Cómo sobrevivir en prisión si eres una princesa

Por Kristen Cochrane


Ilustración por Cei Willis

Una de mis mejores amigas, una versión moderna de las chicas de Despistadas, acaba de pasar tres días en una prisión provincial de Ottawa. Después de perder contacto con ella durante días y de no verla en mi fiesta, recibí un mensaje de Sadie (por cierto, no es su verdadero nombre) que decía: "Hola, tengo una razón muy válida para no haber ido a tu fiesta, acabo de pasar tres días en prisión xoxox".

Miré el mensaje mientras me preguntaba cómo se debió sentir en prisión. Una semana antes de su visita a las galeras, le pagaba a taxistas para que le llevaran bocadillos de medianoche. Por "razones legales", dijo que no me podía decir la naturaleza exacta de su crimen, pero me dijo que habría pasado un mes en el Centro de Detención de Ottawa-Carleton si su fianza no hubiera sido pagada por un generoso miembro de la familia. Lo cual suena relativamente serio. Por lo general llamo a Sadie cuando necesito saber qué compañía fabrica las mejores telas o las mejores sombras para ojos, pero esta vez mi llamada fue mucho más convenenciera. Aceptó de inmediato cuando le dije que quería entrevistarla mientras estaba bajo arresto domiciliario. Escuchar su historia confirmó mis sospechas de que moriría si alguna vez terminaba en prisión.

Los locales se refieren a la prisión en la que estuvo como el “Holiday Innes”, porque se encuentra en la calle Innes en la zona suburbana de Ottawa. Pero la ironía del apodo sugiere algo mucho más siniestro. Un poco de investigación profesional (Google) me llevó a esta historia, donde se discuten las malas vibras de la prisión (y la falta de jabón/exceso de bichos. ASQUEROSO).

Si estás leyendo esto, quiere decir que eres un ávido lector de VICE, y probablemente tengas un poco de Sadie en ti. Así que princesa, esto es lo que puedes esperar si alguna vez terminas en el tambo.



AMIGOS EN PRISIÓN
Regala tu comida o prepárate para que te pateen el trasero, me dijo Sadie. "La comida era desagradable, no comí en tres días. Se la regalaba a mi compañera de celda, una esquizofrénica con trencitas. Literalmente me amenazó con patearme el trasero si no le daba mi comida". ¿La comida realmente es tan importante? Según Sadie, sí.

"Esta mujer dijo que pondría dinero en mi cuenta de prisión si le daba mi azúcar. Le dije: 'Escucha, puedes quedarte con mi azúcar'". Trencitas también tenía algunos trucos para ganar dinero en prisión. "Cobraba 15 dólares". El pago era transferido a su cuenta de prisión.

TU CUENTA EN PRISIÓN
Una cuenta en la que tus familiares, amigos, o cualquiera puede depositar dinero. Sadie dijo que si querías comprar un tampón, costaba un dólar. De lo contrario, te dan una almohadilla para cuando la Tía Menstruación toca a tu puerta. Las reclusas también pueden pagar por un peine, crema o bocadillos extra. También es la cuenta en la que tus clientes pueden depositar si decides convertirte en una trabajadora sexual mientras estás en prisión. 

No estoy calificada para dar este tipo de consejo, pero no estoy muy segura que esta sea una carrera con mucho futuro. Quizá apostar resulte menos contraproducente.

HORARIO
Si eres la clase de chica que se queda despierta toda la noche en internet y después necesita sus nueve horitas de sueño, entonces tu ritmo circadiano está a punto de quedar fuertemente perturbado. Las reclusas se levantan a las 7am, y se sirve el "desayuno". Sadie describió su avena como una "mezcla de deshechos y vómito". Sadie dice que las celdas no son habitaciones con barrotes frente a un pasillo como las que aparecen en los videos musicales, sino habitaciones con una pequeña ventana de vidrio. Permaneces en tu celda hasta las 11:30am, cuando sirven la comida (cabe recordar que Sadie pasaba este tiempo con su esquizofrénica, prostituta y trenzada compañera de celda). Cuando dicha compañera de celda no le vendía sexo a Sadie, hablaba con diversas voces: "Un segundo, estabas hablando con ella, y un segundo después está hablando con esta voz de niña. Era taaaan macabro. Cantaba toda la noche con esa voz".



VOYEURISMO
Por suerte, en todas las prisiones de mujeres, no hay nadie con pene. Así que no te tienes que preocupar por tirar el jabón en el baño. Sin embargo, durante los baños de Sadie hubo uno que otro incidente. En las regaderas, Sadie vio cómo una mujer se sacaba un huevito Kinder de la vagina. Al abrirlo, vio que estaba lleno de crack. No estoy segura de qué me parecería más espeluznante, si tener que bañarme frente a unas extrañas o presenciar esta escena. El consejo de Sadie es cerrar los ojos en la regadera y pretender que estás en un spa. No funciona. Pero al menos no tendrás que ver a alguien sacarse un huevito Kinder de la pepa.

CONSEJO
Si los extraños que te gritan en la calle te asustan fácilmente, y no puedes aguantar estar encerrada más de un par de horas, entonces no hagas nada ilegal. También, Sadie dice que la mayoría de la reclusas estaban en prisión por sus novios. Si tienes un mal novio que te pide favores extraños, entonces es hora de cortarlo.

"Muchas chicas pasaban un mes, mientras sus novios pasaban un año", me dijo. Sadie decidió que su crimen y la subsecuente tragedia en el Centro de Detención de Ottawa-Carleton no valían la pena.

"Soy la primera en abogar por que nadie tenga que ir a prisión. Estoy dispuesta a bajar gatitos de un árbol, no me importa, sólo no quiero regresar a prisión nunca más".

AGRADECIMIENTO
“No puedo vivir sin mi Blackberry Bold, mi iPad, y mi MacBook Pro”, me dijo Sadie cuando la soltaron. Básicamente, Sadie vivió la historia de Aladino, pero al revés. Sin embargo, la experiencia no fue en vano, ya que ahora la princesa Sadie es una persona mucho más agradecida por las cosas que tiene en la vida.

Sadie dijo que "estar adentro me hizo reconocer el valor de, a) poder arreglarme el cabello; ahí dentro no tenía cepillo ni acondicionador. Parecía una bolsa de basura cuando salí. Y, b) tuve suerte de no estar atrapada en un espacio reducido con una adicta al crack".

Creo que esto es algo que cualquiera, princesa o no, puede entender.

Sigue a Kristen en Twitter: @KristenCochrane

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