Música

Etnopiyuli

A Sir Richard Bishop le mola Satán pero le ponen más las diosas indias

By Pablo Tregebov


Posiblemente la cosa que más me da por culo es quedarme sin papel de váter en el piso donde vivo ahora. En casa de mis padres no era tan drama, la verdad: si no había papel en el cuarto de baño podía dar cinco saltitos de cuclillas hasta la cocina, que quedaba al lado, y alcanzar ese precioso rollo nuevo. Pero donde vivo ahora quedarme sin papel significa dar unos 150 saltitos hasta la cocina. Sí, lo tengo calculado. Porque me quedo sin papel a menudo. Otra cosa que me da mucho por culo es hacer entrevistas por e-mail. Y más si es a alguien tan grande como Sir Richard Bishop, ex Sun City Girls, puto amo de la guitarra acústica, rey sabio del folk pirado.

Vice: Buenas tardes, sir. Son las 5 de la tarde en Barcelona y hace un día frío y gris. ¿Desde dónde estás contestando este e-mail y qué tiempo hace por ahí?

Sir Richard Bishop:
Ahora mismo me encuentro en Seattle, Washington. El cielo está encapotado y está empezando a hacer frío. Dicen que por la noche nevará, pero me lo creeré cuando lo vea.

Te me antojas como el típico tío rockero guay que se levantaba todas las pavas problemáticas y fumaba porros en el patio.

Pues mis días de instituto son un poco borrosos. Por lo general, recuerdo que no estaba del todo mal. No fui el mejor estudiante aunque sí puedo decir que era un tío guay. Siempre quise ligarme a la chicas problemáticas pero creo que por aquel entonces yo aún no era lo suficientemente interesante para ellas.

¿Te acuerdas de tu primera guitarra? ¿Le pusiste nombre?

La parte Libanesa de mi familia era muy musical. Mi abuelo tocaba el oud y el violín. Mi madre tocaba el piano y cantaba. Cuando yo era pequeño, mi abuelo me ponía cintas de música arábiga, Farid el Atache, Oum Kalthoum, Fairouz… A los diez años me pusieron profesores de piano y guitarra pero no duré mas de 2 o tres semanas. No me interesaba aprender teoría musical ni estaba preparado para la disciplina que ello requería, así que pasé de todo. Años después empecé a aprender a tocar de forma autodidacta y, mira, de algo me ha servido.

Y tu primera guitarra…

Ah, sí, era una acústica negra que no tenía otro nombre aparte de “mi guitarra”.

¿Cómo recuerdas la escena punk de Arizona de principios de los 80? Porque, para ser el culo del mundo, dio grupos bastante interesantes.

Pues la verdad es que había muy poca cosa. Cuando yo llegué en el 79 casi todas las bandas que había eran de rock o new wave. Tenías que buscar mucho para encontrar algo medianamente interesante. Ir a sitios oscuros o fiestas particulares para ver a grupos como Meat Puppets o The Feederz, a los que generalmente no les dejaban tocar en ningún sitio decente. Lo mismo nos pasaba a nosotros con los Sun City Girls. La verdad es que, aunque fuera lo más interesante musicalmente que había en aquella época, el punk nos importaba más bien poco. Estar sujeto a la subnormalada de tener que tocar sólo tres acordes nos parecía unidimensional y aburrido, por eso empezamos a incluir referencias asiáticas y formas más libres de estructura. Eso sí, en directo nadie entendía una mierda de los que estábamos haciendo.

Al mismo tiempo que empezaste a hacer música rarita te metiste en el ocultismo y el satanismo. Debías tener a tus padres contentos.

Mis padres no es que fueran muy religiosos y tampoco es que les importara mucho, la verdad. Eso sí, tanto mi abuelo como mi padre era Masones de muy alto rango, supongo que de ahí debí cogí algunas influencias un tanto raritas en lo que a materia espiritual se refiere. A los 20 años empecé a interesarme por la egiptología y de allí a los ritos mágicos egipcios. Me metí de lleno en la Tradición Mágica Occidental (Crowley, Golden Dawn, Austin Spare, Kenneth Grant, etc). Pero más adelante me acabé aburriendo y me centré en cosas más orientales, en especial en las diosas indias.

PABLO TREGEBOV
www.sirrichardbishop.net

Comentar