Primavera Club 2012

La punta del iceberg

Por VICE Staff

Está todo listo. Nosotros hemos llorado, bailado o follado en alguna ocasión con Ariel Pink’s Haunted Graffiti, The Vaccines, Toy o Sir Richard Bishop, pero hay otros que nos gustan mucho. Más que mucho. Nos gustan… mucho mucho. Os los presentamos. 

 

THE REDD KROSS

Un grupo cuyo primer concierto fue abriendo para Black Flag y que ahí sigue, dándolo todo, ya debe tener los lomos curtidos, ¿no crees? Hacía 15 años que no sacaban disco, pero su ausencia la han cubierto una miriada de grupos que, con mayor o menor fortuna, copian su fórmula magistral: energía guitarrera y estribillos infalibles; la máxima expresión del power pop. Gracias a todos, dejad paso a los maestros. El grupo de los hermanos Jeff y Steven MacDonald, los Zipi y Zape del rock’n’roll, dejaron huella en la década de plástico, los 80, y en la de poliuretano, los 90, con discos de madera noble y algodón de azúcar envenenado. En el nuevo milenio se plantan con el mismo corazón joven... y el repertorio de unos encallecidos veteranos.

 

DEERHOOF

Sólo el batería y la japo de Deerhoof ya valen más que los últimos cien grupos que has escuchado últimamente. El batería y la japo de Deerhoof no tienen nada que ver con la bomba de Atocha. El batería y la japo de Deerhoof no sirven garrafón en los bares. El batería y la japo de Deerhoof no tripulaban el Costa Concordia. El batería y la japo de Deerhoof no manejaban la central nuclear de Fukushima. El batería y la japo de Deerhoof no crearon la peste negra. El batería y la japo de Deerhoof no envenenaron a Litvinenko. El batería y la japo de Deerhoof no provocaron el terremoto de Haití. El batería y la Japo de Deerhoof no han hecho nada malo que sepamos, pero son jodidamente buenos a la hora de tocar. 

 

THE SOFT MOON

No entendemos muy bien por qué, pero The Soft Moon nos dejan muy locos cada vez que los escuchamos. Da igual que sea de camino al trabajo, trabajando o volviendo a casa después del trabajo, siempre nos entran ganas de tomarnos un gramo de eme e irnos de fiesta a bailar haciendo movimientos raros porque suenan a Joy Division y Suicide dándose un abrazo. Ya nos visitaron en la penúltima edición del Primavera Sound. Ahora nos presentarán su segundo LP Zeros, recién salido en el sello Captured Tracks. 

 

MARK LANEGAN

Hace una semana cerramos entrevista telefónica con Mark Lanegan. Teníamos su móvil. Parecía imposible que la cosa se torciera. - Hola, ¿podría hablar con Mark, por favor? - Soy yo. - Perfecto. ¿Qué tal? Soy Iago. Habíamos quedado para una entrevista. - Oye tú, suena algo de fondo. - Sí justo me están llamando al fijo, disculpa, ahora mismo lo apago. - Mejor. - Listo. ¿Podemos empezar hablando de tus aficiones? Sé que eres fan de Clippers… - De lo único que quiero hablar en este momento es de música. - Vale, pues cambiamos de plan. - Mira, me tengo que ir. Adiós (cuelga). - ¿Hola? ¿Mark?  Llamamos de nuevo. No respondió. En el Primavera Club le vamos a cantar las cuarenta. Iremos básicamente para eso. A poner puntos sobre las íes. 

 

SWANS

Michael Gira arrastra fama merecida de tío tieso y adusto, pero poco importa la severidad en el trato cuando se han tenido los arrestos de crear, mantener y popularizar un grupo como Swans, una de las muy contadas anomalías verdaderas que ha dado el ¿rock? en las últimas tres décadas. Podría decirse que son un reflejo de la personalidad de su líder y una consecuencia directa del ambiente que se respiraba en su ciudad, Nueva York, a comienzos de los ochenta: la polución y el caos hechos sonido, una eléctrica, bella y devastadora sinfonía elevada en honor del esquizoide ciudadano del siglo XX y también del XXI, cuya fuerza en directo es comparable a la de unos martillos hidráulicos convirtiendo un coche en un cubo de chatarra. Aunque Gira sonría menos que Buster Keaton, la experiencia de ver a Swans a plena potencia produce un júbilo que roza la catarsis. La purificación a través del volumen.

 

LITTLE WINGS

Kyle Field tiene un lugar en nuestros corazones por ser el mejor imitador de Mike Watt conocido por el hombre. Aparte de eso, lleva mil años dando vueltas por el mundo con gente como M.Ward, Calvin Johnson, Will Oldham, Phil Elvrum, Devendra Banhart, Kath Bloom o Grandaddy, y acumulando una brillante discografía como Little Wings llena de joyonas de folk con un corazón de blue eyed soul. Secretas para la gran mayoría de la humanidad pero importantísimas para los conocedores del misterio: la de Kyle Field es como las cuatro voces de The Band en una. Sumad a Steely Dan y Al Green a la ecuación y ahí lo tenéis: ¡el mejor tío del mundo!

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