SEXO, SOJA Y ROCK'N'ROLL

PackshotInevitable que el paso de un feudalismo medieval a un aceptable simulacro de demokurashii en apenas unas décadas tenga efectos secundarios; sobre todo si, con la alegría, te da por sojuzgar a los vecinos, la cosa se lía y te tienen que llamar la atención tirándote encima un par de bombones, no precisamente de licor. Para el pueblo japonés, consistió uno de esos efectos en asimilar por la vía rápida hallazgos occidentales como el besuqueo en público, la política del pelotazo y mejor aún, el rock'n'roll. Una odisea sociocultural apasionante que Julian Cope -ex ídolo pop, rockero informado, druida sicodélico, estudioso archivista de la música underground y entusiasta de los dólmenes y los talayots- describe con rigor –pero con amenidad-, con pasión –pero con espíritu crítico- y con subjetividad –como debe ser- en Japrocksampler, un libro primo hermano de su anterior Krautrocksampler, guía de viaje a través del rock autóctono del país del Borussia Moenchengladbach.

943El libro, que contextualiza la situación de Japón antes y después de su particular Big Bang, entra en materia analizando el movimiento de música experimental, del cual Yoko Ono sale bien parada, para a continuación explicar el auge y caída de los combos de rock instrumental, la ascensión y decadencia de los grupos beat, la llegada del hippismo y su posterior reconversión en rock pesado & progresivo. No traspasa Cope la línea divisoria entre los 70 y los 80, pero es suficiente para que el lector se entere de por qué la vida es una miserable pérdida de tiempo si se desconoce a Blues Creation, la Flower Travellin´ Band (los de la foto), el trío Speed, Glue & Shinki, Les Rallizes Dénudès y Taj Mahal Travellers, entre otros ignotos héroes del rock katanero. Merece la pena aprender inglés sólo para leer este revelador niponomicón. De propina, aquí tenéis un video de Les Rallizes Dénudès.

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