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Recordando el show sorpresa que Radiohead y Pulp dieron frente a Brad Pitt y Jennifer Aniston

Lee dos extractos del libro que celebra la historia del 9:30 Club, el club más iconic de Washington, DC, que cumple 35 años, y que fue una de las cunas del hardcore de DC.

by Noisey Staff
Jan 7 2016, 8:51pm


Flyers de shows que vienen en el libro 9:30: The Book

El 9:30 Club de Washington, DC es uno de los foros de música más icónicos de Estados Unidos, y en el 2016 cumple 35 años, además de festejar 20 en su ubicación actual, en V Street. Ahora, obvio todo el mundo dice que su venue favorito es legendario. Pero el 9:30 Club tiene algunas historias para respaldarlo: está clasificado como uno de los foros más amados de ese país por revistas como Rolling Stone y Billboard, dicen ser el club nocturno de ese tamaño más visitado en el mundo, ha albergado a todo el mundo, de Johnny Cash a Nirvana a James Brown a Drake a Adele. Y, por lo que probablemente sea lo más famoso, fue una de las cunas de la legendaria escena de hardcore de DC, en donde nacieron bandas como los Bad Brains y Minor Threat.

"Yo me paraba en ese pasillo y veía cómo pasaban mis héroes,” dice el ajonjolí de todos los moles, Dave Grohl, en un nuevo libro que celebra los 30 años del club. “Cuando estás parado en el pasillo, ves al vocalista de Void pasar o al vocalista de Iron Cross parado ahí, y tú te emocionas tanto que no sabes qué hacer.”

Para festejar su aniversario, el club hizo una exposición esta semana titulada 9:30 Club's World Fair, en la cual hay fotografías inéditas y memorabilia, para recordar un poco de la historia del club. Pero para los que no pueden viajar hasta allá, también publicaron un libro de 264 páginas con entrevistas con gente como Ian MacKaye, Henry Rollins, Chuck D, Ted Leo, el mencionado Grohl, el dueño del club, Seth Hurwitz, y muchas más personas que han formado una parte vital del club a lo largo de los años.

El libro está lleno de historias increíbles, como cuando fue Bill Clinton cuando era presidente, el origen del inigualable olor del club original, y un poco de su historia como una incubadora de la escena hardcore de DC. Es un libro bastante chingón, la verdad. Y entre los momentos destacados de este están la historia de Radiohead tocando un show sorpresa en 1998 y una historia oral de sus shows matinee de hardcore para todas las edades. Les pedimos reproducir fragmentos de ambas historias, y estamos felices de podérselas reproducir aquí abajo:


Flyer cortesía del 9:30 Club

Hardcore Matinees

La política all-ages del club —junto con una determinación para presentar nuevas ideas constantemente— rápidamente encontró un aliado en la escena hardcore punk de D.C. La creciente mezcla de bandas y activismo encajaba perfecto con el 9:30, aunque al principio se tuvo que convencer a los dueños.

Dante Ferrando (Dueño, Black Cat): Recuerdo a Dody diciendo, “Me gusta lo que están haciendo musicalmente, me gusta su escena. Pero no puedo con ella porque no genera dinero, y hay agresión, a veces destruyen los baños, etc.” Y entonces inventamos la idea de los shows matinee.

Henry Rollins (Black Flag, Rollins Band): Éramos unos novatos medio rudos que de pronto empezamos a ir al club [de Dody], perturbando su escena más de vino tinto, intelectuales, escuela de arte, punk rock, sacos de smoking arremangados —ese tipo de gente. Así se veían las personas que iban en ese entonces, este tipo de gente de DC más vieja a la que hizo un lado Dischord Records, Black Market Baby, y los Bad Brains, etc. Y al principio ella decía, “No.”

Ian MacKaye (Dueño, Dischord Records; Minor Threat, Fugazi): Uno de los primeros shows fue uno que Minor Threat dio con Government Issue y Youth Brigade en el verano de 1981. A todo el mundo se le voló la cabeza con ese show, vinieron muchísimos niños. Había tanta gente formada, que me acuerdo que Dody dijo “Hay demasiadas personas. ¿Quieres hacer una segunda fecha?” Nosotros dijimos “¿En serio? Wow.” Entonces tocamosdos veces esa noche para poder acomodar a todas esas personas. Y creo que ahí fue cuando nos dimos cuenta que algo grande estaba pasando.

Alec MacKaye (Faith, the Untouchables, ex-staff del 9:30): El 9:30 Club no era muy acogedor al principio. Contrataban bandas grandes que queríamos ver, bandas británicas y cosas así, porque era un lugar para tocar. Las bandas locales trataban de tocar ahí, pero teníamos que reunirnos con Dody para tratar de convencerla. Le decíamos “¿Qué te parece si venimos y tocamos el domingo por la mañana? Sólo necesitas a una persona de staff. No necesitas tener las barras abiertas ni nada. Sólo prende las luces, el PA, y podemos dar el show.”

Jeff Nelson (Teen Idles, Minor Threat; co-fundador de Dischord Records, diseñador gráfico): Dody finalmente aceptó hacer algunos shows para todas las edades en el 9:30 Club. Era verdaderamente frustrante no poder entrar a los shows, pero eventualmente descubrimos que según las leyes de DC, un lugar no podía servir alcohol a menos de que también sirvieran comida. Y si servían comida, no podían rechazar a las personas basándose en su edad.

Dody DiSanto (Dueña original, 9:30 Club): Simplemente dije, “¿Qué quieren? ¿Cuál es el problema, qué es lo que quieren?” Yo estaba haciendo los shows, y no quería tener problemas por ello. No quería que llegara la policía, no quería conflictos. Había un pasillo bastante estrecho, de 32 metros de longitud, en el lugar original. Se llenaba cuando hacíamos shows de hardcore antes de que abriéramos las puertas, así que yo me paraba en donde todo el mundo pudiera escucharme y trataba de establecer unas reglas. Si una persona mala se mete al pit, todo se va al carajo. Era súper peligroso. Para mí, el punto era, si alguien se rompe el cuello en el pit, yo soy la dueña del club. La del seguro soy yo.


Flyers que aparecen en 9:30: The Book

A veces hasta el club mismo recibía sorpresas, como la vez que RADIOHEAD quiso tocar a las 2 de la mañana.

De entre todos los grandes shows que sucedieron en el 9:30 Club a lo largo de los años, uno de los más memorables en la historia del foro no fue uno que ellos planearon. Sucedió el 13 de junio de 1998.

“Recibí una llamada en mi coche,” dice uno de los dueños del 9:30 Club, Seth Hurwitz. “Un miembro del staff de Radiohead me dijo ‘Nos estábamos preguntando qué va a pasar en el club hoy por la noche.’ Pensé que los chicos querían hangear un rato y ver un show, pero de pronto me empezó a hacer un bonche de preguntas técnicas —y ahí fue cuando me di cuenta que no querían ir a disfrutar, sino que querían tocar. Le dije, si quieren tocar hoy en el club, podemos lograrlo.”

La banda era una de muchas que estaban confirmadas para tocar en el Tibetan Freedom Festival, un festival de dos días en el RFK Memorial Stadium, organizado por Adam Yauch de los Beastie Boys (QEPD). Cuando cayó un rayo y lesionó a varios de los asistentes en el primer día del festival, los organizadores detuvieron el evento antes del set del grupo. Buscando un foro alterno, Thom Yorke y compañía empezaron a buscar rápidamente un Plan B.

“Radiohead y Michael Stipe decidieron que iban a tocar a medianoche en el 9:30 Club,” recuerda Bob Waugh, quien entonces era el director de programación en la estación WHFS . “Este era Radiohead en la época del OK Computer, entonces puedes imaginarte lo increíble que era eso.”

“Nunca se me va a olvidar estar manejando a casa, decepcionado, y de pronto escuchar que Radiohoad iba a dar un show sorpresa en el club,” dice Dave Hennessy, quien era asistente del director de programación en la estación DC 101. “Dimos vuelta en U y fuimos a toda velocidad al club. Cuando llegamos, había lo que sentíamos que eran unas 5,000 personas formadas. Me acuerdo de haberme formado y que había unos tipos contando a la gente. Por suerte logramos entrar, pero cuando llegaron a unas 10 o 15 personas después de nosotros, les dijeron ‘Si están detrás de este punto, no van a poder entrar.’”

Después de que Pulp abriera a las 12:30 AM, Radiohead tomó el escenario a las 2 AM. La banda tocó frente a un foro completamente lleno, sin mencionar a algunas estrellas que estaban en la ciudad por el festival.

“Recuerdo haber pensado ‘¿En serio está pasando esto?,” dice Hurwitz. “Llegué al foro y había cajas de discos de Radiohead en el piso. Michael Stipe estaba ahí. Esa fue la noche en la que capturaron a Brad Pitt platicando en el balcón con Jennifer Aniston, cuando su relación apenas era un rumor. Fue algo surreal. Simplemente fenomenal. Uno de los momentos más mágicos de la historia.” —Ryan Bray

9:30: The Book ya está disponible para pedirse por adelantado aquí.