José dice: Controlen a las personas, no las armas

Por José Canseco

Realmente creo, con toda mi fuerza, que tenemos el derecho a portar armas. Debemos poder cargar con una pistola para defendernos. Punto.

Lo chistoso de todo esto es que yo no tengo ningún arma, pero me encantaría tener algunas: quizá una Uzi, un lanzagranadas y una metralleta. Me encantaría cargar una 9mm enfundada y caminar por ahí. Sería increíble. Pero no puedes hacerlo en California, el estado en el que vivo. Eso apesta.

El problema con intentar restringir el acceso de los psicópatas a las armas es: ¿Cómo sabes lo que una persona calificada para cargar un arma hará con ella? Es evidente que el güey que mató a todas esas personas en Aurora tenía algo mal. Estoy seguro que se trataba de alguna especie de problema psicológico, depresivo, o de drogas; no lo sabremos hasta que le hagan unos análisis.

Era un biólogo o un químico o algo; no tenía antecedentes, no había cometido ningún delito, nada. Claro, el proceso de selección podría ser más estricto, pero por lo que entiendo este hombre era un santo. Si no se le puede vender una pistola a ese hombre, ¿a quién sí? ¿Quién va a calificar?

Según parece, el güey estaba convencido de que se trataba de una especie de operación secreta o algo: su forma de vestir, su forma de hacer las cosas, su forma de usar el entorno; compró un boleto, salió, entró por la puerta de salida… Todo estaba planeado. Lo único que no planeó fue su escape. Creo que quería morir. Por eso creo que si la gente dentro del cine hubiera estado armada, lo habrían podido derribar.

Debemos tener el derecho a protegernos y a portar armas, nada de preguntas ni restricciones estúpidas. Todos deberían poder cargar con un arma y enseñarla en público: “Si te metes conmigo, te disparo”. Puedo garantizar que si cuatro, cinco o seis personas hubieran tenido pistolas en el cine, el chico no habría ido, o lo habrían volado en pedazos. Así son las cosas. Creo que hay que enviar un mensaje a los criminales: “No, no, no, no, no, ¿crees que tienes una pistola? Pues yo tengo una más grande. Tengo dos pistolas para ti”. Es simple psicología.

Una vez, cuando tenía como 19 años, un chavito me sacó una pistola. Tenía unos 16 años, y me la puso justo en la cara. Mi reacción fue: “Guarda esa cosa”. Regresó a su coche y salió disparado del lugar. Pero soy un experto en artes marciales que mide 1.95 metros y pesa 113 kilos. Si un güey se mete a mi casa y me persigue desarmado, y sé que me puedo defender, no le voy a disparar. Pero tengo que estar seguro de que no tiene un arma. Y eso no es fácil cuando te acabas de despertar y todo está oscuro. Así que es una situación un poco complicada.

Si usas un arma de forma indebida y matas a un inocente, deben ejecutarte. Y si por mí fuera, el asesino de Aurora ya se estaría friendo. Lo haría como en los viejos tiempos; haría un espectáculo y lo juzgaría en público. Lo colgaría, lo electrocutaría o algo. Quizá sería un pago por evento y le enviaría las ganancias a las familias de las víctimas, y quizá cubriría una parte de los costos de tenerlo en lista de espera y del equipo que se use para ejecutarlo. Si yo fuera presidente, eso es exactamente lo que haría. No tengo ninguna duda. Financieramente, sería una gran inversión.

Mi punto es que nuestro país tiene bombas nucleares y otros países tienen bombas nucleares, y no las tenemos porque queramos usarlas. Las tenemos para desalentar su uso por parte de otros países. Si funciona a gran escala, ¿por qué no habría de funcionar en menor escala? Destrucción mutua asegurada.

 

@JoseCanseco

 

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