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      En prisión no hay sexo en las regaderas

      June 19, 2013


      Foto via Flickr, J. Todd Poling.

      Hablemos de volverse gay en prisión. Siento que ya he escrito sobre esto antes, pero quiero tocar el tema de nuevo, porque la cuestión de la homosexualidad/violación surge con frecuencia cuando hablamos de la cárcel. Básicamente, todas las personas a las que conozco piensan que hice algo gay en la cárcel, o que me violaron o algo. Me da risa, porque nunca vi que violaran a alguien y rara vez escuché rumores de encuentros homosexuales. Quizá haya muchas violaciones en los penales federales de máxima seguridad donde encierran a los verdaderos criminales, los más locos y violentos. Pero no sé nada de eso.

      El güey promedio en las prisiones norteamericanas, especificamente, tiene tanto miedo de los homosexuales o de que la gente piense que él es el homosexual, que todos usamos ropa interior en la regadera. Es muy chistoso; todos hemos visto programas de televisión que ocurren en el tambo y hemos escuchado innumerables chistes sobre “no tirar el jabón”, pero en todos los años que pasé encerrado, NUNCA ESTUVE DESNUDO, excepto por esas veces que los policías me catearon o durante el campo de entrenamiento de choque, donde te hacen quitarte la ropa, supuestamente por alguna pendejada psicológica. Era tan agradable quitarme toda la ropa y estar ahí desnudo. De hecho, estoy desnudo en este momento, marinándome el culo y las bolas en el sillón. Estoy desnudo cada que puedo para compensar por todo ese tiempo que pasé vestido en prisión.

      No sé exactamente por qué estábamos tan preocupados por estar encuerados frente a otros hombres, pero realmente no me gusta (tener otros pitos tambaleándose a mi alrededor me parece asqueroso) y me alegro de que todos usaran boxers en las regaderas. He notado, tanto en prisión como en los gimnasios, que a los hombres mayores no les causa problema, así que supongo que es una cuestión generacional. Estos viejos se bañan al natural, y también algunos gays a los que todo les vale madre. Debo decir que rara vez te encontrarás con alguien que salga del clóset en prisión, pero cuando alguien lo hace, nadie se baña junto a él. Por lo general, se sobreentiende que el gay se baña en la mañana cuando no hay nadie más ahí. A algunos no les importa y entran a la regadera listos para pelear, pero 99 veces de cada cien cuando entran, todos se salen. Los reos le tienen mucho miedo a la homosexualidad.

      A mí tampoco me gusta bañarme con un homosexual, perdón si esto ofende a alguien, pero es la verdad. ¿Acaso no es como tener a una mujer bañándose desnuda junto a mí? No querrían lavarse sabiendo que las estoy viendo y fantaseando con lamerles los pezones. Los homosexuales siempre dicen: “No te hagas ilusiones, ¡como si alguien como tú me pudiera gustar!” Pero yo podría decirle lo mismo a una chica para que no tenga miedo de estar semidesnuda frente a mí.

      En fin, apuesto a que algunos reos realmente disfrutan tener a un homosexual que los vea. No hay mejor manera de subirse el autoestima, ¿cierto? Ha habido heterosexuales que me dicen que me veo bien mientras estoy en la regadera y eso me incomoda; eso quiere decir que están viendo mi cuerpo desnudo, dándose cuenta que me he estado ejercitando, lo cual es estar a dos pasos de distancia de fantasear con hacerme el amor. Quizá sólo sea que no me siento cómodo con mi sexualidad. No lo sé.

      Mi pregunta es: ¿cuánto tiempo le toma al heterosexual promedio cambiar y empezar a sentirse gay en prisión? Nunca he estado ni remotamente cerca de decir, Al carajo, necesito un poco de amor, no me importa de qué tipo, pero me imagino que muchos hombres han tomado esa decisión en algún momento. Si llevas años sin estar con una mujer y estás en la regadera viendo cómo otro cabrón se enjabona, ¿no habrá quienes piensen que quizá no sería tan malo cambiarse de bando?

      Como sea, incluso si algunos güeyes me estaban checando, me sentía seguro en la regadera. Violar a alguien no es tan fácil como en la televisión. ¿Sólo lo meten así y ya? ¿Todo el asunto ya está lubricado y listo para la acción? Me parece que la logística para violar a un hombre no es cualquier cosa. Después de todo, no es tan fácil atinarle al culo, en especial a los culos vírgenes y apretados que nos manejamos nosotros.

      Algunas personas creen que todos tenemos un poco de homosexualidad en nosotros, pero que reprimimos esas necesidades, algunos más que otros. Estoy seguro de que muchos hombres y mujeres llegan a prisión pensando que son completamente heterosexuales y eventualmente empiezan a cuestionar esa noción, en especial si tienen una condena larga. Sería un estudio muy interesante, para un súper psicólogo que quiera gastar el tiempo, dinero y neuronas de todos. Lo único que te puedo decir es que nunca vi ningún acto gay en la regadera; aunque eso no quiere decir que no me desagrade la idea de volverme a bañar con una bola de cabrones.

      Bert Burykill es el seudónimo de nuestro corresponsal en prisión, quien ha estado en diversas cárceles del estado de Nueva York. Él tuitea aquí.

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      Temas: prision, homosexualidad, violación, carcel

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