A San Miguel Arcángel le crecieron bigotes

Por Sisi Rodriguez

Me gusta que todavía haya quienes hacen algo "más grande del mundo". Gracias a esa dedicación, uno puede ver los bíceps más grandes o el eructo más largo, entre otras virtuosas aptitudes de algunos humanos. Por eso, cuando vi que el programa del Festival La Calaca, en San Miguel de Allende, incluía varios conciertos del Earth Harp, supe que tal vez sería mi única oportunidad de escuchar al instrumento de cuerdas más enorme del universo (hasta que los marcianos me desmientan) en vivo. 

Y sí, cuando la vi, corroboré que es una madrezota. El escenario estaba frente a la catedral y las cuerdas del arpa descansaban sobre una estructura horizontal, que a su vez estaba montada en la fachada de la iglesia de San Miguel Arcángel. Durante tres días la gente fue a escuchar al grupo liderado por Andrea Brook, quien toca el arpa; Annia, cantante y violinista, y dos percusionistas mexicanos, Tomás y Julián, que tocaron con ellas por única ocasión.


Tocar el Canon de Pachelbel es un truco fácil para ganarse al público, pero se agradece el guiño de tocar algo conocido para ver cómo se comporta el arpa gigante fuera de sus creaciones.

Las melodías son como música de elfos, y las dos chicas son elfos en sí: altas, rubitas, lacias y con un poco de ese histrionismo que da la magia blanca. Aunque no pude entender las letras porque parecía que estaban en élfico, al escucharlas sentía que estaba bien que estuviera ahí y no bebiendo una cerveza en la cantina más cercana. Las cuerdas pasaban sobre nuestras cabezas y era como si todos estuviéramos dentro de un gran piano. A pesar del estrepitoso resonar de las campanas que de repente había, nada parecía estar fuera de todo.

Las cuerdas son de cobre y tienen que tocarse con guantes de algodón y brea. Este instrumento fue inventado por William Close.

Cuando terminó el concierto, fui con Andrea a platicar un poco sobre el arpa.

VICE: ¿Desde cuánto tocas el arpa?
Andrea Brooke: Empecé en el año 2001.

¿Cómo se llama el grupo?
No tiene nombre pero hemos estado pensando en algo.

¿Qué hacías antes de tocar el Arpa de la Tierra?
Era artista del aire, trapecista, bailar desde el aire... También hago yoga [pueden ver su página YogaGirl aquí].

¿Qué pensase de las campanadas?
¡Me gustaron las campanadas! Cada una puede ser distinta y como esto es un festival, se pueden aprovechar.

¿Qué tiene de diferente tocar el arpa aquí o en otro lugar del mundo?
Cada lugar tiene su encanto. Aquí, por ejemplo, la audiencia es cálida y amorosa.

¡Gracias, Andrea!

Por cierto, si quieres ver más acción con Earth Harp, ¡mira a Peaches!

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