¿Cuál es el mejor género musical en Instagram?

Por Clive Martin

La semana pasada, mientras otros se distraían con frivolidades como los hospitales de guerra en Siria o la elección presidencial en Estados Unidos, yo y mi trastorno de déficit de atención e hiperactividad estábamos ocupados con el tumblr, "Rapperz on Instagram". Además de iluminar esos mundos del barrio bajo que todos tus raperos favoritos parecen habitar permanentemente, también desmiente la teoría de que Instagram es utilizado únicamente por niñas ricas y anoréxicas que prefieren fotografiar su comida que comérsela.

Mientras veía fotos del refrigerador de Juicy J repleto de Moet o de Gucci Mane pescando en su jacuzzi, me pregunté: ¿Qué hay de los otros géneros musicales que usan Instagram? Sí, no me imagino a Billy Bragg subiendo fotos de él sin camisa junto a un Lambo negro, pero la mayoría tienen el ego muy inflado, y si hay algo que le gusta hacer a la gente con un gran ego es subir fotos de ellos a internet y esperar la llegada de los "Likes" y los comentarios.

Decidí descubrir si los otros géneros musicales hacían un mejor trabajo con Instagram que el rap. (Un disculpa anticipada en nombre de Instagram por la mala calidad de las imágenes).

RAP

Aunque tu conocimiento del rap se limite a "Gangsta's Paradise" y el soundtrack de Wild Wild West, estoy seguro que los disfraces de pimp que has visto por ahí te han enseñado que los raperos no hacen nada de forma humilde. Para los raperos, la modestia es cosa de perdedores.

No vas a encontrar fotos de frappucinos o atardeceres aquí. Estos son güeyes que beben champaña cuando les da sed, y no esperan para estar en la playa con sus mejores amigos bebiendo mojitos.

Tienen sus clichés, igual que todo el mundo en Instagram, pero con ellos los cachorritos son reemplazados por fajos de billetes, los lattes por botellas de Dom y los Minis vintage por Maybachs tocados. También les encantan los relojes. Pero de alguna forma, este alardeo de estatus social y riqueza desmesurada resulta adorable. No hay nada forzado ni condescendiente sobre los raperos en Instagram. Su alardeo tiene esta honestidad e integridad; nos enseñan sus inmensas fortunas (aunque todavía no estoy seguro de cómo Meek Mill se hizo tan rico, tan rápido) en lugar de enseñarnos lo inalcanzables y geniales que son.

Un cliché al que no escapan con los constantes cambios a sus horarios de comida, como lo demuestra Jae Millz de Young Money con este corte de carne con arroz y granos de elote de microondas, acompañados de una botella ridículamente cara de vodka de 80 grados de alcohol. Pero supongo que es imposible quejarse de eso mientras la gente en twitter siga repitiendo el mismo chiste sobre Rick Ross y su clavado al público.


PITCHFORK INDIE

Cuando se trata de güeyes blancos y flacos con guitarras, los ingleses no están a la altura de sus primos de Brooklyn. Así que hasta que Palma Violets se saquen la cabeza del culo, aprendan lo que la gente joven espera de sus bandas y compren iPhones para llenar internet de pendejadas, tendremos que buscar en otro lado para encontrar ejemplos del indie en Instagram.

Ezra Koenig es una de las grandes propuestas del mundo de Pitchfork en Instagram. Quizá no haya escuchado su música lo suficiente, pero no he escuchado que Vampire Weekend tenga Maybachs o kilos de mota que parecen haber sido contrabandeados de las oficinas del gobierno. Líricamente, parece que lo que les importa son los campus universitarios y lugares en África a los que nunca han ido.

¿Cómo se traduce eso en Instagram?

No estoy seguro de lo representativa que es la cuenta de Koenig en Instagram (o si es sólo una gran broma sobre lo emocional y caucásico que es) pero si metes sus fotos en una presentación de Powerpoint (como lo acabo de hacer), parece un DVD rayado de Wes Anderson. Los cocteles coloridos, los shots frente a los espejos del cuarto de hotel, las canchas de tenis y el perfil arquitectónico neoyorquino gritan: “me siento incómodo con mi hermosa y agradable existencia”.

Otro representante del mundo del supuesto rock alternativo en IG es The National. Para ser una banda festejada por su supuesta “oscuridad” lírica, su Instagram es bastante tranquilo. Fuera de la foto pornográfica de estudio, sus fotos parecen algo sacado del blog de un padre que documenta su mudanza de la ciudad al campo, más que la gira de una banda de rock 'n' roll.

Hay muchas hojas de otoño, poses de “niño alegre extrovertido” y demasiados niños como para creer que esa melancolía que transmiten no está diseñada para atraer a esas personas que leen la Biblia y el Corán por diversión y no saben porqué se preocupan tanto. Supongo que esas son las personas con una mente en busca de fotos de güeyes con ropa vieja haciendo cosas poco interesantes.


METAL

Supongo que pude haber elegido a alguien más actual para esto, pero no sé suficiente sobre el metal moderno como para intentarlo sin que un grupo de metaleros encabronados me acuse de “marica” en los comentarios. Así que elegí a Nikki Sixx.

A pesar de que el güey solía tocar en Mötley Crüe, Nikki Sixx parece determinado a sacar al metal de esa Era de Bronce creativa a través de su propia cuenta de Instagram. Aunque parece que Nikki dejó las drogas y el alcohol en los ochenta, está claro que su sentido de la moda sobrevive hasta el día de hoy (sólo que ahora tiene un estúpido soul patch en la cara).

Su Instagram refleja esa lealtad, con si interminable flujo de pentagramas, símbolos tétricos, anillos de calavera y alardeo sobre lo atractiva que es su novia. (En serio, ¿cómo es que Nikki Sixx sigue haciendo esto en el 2012?) De hecho, sus fotos son tan metaleras que parecen sacadas de las páginas de uno de esos catálogos de “ropa alternativa” que vienen gratis con los números de Terrorizer.

En contraste, "la banda nu-metal del hombre intelectual”, los Deftones, tienen más fotos de botellas gigantes de Jägermeister, pero básicamente recrean la misma vibra que The National. Esa de treinta y tantos hombres intentando mostrar lo sofisticados que son. Cerveza artesanal en lugar de crucifijos y teclados vintage en lugar de vírgenes sacrificadas.

Lo más satánico y decadente que pude encontrar fue esto. Y parece la versión decadente y satánica de algo pensado por un niño de nueve años. Parece que el diablo está muy ocupado con Rozay como para molestarse con esos güeyes que formaron sus bandas sólo porque no podían salir del salón de música sin que los golpearan.


POP

Por supuesto, Instagram no es sólo para grupos underground como Vampire Weekend o Lil Wayne. Este género también le abrió los brazos a Instagram, como hace con cualquier cosa que los dueños de las disqueras creen que es cool, como el dubstep y pantalones con la bandera estadunidense. Por lo mismo, era inevitable que Rihanna dirigiera su causa.

Su Instagram es una mezcla incongruente de imágenes motivacionales fuera de foco con eslogan como éste, que parecen anuncios diseñados por el sector turístico de Barbados (porque así fue) y muchas fotos de ella con poca ropa. Muy parecido a lo que hace Rick Ross.

Después está Taylor Swift, cuyo trabajo fotográfico es tan caprichoso y seguro que podría tener a Nouvelle Vague tocando en el fondo. Hay pastelillos, margaritas, sus zapatos y Ellen DeGeneres. Si el Instagram de Rihanna es como un video conmemorativo de un año sabático, entonces el de Taylor es como un libro de recuerdos de la prepa.

Sin embargo, hay algo mucho más original en todo esto. Taylor realmente no intenta impresionar a nadie ni pretende ser una chica mala como Rihanna. Es como la galería de fotos que la gente normal tiene en su teléfono; cosas lindas, lugares bonitas, y personas amables. Supongo que así es su público también.

Aunque no estaría de más tener una que otra foto con miles de dólares en una caja de cereal.


DUBSTEP

Además de personas con un gusto por el "Gangnam Style" haciendo el Mobot, ¿podría haber algo más representativo del 2012 que el Instagram de Skrillex? Es TAN “actual” que cuando sube una foto suya con una hamburguesa, se convierte en más que una foto; es una representación visual del infierno para alguien que odia el mundo en el que vivimos. Piénsalo: Skrillex en Instagram con una hamburguesa artesanal. Es como una mala broma hecha por alguien que odia a los hipsters pero que no entiende que son ni que hacen. Es como estar en un vórtex del presente. Fuera de eso, su uniforme beethovenesco es realmente lindo. Hay muchos atardeceres, gatitos y fotos de ciudades tomadas desde su asiento de clase platino en el avión. Es extraño, parece que su música suena como un crimen de odio en una fraternidad, pero también es muy Instagram.

En cuanto a los artistas del dubstep; ¿todavía hay alguien, además de Skrillex, que diga estar haciendo eso? Su música fue el pedo que hizo que todos se bajaran del elevador del dubstep más rápido de lo que puedes decir "womp".


FOLK

Por alguna razón, no pude encontrar las cuentas de Leadbelly o Mississippi John Hurt (supongo que son privadas), pero Bon Iver tiene Instagram (¿eso es folk? No importa) y es justo lo que uno se imagina. Güeyes grandes tomando cerveza y un público “humilde”. Nada de Lambos. Nada de fiestas lésbicas en la alberca. Nada de dinero. Puros güeyes que habrían competido en la versión norteamericana de Robot Wars si sus padres no les hubieran regalado una guitarra para su cumpleaños.

Me parece imposible odiar a este güey, lo cual es raro, porque en muchos sentidos se parece mucho a Justin Lee Collins. Supongo que la diferencia es algo sutil: algunos hombres resuelven sus problemas perdiéndose durante meses en el bosque, componiendo canciones en una choza, y otros van a internet y compran cosas.

¿Qué aprendimos de todo esto? Creo que no mucho, fuera de que a la gente le gusta tomar fotos de cosas que ponen en sus bocas, y sin importar quién seas, hay otras personas a las que eso les importa. Supongo que por eso Rick Ross es el mejor.

 

Sigue a Clive en Twitter: @thugclive

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