¿Podrá el cine enmendar la "Conspiración anti Siria"?

Por Jamie Clifton

Najdat Anzour
Foto cortesía de Najdat Anzour

El pasado año, en una muestra de apoyo a la oposición contra Bashar al-Assad, las cadenas de televisión en Qatar y otros países del Golfo dejaron de emitir películas y series de televisión sirias relacionadas con el régimen, lo cual condujo a un significativo bajón en el número de guiones producidos por los estudios.

   La censura fue un duro golpe para Najdat Anzour, director sirio conocido por Al-Hour al-Eyn (Hermosas vírgenes), una película estrenada en 2005 que vilifica a los terroristas suicidas. También apareció en las noticias en 2007, año en que se anunció que había sido seleccionado por dirigir una película basada en un guión de TV sobre Muammar Gaddafi y que más tarde se reveló que había recibido financiación de 500 millones de dólares de la fortuna personal del dictador (el proyecto nunca llegó a realizarse).

Llamé a Najdat y averigüé que ahora busca libertad creativa, pero que también se opone a los rebeldes del ELS que luchan en contra de un régimen que él cree, eso sí, que ha tenido un historial como mínimo irregular en lo referente a la libertad de expresión. Todo me pareció muy confuso, igual que el conflicto en sí.

VICE: Najdat, ¿cómo ha cambiado tu vida desde que empezó la guerra civil?

Najdat Anzour:No es una guerra civil, eso para empezar. Es una guerra internacional contra Siria organizada por otras autoridades. Es una guerra entre grupos terroristas y el pueblo sirio, y sigue sembrando el caos. Parece que eso se pretendía cuando empezó esta guerra: convertir siria en un país caótico e inestable, comprometer el trabajo y las ambiciones de la gente y ponernos a todos en un ambiente de pánico.

¿Crees realmente que eso es lo que está pasando? ¿No se trata de revolucionarios luchando por la libertad?

Eso es, y no es posible que aún existan dudas. La gente ha de saber que es una conspiración contra nuestro país, y quiénes son los que intentan apuñalar el corazón de Siria. Muchos sirios quieren un cambio, un cambio hacia la libertad de expresión y la democracia, y quien quiera que sea que esté poniendo límites al desarrollo y modernización de Siria ha de desaparecer.

¿Tienes planes para hacer alguna serie o película sobre este supuesto malentendido?

Directamente sobre eso, no, pero estoy preparando una serie dramática sobre los acontecimientos en Siria y sus efectos directos en la juventud. Producciones como las mías contribuyen a que algún día pueda haber un diálogo o debate que ayude a inmunizar a la gente ante las ideas salafistas extremistas. O al menos hacer que piensen lo que están haciendo en lugar de hacerlo a ciegas.

¿Cómo te gustaría que se solucionase la situación?

Personalmente espero que haya más libertad creativa y menos miedo, mentiras, favoritismo y tiranía. Todo lo que podemos hacer es desafiar lo que nos venga por delante.

¿Ha hecho el boicot en el Golfo a la televisión y el cine sirios que tú y otros directores os planteéis si debéis continuar trabajando?

No. Muchos artistas sirios se han quedado y han invertido dinero de sus bolsillos para poder seguir trabajando en el cine local. Nosotros criticamos la corrupción, animamos al desarrollo y optamos por la unidad nacional. El drama sirio es así: pionero y valiente.

Para profundizar en los hechos que propiciaron el conflicto en Siria, recomendamos leer "La Guía Vice de Siria", un curso rápido de la geopolítica, la cultura y las complejidades religiosas del país.

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