Cultură

Consumir pequeñas dosis de cocaína te está jodiendo

Es obvio que esnifar rayas más pequeñas y con menos frecuencia es mejor que meterse rayas enormes porque no daña tanto al corazón pero, en general, incluso el consumo prolongado de pequeñas dosis de cocaína es muy perjudicial.
9.6.16
cocaína dosis pequeñas

Es viernes por la noche, el bar ya ha cerrado y estás en casa de alguien, con seis birras en el cuerpo. "¿Quién hace la llamada?", pregunta sonriendo uno de tus amigos.

Todo el mundo deja un billete de 20 sobre la mesa, tú haces la llamada y una hora después te avisan de que ya lo tienes. Sales a la calle un momento para reunirte con dos tipos hoscos montados en un X5 con las lunas tintadas que cogen el dinero que les entregas a cambio de unas cuantas papelinas de coca.

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Esta escena posiblemente se repita nuevamente a las 4 de la madrugada, y quizá también a las 7. Lo que es seguro es que vas a estar durmiendo como mínimo hasta las dos de la tarde de ese día, y que cuando despiertes, te dolerán tanto las fosas nasales que parecerá que alguien te haya metido un microavión por la nariz.

Pero no estás solo. Al parecer, somos muchos los que lo hacemos, y con mucha frecuencia. Londres acaba de declararse la capital de la cocaína de Europa por segundo año consecutivo.

Los investigadores de la agencia de control de sustancias psicoactivas de la UE analizó los residuos de las alcantarillas de Londres y descubrió que, a diario, sus aguas contenían una media de 909 mg de cocaína por cada 1.000 personas, una cifra bastante superior a los 642 mg hallados en Ámsterdam, la segunda ciudad del ranking de consumo de polvo blanco.

Meterse un gramo de coca todos los fines de semana no es sano y tampoco se puede calificar como consumo promedio o casual

¿Qué consecuencias tiene el consumo de cocaína en nuestro cuerpo? Nos cuentan historias morbosas sobre lo que le pasa a la gente que se mete cuatro gramos al día: hinchazón abdominal, desintegración del tabique nasal, parada cardiaca… Pero lo cierto es que la mayoría no consume esas cantidades. ¿Qué hay de los que esnifan solo ocasionalmente? ¿Qué hay de la persona que se mete un gramo o medio todos los fines de semana durante varios años? ¿Qué hay de ti?

El doctor Adam Winstock, consultor de psiquiatría y fundador del estudio mundial sobre la droga, es contundente en su respuesta: "Meterse un gramo de coca todos los fines de semana no es sano y tampoco se puede calificar como consumo promedio o casual", señaló.

La cocaína acelera el corazón y produce microlaceraciones en los músculos cardiacos por el exceso de actividad

"A esto lo llamamos percepción errónea de la norma, que es cuando una persona piensa Si mis amigos y yo lo hacemos, seguro que todo el mundo hará lo mismo; por lo tanto, es normal. La cocaína es un vasoconstrictor —hace que el corazón bombee más rápido y estrecha los vasos sanguíneos—. Es como si pisaras el acelerador mientras estás apretando el tubo de combustible. Además, a todo el mundo se le olvida que el billete enrollado que va de nariz en nariz podría transmitir la hepatitis C, un virus capaz de sobrevivir fuera del cuerpo durante semanas".

El químico Henry Fisher, actualmente responsable de políticas en VolteFace, explicó: "Consumir cocaína todos los fines de semana es más peligroso que consumir otras sustancias como la MDMA. La cocaína acelera el corazón y produce microlaceraciones en los músculos cardiacos por el exceso de actividad. Con el tiempo, estas laceraciones empeoran y generan tejido cicatrizal a medida que envejeces, lo cual puede causar aterosclerosis".

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La aterosclerosis es cuando las paredes de tus arterias aumentan su grosor hasta que parecen bistecs enormes y grasientos. Nada glamuroso.

Resulta bastante obvio que esnifar rayas más pequeñas y con menos frecuencia es mejor que meterse rayas enormes porque no daña tanto al corazón

Winstock insiste en que hay muchos factores que lo hacen todavía más complejo. "Obviamente, si tienes sobrepeso, fumas, y eres mayor de 50 años, tu corazón va a estar sometido a más presión que el de un atleta de veintitantos. Pero aun así, el peligro radica en el consumo durante un periodo prolongado de tiempo. La clave está en el consumo", explicó.

El consumo prolongado de cocaína influye negativamente en el bienestar emocional, mental y físico

"Los resultados de la encuesta mundial sobre drogas que recopiló las respuestas de más de 50.000 consumidores de droga durante varios años indican que, de media, el 0,5 por ciento de los consumidores de cocaína terminan en el hospital por intoxicación, y en la mayoría de los países los consumidores sacan una media de diez rayas por gramo. Sin embargo, el promedio en Brasil es de seis rayas por gramo y su tasa de ingresos en el hospital por intoxicación es del 3,5 por ciento. Resulta bastante obvio que esnifar rayas más pequeñas y con menos frecuencia es mejor que meterse rayas enormes porque no daña tanto al corazón".

Tanto Winstock como Fisher coinciden en que el consumo prolongado de cocaína influye negativamente en el bienestar emocional, mental y físico.

Uno de los efectos principales de la cocaína es que hace que nos comportemos como idiotas

"A medida que la gente consume más y más durante periodos más prolongados", explicó Winstock, "las relaciones empiezan a deteriorarse. Las cuentas bancarias de los consumidores quedan vacías, su rendimiento en el trabajo se desploma, sus parejas se enfadan y sus amigos se alejan. Esto hace que los adictos a la coca se queden solos y consuman más para subir su ego, aunque sea una falsa sensación".

Fisher lo explica de forma todavía más concisa: "Uno de los efectos principales de la cocaína es que hace que nos comportemos como idiotas". Y señaló la gravedad del asunto: "La gente no se da cuenta de lo engañoso que puede ser. Los consumidores se vuelven dependientes de la falsa sensación de seguridad que da la cocaína. Al principio la gente lo hace cada fin de semana y a medida que pasa el tiempo, empiezan a sentir que necesitan un poco el jueves en vez de esperar hasta el viernes. Luego empiezan el miércoles y así sucesivamente hasta que se vuelve un problema muy grave".

Y peor aún: no se trata solo de la cocaína sino de todas las cosas que se le agregan a las bolsitas que compramos.

"A la cocaína se le agregan hasta 16 sustancias químicas. La pureza varía enormemente, aunque el promedio para un gramo es de alrededor del 10 por ciento", continuó Woods. "El levamisol se agrega normalmente en origen, en la primera etapa de producción. Esta sustancia fue creada como un agente de desparasitación para el ganado y afecta a los glóbulos blancos de los seres humanos. También está la lidocaína, un anestésico dental, que normalmente se utiliza para que la coca pese más y que se cree que es cancerígena si se consume con frecuencia. Obviamente, estos aspectos podrían evitarse o minimizarse si la cocaína estuviera disponible en un mercado regulado. De hecho, el único año en que bajó el número de muertes por cocaína fue 2008, cuando la mefedrona era legal. En cuanto el gobierno la prohibió, el número de muertes por sobredosis de cocaína volvió a crecer".

Espero que te sientas mejor ahora que sabes lo que pasa en tu cuerpo cada vez que te metes un gramo. Y espero que el miedo a que tus arterias se obstruyan por meter un agente desparasitador deganado en tu nariz no te eche a perder la noche. ¡Pásala genial el próximo fin de semana!