Foto de arriba: Raymundo Cebada (y las de abajo que no estén señaladas)Dicho sea de una vez: para mí el Waco Music Fest 2016 se trató de recordarnos que tenemos un cuerpo y moverlo se siente bien rico. O, en otras palabras: fue pura sabrosura. Repitiendo la fórmula de los dos escenarios en un venue mucho más grande que el año pasado y con una producción visual súper coqueta, esta volvió a ser la fiesta en la que todos terminamos siendo mejores amigos y la música nueva se convierte en favorita.
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Para Prims López, director de Waco, esta edición del festival fue la que tuvo la producción más bonita en el lugar más bonito y la selección idónea de talentos. Concuerdo totalmente. El Hapok Club de Torreón funcionó de maravilla para que cada escenario tuviera una personalidad sólida, acogiendo shows que iban de folk a reggaetón, pasando por lo más rico de los ritmos latinos entre beats atascadísimos.
Tuvimos que correr para lograr ver a casi todos los artistas y la neta lo valió. De entrada, el desplazamiento fue una experiencia deliciosa, un desfile de atuendos súper sensuales y extravagantes, gente bailando y besuqueándose desvergonzadamente y el glamour del cielo abierto de Torreón. Qué bonito de veras.
Los dos shows de apertura fueron puro talento lagunero; en el escenario Waco estuvo Sanioza, que inició el festival con un pop alternativo que junto con el clima y las cervezas en promoción, estuvo ideal para calentar, mientras que El Mvgico, de San Pedro, Coahuila, salió a prender la carpa Mexía con sus tornamesas que saben a música latina, dejando claro que el WMF 2016 estaba hecho para bailarse sin reservas.
Neta no hubo un solo show desechable, pero claro que siempre hay consentidos. Elsa y Elmar, por ejemplo, se rifó llenando el escenario de buena vibra ella solita con su guitarra y un teclado: te amamos Elsa. Los Frikstailers también me marcaron, tanto por su sonido electrónico tropical como por sus pelucas de colores y su forma moverlas en el escenario. Definitivamente quienes más me sorprendieron fueron Happy Colors y los Xxxulos. El primero es un DJ de Estados Unidos que sabe ser versátil de la manera más fina y nos tuvo brincando de euforia durante todo su show. Los Xxxulos hacen reggaetón junto a la DJ Rosa Pistola, son de la Ciudad de México y sus canciones son una bomba que te hace perrear hasta abajo sí o sí; ellos y Pxxr Gvng, que también hacen reggaetón, fueron los encargados de enloquecer morritas durante la noche.
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Al final el Waco cumplió con su objetivo de ser un espacio lleno de amor y felicidad. Incluso el sol se quiso alivianar temprano para que pudiéramos salir de nuestros escondites a disfrutar del festival sin correr el riesgo de morir de un golpe de calor. El domingo en la mañana, todavía con beats haciéndonos eco en el cuerpo y unas ojeras de sello permanente, me senté a platicar un rato con Prims y aparte de compartir anécdotas nocturnas, me contó que esta edición había sido la última. Yo digo que chale. Te vamos a extrañar Waco. Gracias por haber hecho de la utopía de un lugar sin balazos ni narcos, una realidad festivalera, gracias por cinco años de convertir a Torreón en un punto de encuentro musical, gracias por una última fiesta tan rica.Fotos 2, 3, 4 y 6 por Kevin Fripp.
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