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Niuweme: La comunidad vive bajo un concepto de colectividad, si una parte de la comunidad está siendo invadida el golpe es para todos los comuneros. La vida en este momento está llena de impotencia, de indignación, porque una parte de nuestro territorio sagrado fue invadido por supuestos pequeños propietarios y, desde luego, la exigencia es que el estado mexicano debe de regresarnos las tierras sagradas.¿Desde cuándo está este problema?
La comunidad de San Sebastián tiene una carpeta de invasiones que data de 1953, ésa es la base para poder emprender litigios en contra de estos supuestos posesionarios. Nosotros nos dimos a la tarea, hace siete años, de interponer las demandas correspondientes.
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El pueblo wixárika se caracteriza por dialogar. Nosotros como pueblo creemos en la gobernabilidad a pesar de que todos los mexicanos en su momento estuvimos sometidos a, como dijera Vargas Llosa, la dictadura perfecta. La justicia está de nuestro lado, no solicitamos algo que es ilegítimo.Ahora, después de un año que salió la primera sentencia en esa zona a nuestro favor, la comunidad dijo: “Ya basta, no se está haciendo efectivo el estado de derecho y por lo tanto yo me tengo que levantar, tengo que hacer manifestaciones pacíficas”.Fue lo que se preparó, venir a Guadalajara, alzar la voz con mucha energía pero en son de paz.

Se usaron diferentes métodos. Algunos convencieron al vecino o al compadre —en este caso algunos wixaritari que están en esos linderos—, y les pidieron prestadas las tierras para sembrarlas. Ya después se aferraron a no dejarlas, fue todo un proceso.Otras se dieron de manera forzosa: invadiendo, sacando documentos con algún notario público, desde luego con la complicidad del gobierno que hemos venido denunciando. Si esta gente tiene documentación es porque el gobierno, en su momento, fue cómplice de estos terratenientes, por decirlo así.Entiendo que las usan para sembrar, ¿esta explotación les afecta en su entorno?
Esa es una zona muy fértil y es por ello que no han querido soltarlas, en esa zona se da mucho el pastoreo, son zonas de cultivo muy fértiles, de verdad.
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Siempre. [Los ganaderos] llegan y golpean a los comuneros de San Sebastián. Ha habido casos más fuertes, que te pudiera contar si pudiéramos tener la oportunidad de charlar en otra ocasión. Conozco un acontecimiento muy lamentable en esa zona, pero necesitaría preguntarles a los familiares para no caer en la falsedad.Además, siempre tenemos que pasar por ahí. Hay una ruta que nosotros le llamamos de herradura, donde pasamos a pie, pero también hay una carretera por la que forzosamente cruzas la zona invadida cuando tienes que viajar de Tepic a San Sebastián. Nosotros como autoridades tomamos las precauciones, tratamos de evitar pasar por ahí, porque se siente el clima de miedo.

Estamos con sentimientos encontrados. La burguesía rural nos ha atropellado y tenemos esa imagen, pero al llegar a Guadalajara nos sorprendimos. Hubo quienes soltaron lágrimas por cómo la gente se solidarizó con este movimiento.
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