Música

Jazz De Combate

En Lean Left el free jazz y el punk comparten sudor

By JesÚs Brotons

Foto de archivo

Ver a Paal Nilssen-Love deshidratarse detrás de su batería hasta acabar saliendo del escenario dejando literalmente charcos de sudor a su paso ya es, de por sí, un fabuloso espectáculo de resistencia física, pero si a eso unimos los inauditos fraseos del saxofonista y clarinetista Ken Vandermark—un hombre que podría hinchar un globo aerostático silbando “La Consagración de la Primavera”—, y el arte que Terry Ex y Andy Moor (The Ex) demuestran convirtiendo dos guitarras en el equivalente sonoro de un cuchillo de carnicero al ser afilado, no cuesta imaginar el por qué de que una de las camareras de la sala, tan atónita como ensordecida, preguntara al tipo que tenía yo a mi lado si lo que estábamos viendo era realmente un concierto de jazz. Y lo era, en efecto: ruidista, abrupto, catártico, violento y, a nuestro entender, extraordinario. Tuvimos la oportunidad de charlar con un Vandermark que, arrellanado en un sofá del recibidor de su hotel, nos mostró la cara amable que en directo tan bien esconde, y esto fue lo que nos dijo.

Vice: Vuestro enfoque en lo que al jazz se refiere es bastante inusual, hasta el punto de que se os ha calificado de iconoclastas. ¿Qué opinas de eso?

Ken Vandermark:
Me gusta pensar que somos independientes. Tratamos de trabajar con completa libertad artística y seguir la dirección que la música nos dicta, sin preocuparnos de la categoría a la que pertenecemos. Yo me veo como un músico que recurre a la improvisación para llegar a la música que imagino.

Lo pregunto porque el término ‘iconoclasta’ define a aquel que destruye los elementos venerados del pasado. ¿Es acaso vuestra intención romper con la tradición jazzística, destruirla de algún modo?

No. No es tanto una intención de destruir nada como de explorar fronteras; ensancharlas un poco, que es más constructivo. La idea es tender puentes entre el jazz y otros estilos, y esa es la intención detrás del proyecto con Andy y Terry. Paal y yo tocamos con ellos de un modo en el que nuestros respectivos bagajes se encuentran, y de ese encuentro surge algo nuevo. Para mí, eso es más interesante que tratar de derribar nada.

Es obvio preguntarlo, pero ¿cómo surgió esta colaboración con dos anarcho-punks?

Había ya un gran respeto mutuo. Andy y Terry tienen gran experiencia en distintos formatos de improvisación tocando con muchos otros músicos, como Han Bennink o John Butcher, y tanto la forma de tocar de Paal como la mía están muy influenciadas por el rock. Tenía sentido que hiciéramos algo juntos. Hace un año nos encontramos en Amsterdam, dimos un concierto y la cosa fue muy bien, así que pensamos, ¿por qué no hacemos una gira? Y en eso estamos.

Ya que mencionas las influencias, me gustaría que me confirmaras si es cierto que Paal es un forofo del metal extremo.

Oh, sí. Lleva tiempo trabajando en hacer más flexibles los conceptos rítmicos de ese tipo de música para que se adapten al contexto de la improvisación. Sí, definitivamente está muy metido y me da mucho la vara con el metal.

Es un lugar común decir que el jazz, en general, es un tipo de música muy cerebral, pero lo vuestro desmonta el tópico. Es música que impacta a nivel físico.

La historia del jazz está llena de músicos que han desmontado tópicos y cuya música, en su momento, se consideró puro y simple ruido. Thelonious Monk y Miles Davis eran tan punk como pueda serlo Iggy Pop. Hasta a Louis Armstrong se le discutió en su día porque lo suyo no se ajustaba a molde alguno. En un sentido sí somos iconoclastas: si algo queremos destruir, eso son los tópicos.

JESÚS BROTONS
www.kenvandermark.com
www.paalnilssen-love.com
www.theex.nl/home.html

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