Vigilantes voluntarios marcan a los acosadores sexuales con esprays en Egipto

Por Rebecca Fitzsimons

A pesar de la publicidad y las campañas mundiales, la voluntad general por solucionar la epidemia de violaciones en Egipto deja mucho que desear, ya que a la policía le importa poco o nada el sufrimiento de las mujeres y deja que los pervertidos deambulen libremente por ahí hasta satisfacer sus necesidades. Así pues, no debe sorprendernos que los grupos antiabusos sexuales del Cairo se hayan puesto en plan vigilantes o patrulla ciudadana, hayan tomado las (pocas) leyes por su propia mano, y estén patrullando la ciudad combatiendo la epidemia con sus propias tácticas.

El primer grupo del que oímos hablar en la NPR fue “Be a Man” (Se un hombre), uno de los grupos antiabuso sexual con una de las campañas más radicales. Los miembros del grupo patrullaban durante el reciente festival Eid al-Adha, armados con espray blanco y negro, atacando, inmovilizando y marcando a los abusadores con las palabras “Soy un acosador”. La mayoría de los activistas, casi todos hombres, llevaban chalecos reflectantes en los que se podía leer, en árabe, “prevención de acosos sexuales”. Hablé con Muhammad Taimoor, líder y fundador de la campaña, sobre sus polémicas tácticas durante el festival.

VICE: Hola, Muhammad. ¿Puedes contarme qué ha pasado durante las últimas semanas?
Muhammad Taimoor:
Hemos estado luchando contra el abuso sexual con nuestra campaña “Be a Man”. El problema es que los acosadores asaltan los transportes en los que solo van mujeres y las violan. Nosotros hemos estado trabajando para evitar esto. Hace un par de semanas fue el festival, y sabíamos que durante esos días se producirían muchos acosos. En los tres días de la prevención en los que participé durante el festival pillamos 300 casos de acoso sexual. 100 al día.

Buen trabajo. ¿Cómo los “pillasteis”?
Nuestras tácticas fueron bastante violentas. Un montón de gente se ofendió porque no les gustaba lo que estábamos haciendo. Reducíamos a los violadores y les escribíamos donde podíamos: “Soy un acosador”. La policía no estaba muy contenta con nuestro método, pero parece que tampoco les preocupaba mucho defender a las mujeres durante el Eid, así que tuvimos que cargar nosotros con todo el trabajo.

¿Por qué decidisteis marcarlos con espray?
Porque, en nuestra sociedad, las mujeres se culpan a sí mismas cuando las violan. Cuando se lo cuentan a sus familias, las culpan a ellas. A veces no las dejan ir a la escuela o salir de casa porque creen que el acoso sexual lo causan ellas, no los acosadores. Es por esto que, cuando un grupo ataca al acosador, la chica se siente más segura de sí misma. Siente que era ella quien tenía razón; siente que se la está apoyando. Tendrá confianza para salir a la calle sin miedo y no temerá contarlo si le vuelve a pasar.

¿Cómo conseguisteis gente para llevar a cabo la campaña durante el Eid?
Lo anunciamos en Facebook y acudieron unas 30 ó 50 personas. Creo que hicimos un buen trabajo. Nosotros solos pillamos a 300. Si todo el mundo en Egipto hiciese lo que nosotros y protegiese a las mujeres de sus pueblos la situación mejoraría muchísimo… porque a la policía le da igual. Un poco de justicia es mejor que nada.

¿Qué dice la policía de lo que estáis haciendo?
Creen que nos estamos equivocando, que deberíamos estar cooperando con ellos, no atacando a gente por la calle. No les gusta ni un pelo. A mí me arrestaron, junto con otros. Pero viendo lo que ellos están haciendo por las mujeres, o sea, nada, alguien tiene que hacer su trabajo.

¿La policía no ha hecho absolutamente nada para prevenir el acoso?
No se lo están con la seriedad con la que deberían. La primera investigación de un acoso fue solo hace siete años y a los acusados se los investigaba por haber sido desleales y por delito de traición. Eso de examinar e investigar a los sujetos es algo totalmente nuevo en Egipto; incluso la policía sostiene la idea de que es culpa de la mujer, así que creo que aún vamos a tardar muchos años en conseguir algo.

¿Qué se siente al estar en esta campaña siendo hombre?
Es un honor. Creo que el primer paso para luchar contra este fenómeno en nuestra sociedad es no tener miedo, aceptar que existe. Yo no tengo miedo de decir que mi sociedad es cada vez más machista, y que da más derechos a los hombres que a las mujeres, y que uno de los principales problemas es el modo en que la gente lo niega.

¿Tenéis problemas con la sociedad en general?
En realidad no. He estado trabajando con este grupo alrededor de un año y aunque hemos tenido varios problemas con la policía nunca hemos tenido ninguno con la gente. Muchos nos apoyan por lo que estamos haciendo, lo respetan. Creo que proteger a las mujeres es más importante que respetar la ley. Yo no cambiaría nada de lo que estamos haciendo.

¿Existe alguna tensión entre vosotros y otras campañas menos violentas?
Sí. Las campañas que no se sirven de la violencia critican nuestros actos. Ellos quieren prevenir el acoso antes de que suceda, pero no sé cómo lo hacen. También prefieren llevar a los acosadores ante la ley, pero no creo que eso sirva de nada porque es difícil convencer a una mujer de que vaya a contarle a la policía lo que le ha pasado.

Los medios de comunicación egipcios han intentado etiquetarnos como un grupo violento, pero no lo somos. Lo que hicimos durante el Eid fue una excepción; medidas desesperadas para situaciones desesperadas. De modo que, sí, mucha gente no está contenta con la forma en  que hacemos las cosas, pero simplemente es el mejor modo de hacerlo. Arrestar al acosador y soltarlo en dos días no va a solucionar nada.

Sigue a Rebecca en Twitter: @RebeccaCFitz

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