Hemos probado los preservativos del futuro y este es el resultado

Por primera vez en cincuenta años, parece que está habiendo una mejora real en el diseño de preservativos.

|
jul. 7 2016, 3:00am
Imagen cortesía de .LELO
Hace unos meses, compré condones por primera vez en mi vida. Después de media hora estudiando las descripciones de los diferentes productos en la farmacia llevo años tomando la píldora, así que todo esto me venía de nuevo, opté por una caja de Trojan Pure Ecstasy ("¡SIENTE EL PLACER, NO EL CONDÓN!", rezaba el mensaje del paquete). Lo probamos mi marido y yo y quedamos bastante decepcionados. No me gustó nada la sensación cuando lo tenía dentro, ni el olor a látex que me quedó entre las piernas después. Mi marido dijo que el condón no se ajustaba bien en algunas partes del pene y le apretaba demasiado en la base. Además, como ocurre con todos los preservativos que ha usado, este también le restaba sensibilidad.

Aquella experiencia sirvió para confirmar nuestras sospechas: el sexo con condón es tan maravilloso como comer caramelos con el envoltorio. Según un estudio sobre salud y comportamiento sexual llevado a cabo en 2010 en EUA, 1 de cada 4 penetraciones vaginales se realizan con condón, y aquellos que opinan que este método anticonceptivo reduce el placer durante el acto son menos proclives a utilizarlo.

Por otro lado, en EUA se registran cerca de 20 millones de casos de infecciones por transmisión sexual al año, contra las que el condón es el único método efectivo. En una época en la que somos capaces de hacer aterrizar cohetes en plataformas en pleno océano y trasplantes de pene, ¿cómo es posible que nadie haya conseguido inventar un condón que no reduzca el placer? No ha habido ningún avance significativo en el diseño de los condones desde que Durex creó el preservativo prelubricado en 1957. Pero al parecer se avecinan cambios, como demuestran las nuevas tecnologías anunciadas este mes y los avances prometidos para el futuro.

En noviembre de 2013, la Bill and Melinda Gates Foundation concedió becas por valor de 100.000 dólares para la investigación de un condón más eficaz. "Los condones salvan vidas. Así de claro", decía la nota de prensa. "Pero hace falta un cambio de planteamiento para garantizar que hombres y mujeres de todo el mundo los utilicen de forma habitual y correcta y evitar así embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual".


Relacionados: La marcha atrás es igual de efectiva que usar condón


Tras hacer una criba entre 953 solicitantes, la fundación escogió a 26 de ellos para concederles las becas, entre los que estaban Richard Chartoff, un científico de la universidad del Estado de Oregón especializado en polímeros que ha ideado un condón ultrafino a base de polímeros elásticos de poliuretano que reaccionan al calor corporal y se adaptan a la forma del pene. "Es más resistente", afirma Chartoff, "e hipoalergénico, para ese ocho por ciento de la población que es alérgica al látex con el que se fabrican la mayoría de los condones".

Uno de los numerosos proyectos rechazados fue el de Charles Powell, creador del prototipo de condón Galactic Cap, para cuyo diseño se inspiró en el de Tegaderm, un adhesivo que le colocan en el pecho cuando le suministran el tratamiento para la neuropatía motora multifocal que sufre. Después de recaudar fondos en una campaña de Indiegogo y muchos periodos de ensayo y error, Powell dio con un dispositivo formado por dos piezas de poliuretano unidas que, situado sobre el glande, retiene el semen durante la eyaculación.

Powell espera que su producto ayude a los que no son capaces de mantener relaciones con condón: "Los chicos se ven en la encrucijada de decidir entre usar algo que odian o no usar nada. No hay término medio". Y practicar sexo con el Galactic Cap es casi lo mismo que hacerlo sin nada. Cuando mi marido y yo lo probamos, constatamos que el material es tan fino que casi no se notaba durante el acto.

Pero aún hay cosas que pulir: pese a que seguimos las instrucciones cuidadosamente, no logramos un sellado perfecto, ya que cuando mi marido salió, vio una pequeña gota de semen resbalarle por el pene. Si no hubiera sido porque ya tenía el DIU, me habría puesto a hiperventilar ante la posibilidad de un embarazo no planificado. "Un condón debería ser lo más simple del mundo, para que todo el mundo sepa usarlo", apuntó mi marido.

Y eso lo dijo antes de intentar quitárselo. "Estaba muy pegado, y el glande es una parte muy sensible. Casi me lo dejo puesto". Llegamos a la conclusión de que el Galactic Cap es principalmente para parejas monógamas, ya que no cubre el pene por completo. De hecho, en el paquete ya se advierte que solo es para uso anticonceptivo.

Para los que busquen evitar tanto el embarazo como las ETS, existe el condón HEX, diseñado por el fabricante de juguetes sexuales de lujo LELO ante la insistencia de sus clientes por que inventaran un condón con una textura tan sedosa como la de sus vibradores. El diseño del HEX surgió a raíz de un cuento que recordaba su fundador, Filip Sedic, de la infancia, "La astuta hija del campesino", en el que una joven se presentó en el castillo del rey envuelta en una red de pesca, para no contravenir sus órdenes de que no podía ir "ni desnuda ni vestida".

"El diseño hexagonal da consistencia al condón", explica Sedic, "lo que nos ha permitido reducir el grosor de la mayor parte de su superficie sin sacrificar la resistencia. Hemos cambiado radicalmente el rendimiento del preservativo simplemente alterando su estructura".


Relacionados: Follar sin condón está de moda (entre los adolescentes)


Efectivamente, la mejor experiencia con condón que hemos tenido hasta la fecha mi marido y yo ha sido con el preservativo HEX. El tamaño era adecuado y gracias al diseño hexagonal, se le ajustaba al pene sin ejercer demasiada presión. Mi marido dijo que al ser tan fino mejoraba mucho su sensibilidad.

Pero aún hay más: este otoño llegará al mercado el FitKit, de ONE Condoms, con 56 tamaños distintos para que ellos escojan el que más les conviene. "La mayoría de los que usan condón se quejan de la talla", explicó Jared Maraio, director de estrategias de marca de ONE Condoms. "Esto resolverá muchos problemas para un gran número de personas".

Maraio explicó que antes no había estándares en las pruebas para condones más pequeños o más grandes de los que hay en el mercado, ya que los condones se prueban viendo cuánto aire son capaces de contener sin reventar. Tuvieron que crear estos estándares antes de que los condones de ONE pudieran salir a la venta en Estados Unidos.

Los proyectos más pequeños difícilmente consiguen aprobación: Chartoff, beneficiario de la beca de la Fundación Gates, dice que su equipo espera encontrar un financiamiento para superar el proceso de aprobación, ya que el dinero de su beca "no era suficiente para sacar al mercado un producto comercial". Según Papa Salif Sow, el director del programa de prevención e implementación de tratamiento de la Fundación Gates, las becas eran la primera fase de una iniciativa en desarrollo, y quienes consigan progresos notables podrán solicitar una beca de un millón de dólares.


Relacionados: Me censuraron por enseñar a utilizar un preservativo


Hasta ahora, los dos candidatos que han recibido esta beca son Ron Frezieres, director del Consejo de Salud Familiar de California, quien desarrolló un condón de polietileno, y Lakshminarayanan Ragupathy, un investigador de la empresa hindú HLL Lifecare Ltd., quien planea incorporar grafeno a los condones de látex natural actuales. Se esperan avances en ambos proyectos en los próximos dos años.

Sin embargo, por ahora, a Sedic le parece ridículo que las personas que usan condón se vean forzadas a elegir entre placer y seguridad, y espera llenar ese vacío muy pronto. "Si no sales sin zapatos", dijo, "¿por qué habrías de tener relaciones sin condón?".

Más VICE
Canales de VICE