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Gracias por su preferencia sexual

FROTamiento

Por Óscar David López


Frot en acción bajo la nieve.

Tengo un amigo que de pronto me confesó que era neovirgen. “¿Entonces te zurcieron la boquita o por fin te la destruyeron por completo?”, pregunté incrédulo. Pero no: en realidad él había decidido dejar las actividades sexuales para concentrarse en conocer emocionalmente a los hombres con quien salía. Por supuesto: ni él ni los hombres que frecuentaba soportaron la tensión erótica que a menudo los hacía terminar en la cama. No sé si con sexo duro o sexo suave pero él siguió devorando hombres por ahí. El caso es que se me había olvidado esta anécdota, hasta hace unos días que conocí a un tipo que me dijo, vía chat: “Soy g0y, y sólo me interesa el frot”. Me quedé como ama de casa en su primera clase de computación viendo el código binario: en ceros.

La palabra “g0y” se escribe con el número cero en lugar de la cuarta vocal. Un g0y se define a sí mismo como un hombre que se siente atraído por otros hombres y desea contacto físico con ellos, pero cree que los conceptos de gay o bisexual no lo describen. Considera que lo “gay” se refiere a un afeminamiento en la cultura, a la cual él no pertenece. Podríamos decir que un g0y es un hombre aún en el clóset que no quiere que le griten maricón por la calle y que por eso sus gestos exponen cierto machismo. Podríamos decirlo pero esto no se queda ahí. Los g0ys no se emparentan con la cultura sadomasoquista ni de los osos gays pero tampoco los excluye. En todo esto hay un dato importante: el frot, el sexo de frotamiento. Los g0ys rechazan el sexo anal, entonces ellos dicen que en una pareja ambos quedan al mismo nivel: no hay dominante ni dominado. No hay penetración: no hay activo (el que penetra) ni hay pasivo (el que es penetrado). Los g0ys tienen todo el tiempo la cara de: “¿Algún día los homosexuales superarán el sexo anal?”.


Frot en acción después del baño.

El frot es un término del novísimo argot gay que viene de frottage, palabra de origen francés que significa “frotamiento”. “El frot”, me dijo el chico del chat, “es una alternativa a la cultura mainstream gay”. Aunque sonó como todo un ensayista de la teoría queer, no se lo dije por temor a que me dejara de contar más. Supongo que un g0y no aceptaría el término queer pues éste se traduce al español como “maricón” o “rarito”, y fue tomado justamente para darle la vuelta al insulto convirtiéndolo en una bandera de orgullo y pensamiento. Aunque los g0ys dicen no ser partidarios del maltrato a los hombres afeminados, también dicen que no les interesan ni erótica ni emocionalmente. En algunas páginas teorizan que “el problema es que la homosexualidad y el afeminamiento son casi sinónimos en el pensamiento público actual”. Ellos prefieren machito con machito.

Para los g0ys no debe existir una relación de dos hombres donde uno de ellos adquiera el papel de mujer. Ambos deben estar a un mismo nivel. Entonces ellos han encontrado en el frot la posibilidad de esa igualdad. El frot se podría describir como el frotamiento directo de un pene contra otro pene. A esta práctica comúnmente yo la conocía como jugar a las espaditas. Sucede cuando dos se van a la cama y descubren que son activos, es decir, que les gusta exclusivamente penetrar, y no ser penetrados. O cuando dos son pasivos y ninguno se atreve a funcionar como penetrador. O cuando en una relación de pareja homosexual no se ha llegado al coito. El frot es un acto hartamente conocido pero que muchos no sabíamos que había un término. Como una masturbación a dúo. Aquí cualquiera puede decir que eso es un faje. Sin embargo, los g0ys dicen que cuando dos hombres practican el sexo anal, “el que es penetrado renuncia a su hombría y se somete a una castración psicológica”.


Frot en una mano.

Froto, el chico del chat, argumentaba que el frot tiene la ventaja de que reduce el riesgo de contraer enfermedades sexuales o VIH. Algunos de los practicantes del frot gustan mezclar el frotamiento con sexo oral, otros niegan la posibilidad de una mamada combinada con el pepe contra pene. Froto dice que la mayoría de las veces logra eyacular cuando el frenillo de su pene es estimulado por el contacto del otro pene. Con ropa o sin ropa. Arriba o abajo. De un lado o del otro. Como sea: pero nunca sexo anal. Además, me confirma, “no es sólo el pene frotándose con otro pene, sino la combinación de besos, caricias y el poder de la piel”. “¿Entonces suena a que te enamoras seguido, no?”, pregunto. A lo cual él confirma: “Sí, todo el tiempo y me siento virgen aún”. Hay que diferenciar que el frot no es lo mismo que el frotismo, el cual es una parafilia que consiste en que alguien frota sus órganos sexuales contra otra persona sin que ésta haya dado su consentimiento. El frot es completamente consensual entre ambas partes.


Aquí el frot parece que sí es algo bien cachondo.

La tendencia de hombres que tienen sexo con otros hombres y que se consideran g0ys va en aumento. También la práctica del frot. Muchos hombres que se manifiestan en contra argumentan que esto se debe a que hay un terror a la penetración anal debido a la cultura altamente judeocristiana de Occidente. Otros que están a favor debaten que encuentran más fuerte el erotismo que el propio acto sexual con penetración anal. Froto me dice que hay diversos clubes en el mundo que tienen organizaciones para conocer personas verdaderamente comprometidas con lo g0y, además de páginas con mucha información que podría hacerme cambiar mi opinión sobre el frot. No dudo que haya datos valiosos. Sin embargo no sólo se trata de opiniones, sino de pulsiones sexuales. En su caso, me dijo, él decidió probar esta categoría porque en Monterrey la homosexualidad es vista como una forma de promiscuidad. Lo cual es muy debatible porque ¿qué sería la promiscuidad si lo vemos desde una óptica cerrada? Seguramente una tía santurrona rechazaría de igual forma a dos hombres que practican sexo anal como que su sobrino ande frotándose el pene con otro pene.


Docking, el arte de conectarse durante el sexo de frotamiento.

Froto me invitó a que nos viéramos. Aunque es guapo no me interesaba jugar a la lesbiana, respondí, “mucho menos jugar con tu corazoncito”. Me dijo que volver a cierta inocencia haría de mí una mejor persona. Y uso “persona”, ya que en cierta forma se convertiría en mi amigo neovirgen: ni gay ni lesbiana invertida ni bisexual. Me convertiría en un g0y. Me dijo que en el frot se podía hacer de todo si ninguno de los dos éramos circuncisos. Podemos echarnos un docking, es decir, jugar a “nomás la puntita” pero de otra forma. El “docking” ocurre cuando uno mete la punta del pene en el prepucio del otro. Incluso hay juguetes sexuales que pueden hacer unir las dos puntas de los penes. Como un canal para no despegarse nunca. Un frot envuelto en plástico suave. Los g0ys han creado muchas páginas de internet donde se les puede encontrar, incluso grupos en las redes sociales donde ellos mismos se contactan, ya que por lo regular prefieren a hombres que no se definan como gays ni bisexuales. ¿Qué piensan ustedes?


En este video los g0ys nos dicen tajantemente qué hacer si queremos pertenecer a su movimiento.

Sigue a Óscar David en Twitter:

@OscarDavidLopez

Anteriormente:

Fiesta gay en Monterrey III: Jardín Cruz Blanca-Wateke

Lee más en nuestra columna Gracias por su preferencia sexual.

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