Reseñas

Por Staff de Vice

 

MEJOR ÁLBUM DEL MES:
THEE OH SEES

PEOR ÁLBUM DEL MES:
THE VACCINES

 

TAME IMPALA
Lonerism
Modular Records

 

Ésta puede ser la medicina para los que siguen creyendo que la Edad de Oro de los pachecos fueron los setenta y que todo ha valido pito desde entonces. Si después de que Lonerism te haya dado tus repasones te parece imposible reconciliarte con la psicodelia actual, puedo sugerirte varias formas prácticas de suicidio. Tame Impala han expandido su sonido, que ya de por sí nos había dejado perplendejos, y lo llevaron a un punto donde suena completo. Si ya de por sí las composiciones son pegadorsísimas, la producción hace que se vuelvan 3D y con rascahuele. Cada segundo es un atasque, garantizado. Si no les satisface, con gusto se les puede devolver su triste existencia, gratis.


ATAHUALPA ESPINOSA
 

THE RAVEONETTES
Observator
Vice

 

Me encuentro muy a menudo con discos que suponen retrocesos. Retrocesos que como un paso hacia atrás, magnifican el efecto buscado al ir hacia adelante. “Tomar vuelo”, dirían los más atrevidos argonautas del lenguaje. Para The Raveonettes el proceso parece distinto. Se han transformado en una banda capaz de sorprender a sus escuchas con las mismas formas una y otra vez; porque conocen estas formas, y porque ese estilo de composición es simplemente el que mejor les va. Cuatro cuartos, sencillez estructural, desenfrenadas referencias a la locura farmacéutica, etcétera. Es un buen gancho y, aunque posiblemente nunca generarán una obra maestra, sí crearán álbumes consistentes llenos de piezas pop, agradables porque carecen de ridículas pretensiones avangardistas. Tristemente, Observator es un álbum que cuenta con la enorme desventaja de ser malentendido; pues sus ambiciones —que no son muchas— están puestas al servicio de los fanáticos, y sus contenciones —que son menos— también. 


LUIS ARCE

 

DUM DUM GIRLS
End of Daze
Sub Pop

 

Siendo una simple colección de ideas (dos canciones nuevas, un cóver y un par de lados B), End of Daze es también uno de los discos más originales de Dum Dum Girls. No es distinto de cualquier obra pasada escrita por esta banda; pero sus características lo tornan mucho más tangible que producciones anteriores. Si las Dum Dum siempre han pretendido sonar completamente sinceras; es probable que lo hayan conseguido en algunos de los minutos contenidos aquí. La tristeza es el terreno en el que las chicas juegan con libertad, patalean, se emocionan de nuevo, declaran abiertamente su dependencia a sentirse amadas y pierden, siempre pierden. Lo que realmente atrae de esta banda es que a pesar de toda la melancolía, el grupo siempre encuentra el espacio para permanecer optimista. Saltan de alegría, aunque el rímel les haya marcado las mejillas. No tiene sentido alguno, y eso es maravilloso. 


LUIS ARCE

 

JOHN TEJADA
The Predicting Machine
Kompact

 

Hasta hace un par de meses, cuando Carlos me decía que ya todo lo que sacaba Kompakt daba güeva y que ya habían pasado sus mejores tiempos, yo le respondía que no era cierto, que seguían sacando joyitas... Obvio, el cabrón ya no se tomaba la molestia ni tenía la paciencia de echarle una oída a lo nuevo editado. No conocía a Taragana Pyjarama, a Gathaspar o a Kulakostas. Después de mis ases bajo la manga, Carlos no tenía de otra que tragarse sus palabras, guardar silencio. Luego, poco a poco fui descubriendo que Gathaspar había sido editado por Freude Am Tanzen, y Kulakostas por Pro-Tez. Mi as ya era uno solo, y su poder para callar bocas ahora era nulo. Así que cuando hace unos días me reclamó por haber comprado el álbum más reciente de John Tejada por lo que habíamos platicado, quien calló fui yo. Y luego de ponerlo para subrayar su reclamo y de que nos aburriéramos soberanamente, estaba tan apenado que ofrecí comprárselo. Ahí, entre los discos que me han enviado las disqueras y que nunca serán abiertos, está botada mi compra, como un recordatorio para jamás volver a abrir la boca.


JESÚS PACHECO

 

DIRTY BOODAZ
Dragon
Independiente

 

Cuánta repulsión me causan esos gazapos que se la pasan haciendo rabietas en Twitter pero que en el mundo real son incapaces de alterar nuestra sensibilidad; la música jamás les pertenecerá a ellos ni ninguna otra cosa que no sea el aburrimiento. Del otro extremo están artistas como Dirty Boodaz, que más o menos conocen el valor que hay en el esfuerzo porque han entregado un debut delicioso e inusitado: un catálogo de canciones estupendamente producidas que come un poco de aquí y allá para eructar un disco de hip-hop con un aroma delicioso, como los primeros tacos en una cruda. Dragon esculca en una bolsa de vinilos y encuentra al Prince clásico, o a esos Tribe Called Quest sampladélicos, hay funkadelic al por mayor y también un amor al sonido Def Jam y la basura de Stetsasonic. Asomen el oído a “Higher Ground” y vean cómo destruyen a Pizzicato Five en clave de R&B freak y cachondo, ahóguense en el flow grasa de “Rebel”. Atrévanse con un disco que no viene hypeado por esas chicas que usan leggins fosforescentes que quieren llevarse a la cama, sean hombres, no ratones, pues y disfrútenlo.


JOSÉ ÁNGEL BALMORI

 

THEE OH SEES
Putrifiers II
In the Red Records

 

Hay muchas formas de entender hoy la palabra “psicodelia”. De todas, me quedo con el significado crudo, rasurado y sin distracciones de Thee Oh Sees, que equivale a Jack White covereando a The Mamas & the Papas, si auténticamente hiciera de lado la montaña de ego que arrastra cada vez que aparece. Mindset: “Cut the bullshit”. Doce son los larga duración que pueden rastrearse de 2006 a la fecha, de esta banda asentada en San Francisco; clasificar sus EP’s, y rolas sueltas, es ya pedir demasiado... Y es que John Dwyer, el motor creativo de Thee Oh Sees, literalmente no tiene frenos, ante lo cual Putrifiers II llega en un momento más que adecuado, haciendo una revisión estilística de toda la carrera del grupo en cosa de diez canciones. Casi un “best of”, pero con puras nuevas. Sin faltar a su dogma garage pop/fuzz punk, pasamos corte a corte por las distintas velocidades a las que ya los hemos escuchado, igual con cañonazos de seis minutos o de uno y medio, haciendo lucir tanto el juego de voces espectacular que dominan él y la tecladista Brigid Dawson, como la ejecución bestial de la guitarrabajo de Petey Dammit!, la tambora irrefrenable de Mike Shoun y las guitarras incendiarias de John mismo. Si bien es un álbum de 9/10, no es muy buena idea para sensibilidades coldplayeras... o tal vez sea justo lo necesario.


GÜILI DAMAGE

 

THE VACCINES
Come of Age
Columbia Records

 

Como generación llevamos la cruz de Disney. Y de Ángeles Mastretta, Agustín Lara, de la pinche Thalía y hasta de Marco Antonio Regil. Exaltaciones de un romance basado en la consagración monógama como escalera social. Como generación, algunos estamos hastiados de esto, buscando refugio en la primer validación de identidad que nos haga sentir un poco más acá (como quizá tú lo haces con esta revista entre tus manos) y un poco menos allá; menos miel y menos estatus como ejes de rotación. El año pasado los Vaccines pegaron duro en México porque traían justo eso: vestían con ropas rotísimas y cantaban sobre coger luego de cortar. “Vaya, eso suena a calle y también sofisticadamente desapegado de la idea romántica que la prepa me comprobó ya no existe”. Y pum, tuitear la letra de “Post Break-Up Sex” se volvió equivalente a ser persona moderna y cosmopolita. Todo bien, hasta que topas que sus disqueras son Columbia y Sony (¡Sony!); su cuenta de Twitter verificada y manejada por mercenarios de marketing o su campaña de lanzamiento en Inglaterra, producidísima y carísima. No, espera: lo peor es cuando topas que todas sus rolas suenan a lo que suena un güey de quince mientras se la jala escuchando a los Strokes bajoneado en Tafil.


JULIO DERBEZ

 

DEATH GRIPS
No Love Deep Web
Independiente

 

Death Grips son el productor Andy Morin, el baterista hiperactivo Zach Hill y el enigmático MC, Stephen Burnett. Sacaron un mixtape, Exmilitary, y un LP, The Money Store, llenos de hip-hop experimental y agresión balbuceante. Lo curioso es cómo lanzaron esos collages de violencia dadaísta al público: mediante iTunes Store y Epic Records, respectivamente (esta última una perrita de Sony). Sacaba un poco de onda la decisión de reconocidos safe players por apostarle a estos tipos tan radicales, pero bueno, hicieron un deal con Epic de a dos LP’s. El primero, lanzado en abril, traía un sticker que anunciaba el No Love... para octubre de este año, y Death Grips incluso canceló una gira para poder terminarlo a tiempo. Ahora, lo que (supuestamente) ocurrió: Epic retrasa la salida del disco al 2013 por razones de lógica mercantil lo cual emputa al grupo de sobremanera (a según su twitter feed) y reaccionan leakeándolo gratuitamente por todos pinches lados. Además, condecoran su sublevación a la industria con una portada que de ninguna manera podría ser vendida en tiendas de discos tradicionales. Por favor véanla, es increíble. Encierra perfectamente el etos de una banda que a medio álbum te grita guturalmente: “I got some shit ta say just for the fuck of it”. En parte sólo reseñamos este disco para poder imprimir su portada aquí.


JULIO DERBEZ

 

LATE NITE HOWL
Late Nite Howl
Prima Crush / Myrdal

 

Hay noches serenas donde el cielo tiene innumerables luces que alumbran mis pensamientos. Dentro de esos pensamientos nace el más profundo reclamo, “En la vida, ¡vaya que la he cagado!” No obstante, a pesar de la introspectiva me topo con un momento de paz ya que no existe el arrepentimiento. Y para alimentar esos pensamientos, llega un disco que torna sentimientos nostálgicos en recuerdos gratos. Es con majestuosa composición y espléndida ejecución que Late Nite Howl encabeza el actual movimiento de doom folk en México. Late Nite Howl ofrece sonidos introspectivos, versos armoniosos y todo sobre una base de folk psicodélico. Una entrega musicalmente equilibrada. En la superficie, suena a una absoluta melancolía pero tema tras tema establece una voz que nos encamina y nos dice: no todo está perdido.


MARTY PRECIADO

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