Moda

Sangre Joven

Nuevos diseñadores que nos gustan

By Laia Beltran

ENTREVISTAS: LAIA BELTRAN Y VICE STAFF
FOTO DE EL DELGADO BUIL: TAI LOMAS
FOTO DE KRISTIAN AADNEVIK: TOMAS FALMER



JAN ZAMORA & ALFONSO PEÑA
Marca: Jan iú Més


Vice: ¿Cuándo supisteis que la moda era lo vuestro?

Jan:
Surgió de una forma natural, no recordamos ningún momento en concreto. Simplemente la moda era algo que siempre nos había gustado.

Jan iú Més son dos personas. ¿Es difícil trabajar a cuatro manos?

Alfonso:
No, todo lo contrario, siempre van mejor cuatro manos que dos. Aparte, con el paso del tiempo nos hemos conocido mucho mejor y eso facilita el entendimiento a la hora de trabajar juntos.

¿Por qué elegisteis un nombre tan complicado?

J:
Buscábamos un nombre que no diera sensación de la unión de dos, que se entendiera como un solo nombre y que geográficamente fuera difícil de ubicar. Además nos gustaba cómo sonaba.

Diseñáis para chicos, pero hay chicas que también compran vuestra ropa. ¿Qué está pasando aquí?

J:
Creemos que algunas chicas ya empiezan a estar cansadas de que el mercado les ofrezca ropa híper femenina, con faldas de vuelo, estampados naïf… En nuestra firma ven una alternativa.

¿Cuál es vuestra banda sonora en horas de trabajo?

J:
Desde que lo descubrimos, en nuestra última estancia en París, últimamente no paramos de escuchar a Renan Luce.

A: Aunque nunca dejamos de escuchar a DAF o Suicide.

Vuestra colección de primavera/verano ya está en las tiendas. ¿Nos la explicáis?

A:
Austera, elegante, calmada, sensual, contradictoria… Buscamos una definición más contemporánea de la nueva virilidad.

¿Qué os ha inspirado últimamente?

J:
Realmente, no solemos inspirarnos en nada, no buscamos ninguna temática para desarrollar las colecciones. Simplemente hacemos lo que nos gusta.

¿A qué dedicáis vuestro tiempo libre?

A:
Bueno, el poco que me queda es para pasear a mi perro o ver alguna película.

J: A mí me encanta dedicarle tiempo a mi jardín, experimentar con esquejes… ¡La verdad que es todo un mundo! Y, cómo no, a quedar con los amigos y tomar unos vinos.

¿En el armario de quién os gustaría ver colgados vuestros diseños?

J:
Cualquier persona que los aprecie.

Un diagnóstico estilo Dr. House. La moda en Barna, ¿está en forma?

J:
La verdad, somos más de Anatomía de Grey. Y no sabemos si está en forma, pero se ve que está entrenando duro.
ANA FIGUERA DELGADO Y MACARENA RAMOS BUIL
Marca: El Delgado Buil

Vice: ¿Cómo os metisteis en el negocio de la moda?

Ana:
Ambas estudiamos Diseño de Moda en ESDI. En tercer curso nos conocimos y durante el proyecto final de carrera empezamos a trabajar juntas y decidimos formar un tándem y crear una marca.

Macarena: Nuestro primer desfile fue en febrero de 2005 en el Circuit de Barcelona. Al año siguiente estuvimos en el Circuit de Lisboa, y ya en el 2007 estuvimos dos veces en la Pasarela Cibeles y ganamos el premio al mejor diseñador novel.

¿Teníais un concepto claro al empezar?

M:
Teníamos claro que lo que nos interesaba era hacer ropa sport, que la gente la pudiera llevar. Queríamos crear una industria, a base de ropa que puedas llevar cada día, no a una fiesta de fin de año. Nosotros llevamos siempre vaqueros y por eso en todas las colecciones hay prendas tejanas. Por coherencia con nosotras mismas.

A: Y con la época en la que vivimos. Ahora la gente le da más importancia a una camiseta o una sudadera que a un vestido de fiesta.

Otro elemento habitual en vuestros diseños son los flecos. ¿Qué os parece la chupa heavy con flecos?

A:
Es una prenda superbonita. No hemos hecho cazadoras pero sí hemos lanzado complementos con flecos, como un pañuelo/riñonera. Siempre nos han gustado los grandes referentes americanos, todo el imaginario del Oeste y películas como Easy Rider.

También os tira mucho John Waters.

A:
Sí, en la colección Dreamland hicimos estampados de cuerpo entero con la imagen de Divine. Y la última colección está inspirada en los Hermanos Bunker, los primeros siameses documentados que se casaron con las Hermanas Yates.

¿Moda para siameses?

A:
No exactamente, nos inventamos todo un imaginario a partir de su historia.

¿Qué otros complementos diseñáis?

M:
Zapatos, riñoneras, bolsas, mochilas, macutos, collares, sombreros, guantes, bufandas, cadenas con llaves colgando, todo lo que se nos ocurre…

¿Qué música suena en vuestro taller?

A:
The Clash, Ramones, Solomon Burke, mucho rock. En las épocas tranquilas ponemos música más tranquila.

M: El problema es que no existen las épocas tranquilas.

¿A qué famoso os gustar vestir de la cabeza a los pies?

A:
Si entrara ahora mismo por la puerta Vincent Gallo…




KRISTIAN AADNEVIK

Vice: ¿Cómo te lo has montado, habiendo crecido en Bergen (Noruega), para tener tu propia marca en Londres y buenos contactos y enchufes en Milán?


Ya de adolescente sabía coser. Bergen nunca me inspiró mucho que digamos pero me recomendaron fervientemente que por lo menos me sacara un título en sastrería antes de hacer las maletas y buscarme la vida por ahí. Resultó ser un paso muy acertado. A los 22 años entré en la Royal Collage of Art de Londres y, en cuanto me gradué, me ofrecieron un trabajo como jefe de diseño en Harrods Internacional y luego trabajé para Charles Jourdan Paris. Al mismo tiempo, me lancé a crear mi propia marca.

Vale, no es por ser cotillas y eso, pero dinos: ¿qué rollo te llevas con Donatella Versace?

A Donatella le habló muy bien de mí alguien muy bien conectado con las altas esferas e inmediatamente me eligió para ser su nuevo protegido. Todo era parte de un proyecto en el que diseñadores establecidos debían elegir un diseñador novel para que creara una colección para ellos. Fue un golpe de suerte brutal y todo un honor que me eligiera. He recibido de ella consejos valiosísimos para el trabajo y para ir por la vida en general. Sin duda, su apoyo ha sido clave para el lanzamiento de mi marca y me augura un futuro brillante (risas). Tiene mi eterno agradecimiento.

¿Qué haces en cuanto llegas a la oficina de buena mañana?

Pues trabajar. Creo mis piezas siempre a partir de bocetos. Hacemos todos los patrones y primeras muestras trabajando directamente en el cuerpo de modelos. Muy raramente utilizo maniquíes. Por mi formación como sastre, me implico todo lo que puedo en la confección de mis prendas. Me gusta mezclar fuertes contrastes: suave/áspero, masculino/femenino, brillante/mate.

¿Tienes una musa?

Sí, tengo una musa, pero es sólo imaginaria. En mi cabeza la visualizo como una especia de femme fatale romántica y moderna con un toque de zorra rockera. Cada colección que hago es una parte esencial en la gran saga de mi musa; y cada temporada ella incorpora un nuevo, poderoso elemento a su armario ropero y conquista un nuevo territorio.

¿Has estado leyendo El Señor de los Anillos últimamente o qué te pasa?

Bueno, es que, ya sabes, a veces necesito evadirme de mi mundo caótico y estresante y dejo que mi imaginación se dispare en todas direcciones. Mira, mi moda es la colisión de dos mundos. Es una explosión de cielo e infierno que salpica chorros de sangre; es un choque frontal entre el estilo de las grandes pendonas rockeras y la extravagancia de la alta sociedad.
KIM LEEMANS Y MEREL WICKER
Marca: Lew


Vice: Explicadnos cómo os metísteis en la industria de la moda.

Nos conocimos en la escuela de moda de Groningen y luego las dos nos fuimos a la Rietveld, en Ámsterdam. Durante nuestro último año allí, trabajamos juntas en un proyecto y funcionó tan bien que así seguimos. Al acabar los estudios trabajamos un poco de freelance y en menos de un año decidimos fundar nuestra propia marca: LEW (Leemans & Wicker, nuestros apellidos). Nuestra primera colección la presentamos en nuestro pequeño showroom del Barrio Rojo. Invitamos a todo el mundo y montamos la gran fiesta. Aquello desembocó en invitaciones para la Biennale de moda de Arnhem y para Off Schedule. En enero hicimos nuestro primer desfile en la Fashion Week de Ámsterdam. Pero bueno, que justo estamos empezando. Andamos preparando otra presentación para julio.

¿Qué pinta tiene vuestra nueva colección?

Es muy sosa (risas). Un montón de técnicas diferentes de tejidos y patchwork con un look gráfico muy definido. Fotos de adultos con un montón de colores frescos. Usamos mucho punto y lo mezclamos con un estilo urbano. Nuestra colección se llama ‘Nachbarin’ (vecino), porque no sólo trabajamos juntos, también somos vecinos. Básicamente, el concepto que hay detrás es que cada diseño tiene su equivalente en sombra: un diseño de colores lo trasladamos entonces a tonos negros, grises, berenjena y burdeos.

¿Cuál es vuestro diagnóstico de la moda holandesa?

Muy positivo. Estamos participando en el Red Light Fashion Project y hay mucho talento. Es muy duro tirar adelante como diseñador pero creemos que Holanda tiene mucho que ofrecer últimamente a nivel internacional: Jan Taminiau, And Beyond, Connie Groenewegen, Bas Koesters, etc.

¿Con quién os gustaría trabajar?

Ummm, con el típico encargado de la barraca de tiro de una feria, repartiendo escopetas y utilizando de reclamo esos ositos. Siempre son o demasiado grandes o demasiado rosas o demasiado azules. Molaría sacar ositos de feria luciendo nuestros modelitos.

Si no fueseis diseñadoras, ¿qué profesión elegiríais?

Merel sería cirujana, siempre piensa en proyectos inspirados en operaciones. Es muy precisa y trabaja con tijeras diminutas. Kim sería diseñadora gráfica, le pirran las portadas de libros y discos.

¿Cómo os va fuera de Holanda?

Recibimos muchos comentarios de fuera en nuestra web y, por supuesto, queremos saltar fronteras en cuanto pongamos en marcha el tema producción. Japón está arriba del todo en nuestra lista; hemos decidido que ahí es donde seremos GRANDES.

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