
Publicidad

Dr. Adam R. Winstock: Las indicaciones de los gobiernos sobre el consumo de alcohol hablan sobre daños a largo plazo, pero lo que en realidad le interesa a la gente son los beneficios a corto plazo. Están basados en pruebas sólidas y si la gente los obedeciera, tendrían muchas menos probabilidades de desarrollar problemas de salud debido al alcohol. Sin embargo, la gente que bebe lo hace para obtener un beneficio a corto plazo, por ejemplo, ponerse un poco (o muy) borracho.
Publicidad
Este año planeamos desafiar las recomendaciones existentes y utilizar las opiniones de los expertos para ayudar a formular la primera guía en el mundo de “límites para un consumo seguro de drogas y alcohol”. En GDS le preguntamos a la gente cuánto necesitan tomar para sentir los efectos y divertirse. También preguntamos cuáles son los riesgos según los niveles y la frecuencia de consumo. Yo creo que los consumidores de drogas son más prudentes de lo que se piensa.Seguro. Creo que eso ayuda a explicar por qué las campañas financiadas por el gobierno son tan poco efectivas cuando se trata de llegar a este sector.
Creo que estos programas pueden ser muy informativos pero no son aptos para las personas que consumen drogas. Es como llevar a un vegetariano a McDonald’s. La mayoría de las campañas financiadas por el gobierno se centran en el mensaje de: “Las drogas son peligrosas y no deberías consumirlas. Por eso son ilegales”. Por lo tanto es muy difícil que mantengan una conversación adulta que acepte claramente la realidad: que las personas que consumen drogas no son estúpidas y que lo único que quieren es convivir sin ninguna intención de dañarse a sí mismos o a la gente a su alrededor.
Publicidad

A nadie le importan los consumidores de drogas recreativas porque no andan por ahí cometiendo delitos ni arruinando sus vidas. Este enorme grupo de personas (cerca del 89% de los consumidores de drogas las consumen con fines recreativos) se queda en el olvido.También se debe a la falta de financiación e interés. Además, la reducción de los riesgos se enfoca a la prevención de delitos y muertes, y al principio se creó por la necesidad de reducir el contagio del VIH. Sin embargo, los problemas a los que se enfrentan las personas que consumen drogas de forma recreativa no siempre son la muerte y el VIH. El gobierno no sabe qué recomendaciones debe darle a la gente. Está enfrascado en el concepto de “no consuman drogas” y no da la oportunidad de aceptar que los riesgos se pueden reducir de forma significativa si se mejoran los hábitos de consumo y el contexto.La mayoría de los consumidores no consideran la abstinencia como una opción viable porque las drogas no les representan un gran problema. Las recomendaciones del gobierno no son adecuadas para los destinatarios, que es el público en general y no un grupo de sujetos peligrosos.
Publicidad
La verdadera personalización se debe a que el Medidor de drogas y el Medidor de alcohol no dan la misma información general que se da en todos lados. No soy tan ingenuo como para pensar que la aplicación que creó el GDS va a lograr que la gente cambie sus hábitos de consumo de drogas. No basta con eso. Lo que se necesita para cambiar los hábitos de consumo es que la gente tenga la oportunidad de reflexionar acerca del impacto que dejan las drogas y sobre cómo un cambio de estrategia podría modificar su propia experiencia y reducir el riesgo para su salud.

Digamos que hay cuatro obstáculos que no nos dejan cambiar nuestras acciones. Lo primero que hacemos es sobreestimar nuestra inmunidad al peligro. Los medidores de drogas y alcohol desafían este obstáculo al mostrarle a la gente cómo su historial personal y familiar, su medicación y sus hábitos de consumo de drogas afectan a su inmunidad al peligro. De este modo, nadie puede decir: “Esto no tiene nada que ver conmigo”, porque es evidente que no lo es.El segundo obstáculo es cuando nos decimos a nosotros mismos: “Bueno, seguro que voy a estar jodido el fin de semana pero no importa porque todos mis amigos lo hacen y no les pasa nada”. Nos refugiamos en la manada, pero claro, nuestra manada es muy pequeña. El Medidor de drogas no te compara solo con tus 25 amigos, te compara con decenas de miles de personas en todo el mundo que consumen las mismas drogas que tú. Creo que es esa retroalimentación social normativa la que hace que la gente se sienta incómoda. Probablemente se den cuenta de que meterse dos gramos de cocaína el fin de semana no es algo que hace cualquier persona. Si actuamos con inteligencia, saber lo que hace la mayoría de la gente puede ayudarnos a mejorar nuestros hábitos.
Publicidad
En realidad muy pocas. Aunque, si me disculpas, no considero que las recomendaciones sean tan radicales. Si tienes sentido común —si entiendes de lo que va el consumo de drogas y no te riges por los prejuicios morales en torno a los estupefacientes—, te darás cuenta de que no hay nada polémico en la guía HWC. Está basada en modelos educativos probados en los usuarios que provienen de conversaciones adultas con personas que admiten la realidad.Nuestro mensaje es: “Oigan, esto es lo que un montón de gente que consume las mismas drogas que tú considera sensato. Por cierto, al parecer no hace que la experiencia sea menos placentera, así que deberías tenerlo en cuenta”.Así que es una manera de hacer recomendaciones bastante amable. Solo estamos compartiendo información —así es como veo a mi organización, como un medio para intercambiar información. La gente nos cuenta su experiencia y a cambio le damos información. No es algo radical, es racional.¿Por qué crees que ha pasado tanto tiempo hasta que alguien ha reunido a gran escala el conocimiento y las experiencias de las personas que consumen drogas? Me parece que es una información accesible y valiosa.
Estoy de acuerdo contigo. No se trata de algo complicado. Mucha gente que forma parte del movimiento para la reducción de riesgos ha estado hablando de esto durante años. Sin embargo, ha pasado algo de tiempo hasta que esta idea ha llegado a alguien como yo, que estoy en posición de ponerlo en marcha gracias a GDS. Somos muy afortunados de tener una red global de investigadores, socios en los medios de comunicación y usuarios que nos han ayudado a hacer realidad este proyecto.Gracias, Adam.Sigue a Liam en Twitter