 años lo ve casi todo desde su ordenador. ¡Incluso los de más de 40!

      Creo que el hecho de que te des cuenta del poder del cine en internet es otro ejemplo de que estás muy en contacto con tu cultura.

      Intento prestar atención. Estaba en Los Ángeles y Jonathan Velasquez, de Wassup Rockers, también. Entra y se sienta en el sofá y saca el móvil. El tío no me habla en tres horas. Se pasa las tres horas toqueteando el teléfono, enviando correos, mirando cosas en YouTube y quedando para el sábado e investigando dónde hay fiestas guays o hablando sobre su concierto, puesto que tiene un grupo. No le dije nada, simplemente le observé. Me dije a mí mismo, “Oh, así que esto es lo que está pasando”. Los críos miran películas desde sus teléfonos, lo cual para mí es lo más raro del mundo, pero si es así como van las cosas ahora, me interesa.

      En mi discurso de agradecimiento, cuando gané el premio en Roma, la estatua Marc’Aurelio, dije “Para todos los fans que ya son mayores y para todos aquellos que lloran por la muerte de las películas de 35mm, morimos con ellas o seguimos adelante. Yo seguiré adelante”. Un viejo amigo, más mayor que yo, me mandó un correo diciendo: “Fue un gran discurso, pero recuerdo que hace solo seis o siete años decías justo lo contrario. Dijiste que seguirías rodando en 35mm y que le diesen por culo a toda la mierda digital”. Parece que he madurado.

      Adam y Mercedes, de Marfa Girl

      ¿Cuánto contribuyen los actores cuando estás escribiendo el guión? ¿Hablaste mucho con Adam sobre su vida?

      Adam tiene un don de Dios, algo que no se puede aprender. Es muy calmado; me he fijado en que todos sus amigos son muy dicharacheros y él es más tranquilo. Cuando abre la boca es para decir algo inteligente, así que se ve que es un personaje inteligente y divertido. Así que delante de la cámara no tiene que actuar mucho. Es un poco como Marlon Brando o James Dean en ese sentido. Cuando los miras quizás no piensas que estén haciendo nada en particular, pero cuando los ves en la película se ve lo que les ocurre por dentro. Adam tiene esa cualidad.

      La escena del principio, en la que se enfrenta a la policía fronteriza, es algo que le pasó de verdad. Estaban él y otro chaval, y al otro lo pillaron y lo esposaron. Todo lo que estaban haciendo era andar por ahí después del toque de queda. Adam intentó saltar una valla, la policía lo pilló y lo tiró al suelo, y lo sujetaron mientras le pegaban un par de veces. Los de las patrullas fronterizas creen que no tienen nada que perder y piensan que pueden parar a cualquier persona de piel oscura, tirarla al suelo y pedirle los papeles.

      ¿Qué piensas de los chicos como Adam?

      Cuando estaba haciendo el casting en Austin, los actores profesionales y la gente que me acompañaba dijeron que nunca habían visto nada igual. Nunca menciono el papel que van a hacer, simplemente les pregunto por sus vidas. Es casi como ir al psicólogo, me dicen. La manera que tengo de trabajar con actores es colaborando con ellos: ellos me tienen que gustar a mí y yo les tengo que gustar a ellos, tenemos que confiar los unos en los otros. Es así como consigo la clase de actuaciones que consigo.

      Creo que cuando trabajas con actores con menos experiencia logras una interpretación mejor si estos hacen un papel que represente a alguien que se parezca a ellos mismos. Adam, por ejemplo, es un chico que se interpreta a sí mismo, ¿no?

      En realidad, hace de un chico ingenuo que tira adelante y le pasan todo tipo de cosas. Por ejemplo, las cosas que le pasan con las chicas en la película son cosas que todavía no le han pasado en la vida real, que yo sepa. Bueno, no sé, porque una cosa que siempre hago con los chavales, con los adolescentes, es que nunca les pregunto sobre su vida sexual. Nunca saco ese tema porque creo que es un poco raro que un tío mayor le pregunte a un crío por su vida sexual. Así que si ellos mismos no lo mencionan, yo tampoco. No sé si el chaval se ha tirado a diez tías o es virgen. No tengo ni la más remota idea.

      Todos los personajes son composiciones, pero todos están basados en gente real, porque cualquier cosa que te puedas imaginar que vaya a pasar, o cualquier cosa sobre la que hayas leído en el periódico, cualquier cosa que un ser humano sea capaz de hacer, ellos la han hecho. No hay nada que no se haya hecho ya. Somos animales, haremos lo que sea.

      Siempre mantengo el contacto con la gente durante años. Todavía veo a Leo Fitzpatrick y a Chloe y a Rosario. No los veo muy a menudo, pero somos amigos. Hay un par de personas de Tulsa (su libro de fotografías) que todavía viven y yo me mantengo en contacto con ellos. El niño indio del pelo largo del libro de Tulsa, ahora tiene 12 críos, todos indios. Otro chico de Tulsa, el rubio del pene grande, sigo hablando con él. Su padre murió de un ataque al corazón a los treinta o así. Su corazón estaba fatal. Y hay otro chico que ha conseguido salir, aunque ahora está casi siempre sedado. Eso es lo que pasa cuando esnifas toda esa pintura.

      Está bien ver que alguien saca esos temas a la luz.

      Sí, estoy saliendo de los años 50, donde todos son muy conservadores y Eisenhower es el presidente y se supone que todos debemos ser simpáticos y agradables y que toda esta mierda no pasa. ¡Pero sí que pasa!, me dije, “¿Por qué no sales y lo fotografías?”. Así que empecé a sacar fotografías de todo lo que veía a mi alrededor, lo que era mi vida y la vida de otra gente y que no era lo típico que se veía en las fotografías. Se suponía que eso no debía estar pasando. Se suponía que era un secreto. Y, en mi casa, la única regla que me impusieron mis padres fue que “lo que pasase ahí, se quedaba ahí”. Nunca se podía mencionar fuera. Así que yo tenía una vida secreta de drogas y secretos sobre mí mismo. Así empecé a fotografiar cosas. Si alguien ya lo había fotografiado, yo no lo fotografiaba. Hice exactamente lo mismo con las películas. Si otra persona ya estaba haciendo películas así, yo no las hacía.

      Eso no lo ha hecho nadie.

      Sí. No me interesa hacer películas o fotografías que ya existen. Así, realmente nadie puede copiarme. El mundo de la publicidad y de la moda mira mis fotografías y empieza a copiarlas para vender movidas. Y no pasa nada, no es mi mundo, no es mi problema, pueden hacer lo que les dé la gana porque yo seguiré a mi rollo. Pero, realmente, nadie puede copiarme, porque yo lo hice primero, voy un paso por delante. Yo solo hago lo que quiero ver. A ver si me atrapan.

      ¿Cómo se te ocurrió hacer LarryClark.com?

      Quise hacerlo para una película de 22 minutos de Jonathan y que nadie pudiese tocar. La gente me decía que no podía hacerlo, que no podía sacar esa película, que nunca se estrenaría, y yo les dije que vale, que entonces yo abriría una página web solo para poder estrenar la película por mí mismo. Me dijeron que no podría, que me metería en problemas, y mírame.

      ¿Has oído hablar del cómico Louis CK? Hizo algo similar a lo que has hecho tú.

      Ah, sí. Cuando me dijeron que un cómico había hecho un show y lo había colgado online y había ganado 8 millones de dólares les dije que me parecía muy inteligente. Y, por supuesto, me enteré de que Radiohead había sacado su disco así hace unos años y que pedían que la gente pagase lo que quisiera, y sacaron pasta de ello. Esto es el futuro, es así como van a ir las cosas.

      En enero cumpliré 70 años, no tengo tiempo para perder. Haré cinco o seis películas más y las colgaré en la web. Ahora estoy trabajando en una película que no para de retrasarse, así que les dije “Ahora o nunca, cabrones. No puedo perder el tiempo”. Me hice vegano para tener más energía. Trabajo unas 20 ó 21 horas al día, cada día, así que tengo que acostumbrar a mi cuerpo a dormir solo tres o cuatro horas al día como máximo. Y lo he conseguido. Y aquí estoy, hablando contigo. ¿Qué te parece la entrevista que te acabo de dar?

       

      Puedes bajarte la nueva película de Larry Clark, Marfa Girl, aquí.

       

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      Temas: Larry Clark, Marfa Girl, cine

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