El pendejo de la semana

Elba Esther Gordillo

Por Román Cotera

Elba Esther ama a Elba Esther y demuestra su amor rindiéndose homenaje, acumulando aplausos entre más se pudre el sindicato que dirige y mandando a “la fregada” al Presidente…tan fácil que era mandarlo a la verga. Elba se contiene y se mantiene zen; acaba de estar con el Dalai Lama, y una líder magisterial-espiritual de la talla de Gordillo no puede permitirse andar diciendo pendejadas así nada más sólo por un arrebato de emoción.

Mítica por su corrupción, todo se ha escrito de Elba Esther. La que hace alianzas, pacta y decide elecciones, la que vive en la opulencia en la seguridad de San Diego, pendejea políticos, hace dramas, habla de su perversidad como un atributo personal y vuelve siempre -como dice Denise Dresser-“a chantajear a Presidente tras Presidente”.

A Elba la han agarrado de pendeja, la han traicionado, la han usado. Ha puesto su buena fe a disposición de las mejores causas y se han aprovechado de ella. Lo de Elba Esther no son equivocaciones al hablar, es superar la adversidad, un problema de lenguaje que ha padecido por mucho tiempo y que sólo confesará en sus memorias. Atropellada sólo en palabras estratégicas muerde al perro que mordió su mano.

“Veracruz fue un arreglo de una enorme perversidad de mi parte. Sí, la verdad. Venía (Rafael) Ochoa y me decía: ‘Dígame la verdad, ¿vamos con Yunes, va a ganar?’ ¡Sí, sí vamos, métele!”. Y venía el otro, y por el otro lado yo le decía: ‘¡No le aflojen!’, y por mi lado haciendo todo para que Yunes perdiera… Pero sí he abierto la boca, las cosas me salen mal. ¡No debía ganar! Y es que quien se mete con nosotros, la tiene que pagar”.

El ISSSTE era suyo y el candidato la había traicionado, la Secretaría de Educación es suya, y por lo menos así deja entendido al haber metido al pendejo de su nuero, Fernando Gonzalez, a quien coloca como héroe al empujar la agenda del magisterio sobre cualquier otra cosa. El partido Nueva Alianza es suyo y no le da pena admitirlo, cuna de míticos pendejos y que ahora tiene a su hija Mónica Arreola como secretaria general y a quien su madre sin pena ha impulsado. Está en su derecho, fino producto de su nepotismo.

Un político pobre es un pobre político, y de las filas del partido Nueva Alianza han egresado líderes memorables y presidentes del partido de Elba Esther, como Jorge Kahwagi que ni es pobre ni es político, pero sí muy pendejo como para aparecerse bien pedo al Congreso a pasar leyes en contra de los ciudadanos. O como Tomás Ruiz, quien nada pendejo se sirvió en grande en la Lotería Nacional y lo premiaron con la Secretaría de Finanzas en recompensa por pactar con el PRI en Veracruz contra Yunes.

"¡El poder es el poder!", se desencuaderna la maestra, desparpajada en su risa acusa, y a la vez concede, niveles de corrupción “nunca antes vistos”. Si pendeja no es…los corruptos son otros.

“A veces gente en la que uno ha confiado, se presta para armar lío al interior pensando que me pueden dañar a mí; ¡se equivocan!, hace mucho que estoy más allá de eso”. Que no se emocione el PRI ni se confié nadie, ¡Elba va por Elba!

Aquí el video completo.

@RomanCotera

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