Publicidad
Cultura

Mis 8 flipadas favoritas del NUEVO Testamento (aunque hay mil más)

¡Menudo Cristo! Tras descojonarnos con algunos pasajes de la primera parte de la Biblia, ahora nos vamos de paseo con Jesús de Nazaret.

por Kiko Amat
08 Octubre 2015, 4:32pm

Vaya Belén, o los dos papás de Jesús : Lo primero que tienen que entender es que, para los evangelistas, todos los actos de Jesús responden a viejas profecías del AT. No es que las gamberradas anarquistas de Cristo coincidan de chiripa con algunos mitos judíos, sino que nacen de esos mitos. Por tanto, si Micaías decía en el año 721 AC que el Mesías iba a nacer en Belén, los evangelistas le hacían nacer en Belén, y punto, aunque el fulano fuese de Sabadell. Y eso es exactamente lo que sucedió con Jesús de Nazaret. El que más la lió fue Lucas: en un tronchante acto de "yo me lo guiso, yo me lo como" teológico, el evangelista nos cuenta que el ángel Gabriel le anunció a María que sería LA MADRE DEL HIJO DE DIOS (una afirmación liosa donde las haya, especialmente si te la suelta de buena mañana un pavo con alas y espada flamígera). Pero justo cuando iba a dar a luz en Nazaret, esos burócratas romanos obligan a José, el marido cornudo de la historia, a desplazarse a Belén para tomar parte en un "censo". Muy conveniente. Para colmo, José es un pariente de "Adán y Eva" por vía del Rey David. Lucas, ya se ve, intenta contentar a todo el mundo, como el PSOE. Nos dice: "mirad, tíos, resulta que Jesús es el Mesías porque es HIJO DE DIOS. Eh, coño, va en serio, que ha nacido de imposible partenogénesis en el vientre de esta golfa. ¿Ah, no os lo creéis? Bueno, listillos, pues para que os enteréis también es el Mesías porque desciende de David, que era un ancestro de José. Hala, a cascarla". Cualquiera le recuerda que José ni llegó a meterla.

'Natividad' de Lorenzo Costa.

Canción triste de la Natividad : El "censo" no existió, claro. Las guindillas histórico-geográficas con las que los evangelistas sazonan sus textos no tienen más veracidad que Robin Hood o el Bloop suboceánico aquel. No tiene ningún sentido, eso de que los romanos obliguen a José a cruzar un país solo porque sus "antepasados" nacieron allí. Además, los censos romanos eran solo estadísticos. El Libro de Jaime, otra valiosa pieza cómica del AT, coincide con el evangelista Mateo en decir que no, que al final era María la que venía del linaje del Rey David (uno se pregunta si no podían haber quedado los tres evangelistas sinópticos para contrastar notas antes de lanzarse a escribir paridas). Aquí José, rebajado de Hijo de Reyes a lacayo sifilítico, pilla por partida doble, porque encima los sacerdotes del templo le culpan del bombo extramarital de María. Cuando José emprende el célebre éxodo con su adúltera esposa a lomos de un burro, Jaime nos cuenta que María se descojona de risa durante todo el camino (es para reírse: se la pega al marido y encima la pasean en asno). El resto de la narración parece escrita por el peor novelista del mundo: José lleva a su señora a una cueva recóndita, y tal es su suerte que anda por allí, en mitad del ventoso cerro y en pleno diciembre, una "comadrona". La famosa Nurse Deambulante de los Páramos de Judea. Saltamos a Mateo: la "comadrona" ha desaparecido, ya no es una "cueva" sino una "casa" (esto parece Mulholland Drive ), y aparecen unos tales "sabios del Este" (Mateo 2:10), que habían leído el twit de Micaías y decidieron presentarse sin llamar antes. Mateo apunta que eran "astrólogos", y que habían seguido "una estrella", pero no que fuesen tres, ni magos, ni desveló sus nombres, ni mencionó las ofrendas; todo eso se lo sacó de la azotea algún monje avispado del siglo III. Por lo que sabemos, pudieron haber sido Los Cazafantasmas, o una chirigota multitudinaria de Cádiz, o un único pilingui en scooter que no tenía ni la FP de mecánica.

José, rebajado de Hijo de Reyes a lacayo sifilítico, pilla por partida doble, porque encima los sacerdotes del templo le culpan del bombo extramarital de María.

Pablo de Tarso, el agente de las estrellas : Pablo de Tarso era como el editor de Raymond Carver: un notas que se tomaba algunas libertades con textos ajenos. El típico recadero tarambana y trolas. No hace falta más que leer la Carta a los Tesalonicenses , cuyo tono es, básicamente, "que me ha dicho el Jesús que...". Los judíos llevaban siglos esperando la llegada de un invencible Batman judío, y Pablo no defraudó a su público. Aunque para los cristianos de raigambre semita JC era solo "el elegido", su mánager le ungió DIOS. Para qué irse con chiquitas. Directo a la hipérbole. Y eso que no le conocía de nada (Pablo escribió sus chifladuras décadas después de la muerte del Cristo histórico, y encima de oídas). Pablo también empezó a vender lo de que sus acólitos se "elevarían hacia las nubes" (guay), y pintó a JC alzándose de la tumba y mostrándose ante "500 hombres". No 362. No 623. 500, ni uno menos. Uno supondría que una mani de 500 judíos pasmados que acaban de ver a un muerto viviente en bolas (recordemos que había olvidado el sudario en el sepulcro) aparecería en los documentos de algún historiador romano, pero nada. Por supuesto, esta estrategia propagandística a lo Mad Men tiene más tirada comercial que venderles a los gentiles la figura de otro barbudo mesías de pies mugrientos.

Pablo también fue, como saben, el converso más desfasado de la historia. Al principio se llamaba Simón y les tenía una ojeriza espantosa a los cristianos. Pero un día, camino de Damasco, tuvo una revelación estilo Jim Morrison de peyote y, como este, se puso a escribir poesía inmunda impregnada de misticismo cachumbo. Pablo parece uno de esos straight edge que un día se toman una copita y flipan tanto que se vuelven yonquis. Incapaz de controlar su flipe, Pablo pasó de mayor detractor de todo aquel alucine nazareno a ser FAN #1 de Nuestro Señor. Sin término medio.

Caída del caballo de Pablo de Tarso, camino de Damasco, en el cuadro de Murillo.

Eh, tú, deja en paz a los judíos : A ver si nos aclaramos: en aquella época, los fachas eran los romanos. Que sí, que nos dieron el alcantarillado, el vino, la sanidad... Pero los únicos fascistas que tenían potestad para sofocar tumultos revolucionarios eran ellos. No se conoce una sola instancia de persecución religiosa por parte de los Sacerdotes judíos, fariseos o no. Por eso sorprende tanto que en el evangelio de Lucas, por ejemplo, aparezcan tantos romanos majetes y rubicundos, y los judíos sean una sarta de hijoputas chivatos y vengativos. Para comprender esto hay que tomar los Actos de los Apóstoles como una gran pieza de propaganda política, un "tranquilizar a los mercados" avant la lettre . Los evangelistas, que ya habían visto cómo las gastaban los romanos cuando alguien les llevaba la contraria (arrasando templos, crucificando a todo quisqui, prohibiéndolo todo), escribieron con un César romano en mente. La mayoría del NT es, así, un bálsamo para apaciguar al Imperio, un intento de demostrar que aquella nueva religión no era peligrosa ni atentaba contra el establishment. Algo así como Podemos, para que me entiendan.

Jesús, el niño abusón : Para humorismo no adulterado uno tiene que ir a los evangelios apócrifos, como el evangelio copto-agnóstico (no se despisten) de Tomás, escrito en el siglo IV. En él se nos describe al Jesusito infante como una especie de Draco Malfoy tocapelotas y marrullero. Los milagros que realiza a su paso son menos didácticos que los de su edad adulta, y más basados en pegarse risas crueles a costa de algún infeliz. A unos chavales que están trasteando con agua de un barreño les arroja una sardina en salazón, y el pez cobra vida al instante (los niños, suponemos, son internados en un centro psiquiátrico). En otra ocasión, unos zagales que no quieren jugar con él se esconden en un sótano, y la dueña de la casa trata de protegerles del pequeño mago repelente afirmando que allá solo hay "cabras". Little Jesús, con su típica mala baba, agarra y les transforma a todos en cabras de verdad. La madre, para acabar de arreglarlo, les suelta a los niños-cabra que desde entonces "hagan todo lo que les mande Jesús, el Hijo de María". Vaya matón de patio.

Se nos describe al Jesusito infante como una especie de Draco Malfoy tocapelotas y marrullero. A unos chavales que están trasteando con agua de un barreño les arroja una sardina en salazón, y el pez cobra vida al instante.

Jesús, a ti te parió una madre : Cristo, aunque no lo parezca porque dormía en casa de colegas cuando le daba la gana, tenía mamá; de la que sudaba una cosa horrible, en efecto. Hay que admitirlo: JC sería un espléndido Mesías, pero como vástago era una basura. Ya a los 12 tenía una boquita que era para lavársela con salfumán, y hacia gala de los modales de una cobaya. Cuando sus padres, con toda la buena intención del mundo, le llevan a Jerusalén por la Pascua, Jesús se pierde por ahí como un julay, y su familia se tira tres días buscándolo. Podía haberle pasado de todo. Pero no: cuando le hallan, Jesús está rascándose el escroto en compañía de unos cuantos rabinos, a quienes acribilla a preguntas delirantes. Al ver a su anciana madre hecha un cisco, ¿ustedes creen que salta corriendo en brazos de ella y la cubre de besos? Uy, no. Jesús, ese borde desagradecido, solo le escupe: "¿Por qué me andabais buscando? ¿Acaso no sabéis que tengo que ocuparme de los asuntos de mi padre?" (se refiere a Dios). De puta madre. Y encima recordándole por enésima vez a José que es un cornudo. Pero ahora que lo pienso, a Jesús no le falta razón. A ver, María: un ángel anunció que ibas a ser la MADRE DE DIOS, y otro coro de fulanos volantes se presentó en el establo cuando el chaval sacó su aureolado cabezón de tu vagina. ¿Y ahora te sorprendes porque es un poco rarito? ¡Hey, mujer, que es DIOS! Por cierto: Jesús llama "mujer" a su madre cada dos por tres, como si solo hubiese sido un guardamuebles de su feto semidivino. Que es lo que fue, si somos sinceros.

Juan Bautista, el loser: Juan me encanta, porque es un poco como The Shadows justo antes de que los Beatles sacaran el "Love me do". O el idiota que se está ya encaminando hacia el estrado en la ceremonia de los Óscars y de repente anuncian al verdadero ganador. De petarlo todo a último pedo de Judea en un zas. Juan Bautista (no Humet) era una auténtica rockstar pre-Cristo. Le conocían en todas partes, y tenía una porrada de fans allende de los mares. Cuando Pablo de Tarso empezaba a predicar La Palabra, la peña –de Éfeso, por decir un caso documentado- asumía que le hablaban de Juan (Actos de los Apóstoles 19:5). Porque Juan había inventado el Bautismo, que es un poco como el "You really got me" de los cristianos, y el muy primo estaba convencido de ser el Mesías. Joder, todo el mundo se lo decía; eso tiene que subírsete a la cabeza. Pero si incluso un ángel se lo espetó a Isabel, su madre. Juan también realizó un sermón místico-flipao (el de la Orilla del Río) años antes del Sermón del Monte. Incluso fue perseguido por las autoridades, como Jesús. Herodes le detuvo y le pateó hasta el Corredor de la Muerte. Fue allí, en el talego, donde alguien le sopló lo de que había otro mendas allá fuera realizando hechicería alucinante. El chascazo de Juan fue tal que incluso mandó a un par de grupis a preguntarle a Cristo: "¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?". Herodes, cansado de la lata que daba aquel Cliff Richard de las profecías, decidió decapitarle. Pero miren si era famoso, que cuando Herodes se enteró de los nuevos disturbios que aquejaban a su provincia, su reacción fue asumir que El Bautista había regresado de la tumba (Mateo 14). A decir verdad lo hizo, e incluso resucitó ante sus seguidores, pero nadie lo recuerda. ¿Por qué? Porque el mimado de Jesús se puso a andar sobre las aguas y a multiplicar panes-y-peces como un orate el mismo jodido día que mataban a Juan. Podía esperar a la mañana siguiente, pero prefirió ser el centro de la atención. Se acabó tu religión, Bautista de las narices. Con lo que hubiésemos fardado todos con un pedazo de hacha en lugar del crucifijo...

Jesús, ETA y las mujeres : Si examinan las afiliaciones políticas de los 12 apóstoles, verán que un 40% de esos seguidores pertenecían a bandas armadas. Simón era un zelote, la facción más violenta del judaísmo, que andaba todo el día a tortas. Cuando el emperador Tito saqueó Jerusalén el 70 DC y pasó por la espada a la población, los zelotes se echaron al monte y continuaron con su guerrilla durante tres años más. Judas Iscariote, por su parte, era un sicarii, una facción ultrarradical de los zelotes (esta teoría ha sido desdeñada por la mayor parte de historiadores modernos, pero me niego a que me chafe la anécdota). Aparte de estar rodeado de terroristas, JC era muy amigo de las mujeres, y no las trataba como una subespecie a su servicio, como hacían muchos de sus paisanos. En resumen: ¿un libertario melenas seminudista que defiende la lucha armada y encima es feminista? Cada día me caes mejor, colega.