©2014 VICE Media LLC

    The VICE Channels

      Guía lésbica para comer coños

      May 21, 2012

      Por Kelly McClure

      Music Editor

      ¿Sabías que la Guía VICE para comer coños es uno de los principales artículos por los que la gente visita nuestra página web? Esto es porque, a menos que tengas cinco años, seas una hetero que no se atreve a experimentar o cualquier otro coñazo de persona, probablemente ya has puesto la boca en un coño y has querido mejorar tu técnica. ¿Quieres ser la que mejor lo hace? ¿Quieres ganar la batalla boca vs. coño? ¡PUES CLARO QUE QUIERES! Desde la perspectiva de alguien que también tiene una vagina y cuya mejor amiga es la vagina, he pensado que ya era hora de hacer una nueva guía.

      Mientras escribía lo que acabo de escribir sobre peña que puede que nunca haya puesto la boca en un coño, he tenido que pararme a pensar en qué tipo de criatura entraría en la categoría “no como vagina”. Lo he pensado durante un buen rato, como si estuviese tratando de solucionar un problema matemático particularmente difícil porque, después de comer coños durante 21 años, no me puedo imaginar cómo sería la vida sin eso. Es una de mis comidas favoritas.

      Ah, hola. Soy extremadamente lesbiana. Quizás no te habías dado cuenta. Lo primero que hay que saber sobre las lesbianas es que, a menos que seamos unas bobaliconas o unas lesbianas falsas, sabemos un montón sobre coños. Pero como suele enseñarnos la vida, entusiasmo no siempre es equivalente a habilidad. Te pueden encantar los coños y ser pésima comiéndotelos. En el mundo del sexo lésbico hay dos actos que son los más difíciles de hacer 1) atarse y 2) comerse un coño increíblemente bien. Este post se centrará en el segundo punto, y con un poco de suerte, le será útil a las lesbianas, a las chicas que se están haciendo lesbianas, a los tíos, o a quien sea.



      1) Tú eres la jefa
      Cuando vi mi primera vagina, a parte de la mía, claro, flipé. En realidad, una vagina no es algo muy bonito, y ahí abajo pasan un montón de cosas. Tuve que hacer un verdadero esfuerzo mental, personal y físico (como dolor de cervicales, quedarme dormida mientras lo hacía, matarme haciéndolo y querer llorar cuando ves que a la persona le está costando la vida correrse) para hacerlo como es debido. Con la práctica y el tiempo descubrí que si te enfrentas a una situación de sexo oral pensando “esta tía se va a correr, si no es que lo hago fatal” probablemente ella no se corra y tú lo vas a pasar mal. La presión es lo peor y ahuyenta los orgasmos. Imagínate a un granjero intentando arriar a sus ovejas quedándose parado en medio de un campo gritando y silbando para que vengan. Ponerse nerviosa a la hora de comer un coño solo hará que “las ovejas” que intentas atraer se alejen aún más. Lo importante es que pienses algo así como “voy a poner la cara en este coño porque me da la gana y porque ya he visto el episodio de Mad Men de esta semana. Y no me importa si se corre o no”. Y entonces se correrá. Te lo prometo.


      2) No hagas cosas raras. No uses “trucos”.
      Lo peor es cuando alguien piensa “Voy a hacer que vea las estrellas” y entonces entierra su cara entre tus piernas y empieza a hacer ruiditos para sacarse tus pelos púbicos de la boca. La mayoría de las historias que he oído sobre el tema empiezan por “una vez un tío me hizo algo graciosísimo”. No hagas nada que sea gracioso. No te saques de la manga movimientos raros. Sé honrada/o y hazlo con calma. Sigue ese consejo hasta que puedas adivinar por sus gemidos y gimoteos qué es lo que más le gusta (con suerte eso será fácil, a menos que la chica no sea expresiva, lo cual es una putada). Empieza por movimientos suaves con la lengua ensanchada y ve allanándola, según la forma del coño y luego procede con lengüetazos lentos pero constantes, como si te estuvieses comiendo el mejor helado del mundo. Hazlo muy muy muuuuuuuuuuuuuuuuuuuy lentamente, mientras le coges los muslos con las manos. Espera a que empiece a retorcerse, y entonces ataca al clítoris a matar como si fuese una araña en tu bañera. Si estás haciendo cosas raras y de repente oyes un “ven aquí, quiero besarte” es que la estás liando. No intentes persistir, y sobre todo no intentes bajar a rematar la faena. Has perdido esta partida, pero piensa en lo que has hecho mal antes de que la chica se vaya a casa, y vuelve a probar la próxima vez. No hay nada malo en necesitar práctica, y tampoco en preguntarle a alguien lo que le gusta.



      3) Pasos
      Las vaginas son muy inconstantes. El mejor modo de explicar lo que quiero decir es comparar las vaginas con estar súper fumado y querer comer a saco. Estás fumado y solo puedes pensar en Doritos, pero entonces llegas a casa, metes la mano en la bolsa y te das cuenta de que también quieres chocolate. Las vaginas son así. Siempre habrá un dolor, una necesidad, un “agujero que rellenar”, pero tienes que meter un montón de mierda en ese agujero para satisfacerlo. ¿Has visto esa peli, Tremors, en la que sale Kevin Bacon? Imagínate que el monstruo de la película con todos esos dientes es la vagina a la que te estás enfrentando y a la que le estas lanzando de todo solo para cerrarle la “boca”.

      En realidad, esta es una técnica bastante fácil, pero tampoco hay que pasarse. Básicamente, la clave para comer coño y triunfar haciéndolo es empezar lamiendo poco a poco, con ritmo, como hemos explicado antes, luego atacar un poco al clítoris (que la punta de la lengua toque el clítoris, apretándola un poco y moviéndola muy ligeramente adelante y hacia atrás, como si intentases girar un M&M) y luego volver a bajar el ritmo y a hacerlo suave como al principio. Después de concentrarte en el clítoris y una vez vuelvas a ir despacio, la tía que te estás tirando muy probablemente gemirá un poco o dirá algo así como “por favor, no pares”, y entonces le meterás tres dedos por el coño, hasta la mitad mas o menos. Mientras los metes, tienes que girarlos un poco hacia ti y encajarlos un poco en el hueso, cuya forma es muy conveniente justamente para hacer eso. Seguro que hay un término médico para ese hueso, pero no tengo ni idea. Si mientras quieres hacer algo con la otra mano, sitúala en la parte baja del estómago/hueso púbico, plana, y aprieta un poco. No sé muy bien por qué, pero parece que les encanta.

      Espero que esto os haya podido ayudar, al menos un poco. Y si solo eres capaz de recordar una cosa de todo lo que acabo de contar, que sea que esa manera rara que tienes de chupar duele, y que soplarle a una vagina es muy mala idea.

      -

      Temas: Guía lésbica para comer coños, comer coños, coños, Guía Vice

      Comentarios

      ¿Tienes más de 18 años?

      Lo que estás buscando se considera "obsceno" por parte de algunos entrometidos, leguleyos y (probablemente) tu madre, así que nos queremos asegurar de que tienes la edad legal antes de que lo veas.