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      Nick Cave & The Bad Seeds

      February 20, 2013

      No hay de qué preocuparse ahora, Nick Cave estuvo en México. El lunes por la noche ofreció el primero de dos conciertos en la Gran Ciudad. Una horda de puristas se queja porque él y los Bad Seeds tocaron poco tiempo. Cómo se nota que no son de Mexicali. En una ciudad como la mía, uno se educa y aprende a ser agradecido. Todo lo bueno que nos dan es doblemente bueno porque no tenemos nada. Así que, tontas lloronas que piensan que Nick les debe algo porque ustedes son muy cosmopolitas y han estado en los mejores conciertos y saben cómo debería ser y todo eso, lean con atención: a Nick, a los fabulosos Bad Seeds y a las provincianas groupies como yo, nos importa una reverenda mierda su opinión. Nick Cave me regaló (por el módico precio del boleto) una de las mejores noches que pueda recordar, y una de las más geniales interpretaciones de “Stagger Lee” en la historia. Su voz es tan potente que te hace pensar en un camión de doble caja lleno de tetosterona estrellándose en la Rumorosa.

      En la conversación que sostuvo conmigo y con aproximadamente otras cien personas que arruinaban nuestra cita en el Museo del Chopo, el lunes a mediodía, Nick dijo que considera su voz fea, que quizá sea expresiva, pero que su entonación es pésima. Nick, cariño, debes saber que pondría tus discos a mis bebés para arrullarlos. En esa charla se develó como un artista divertido, con gran sentido del humor, como cuando afirmó que toca el piano como una ancianita, y por eso pasa sus canciones a los Bad Seeds para que ellos las conviertan en cosas hermosas. Me derrite. Además, fue muy paciente con la sarta de preguntas y participaciones imbéciles que hizo el público. Por ejemplo el tipo que tomó la palabra preocupadísimo por saber si Nick recibía las cartas de amor donde vacía sus desagradables vísceras hablando de cómo el australiano es una inspiración en su vida. Bravo, idiota, nos hiciste quedar a todos los mexicanos como unos acosadores psicópatas. Yo por lo menos tuve la decencia de mantener mis orgasmos en silencio. Y a riesgo de hacer vomitar a los lectores de Vice, la verdad es que fueron bastantes, porque Nick Cave es el cabrón de cincuenta y cinco años más sensual, enfundado en su perfecto traje negro. Sólo puedo pensar que en la cama debe tener más energía que mis últimos dos novios juntos. Te odio, PJ Harvey. También te odio, Kylie Minogue. Pero sobre todo te odio a ti, Susie Bick.

       

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      Así estuvo... Grizzly Bear.

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      Temas: nick cave, nick cave and the bad seeds, concierto, el plaza condesa, nick cave en mexico

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