FYI.

This story is over 5 years old.

Cultură

Se acabó el Primavera y el Sónar, vuelve la vida real

Algunos consejos para volver a ser persona a través del aburrimiento y la soledad.

Si la vida social de Barcelona se representara en un gráfico, en los días que van del último fin de semana de mayo hasta la mitad de junio habría un pico estratosférico que seguramente sería el más alto del año gracias al Primavera y al Sónar.

Hace un tiempo era diferente, la peña era de Sónar o de Primavera Sound (y todavía quedan algunos de esos fieles militantes), pero con el paso del tiempo las programaciones de los dos festivales han comenzado a tocarse por los extremos.

Publicidad

Ahora el Primavera siempre programa artistas de música electrónica y el Sónar, siempre manteniendo su faceta vanguardista y artística, cede muchas veces y mete cosas más accesibles para todos los públicos, como los Massive Attack o Chic este año, o los Pet Shop Boys del año pasado.

Y es normal que esto pase, cada vez, los gustos de la gente son más variados y supongo que mantener un festival en estos tiempos tan jodidos económicamente debe ser más difícil que congelar el centro de la tierra.

Con todo esto quiero decir que cada vez es más normal que la gente haga un esfuerzo, se marque un doblete y aparezca por los dos festivales aunque solo sea alguno de los días. Además luego está el problema de “los restos” y es que a la peña que se convierte en una farmacia ambulante durante los días del Primavera siempre le suele sobrar mercancía que aparece al fin de semana siguiente e incluso al otro, con toda la destrucción física, psicológica y hasta moral que eso conlleva.

Hace unos días, mi compañero Pol Rodellar escribía un estremecedor artículo sobre la necesidad de echar el freno y replantearse una vida de excesos, lo tituló Parar el carro y deberíais leerlo si no lo hicisteis el otro día. ¿Creéis que fue casual que se publicara después del Primavera? No voy a entrar a contar casos particulares, pero ahora que ya ha pasado toda esta tormenta, creo que es buen momento para intentar reintegrarse a la vida real al menos durante una temporada, levantar el pie, estar solo y aburrirse como hacen las personas normales. ¿Serás capaz de evitar esas jornadas de fiesta hasta las ocho de la mañana que amenazan con destruirte aunque solo sea por lo que queda de mes? Hoy se nos ha ocurrido darte unas cuantas indicaciones para que puedas retirarte unos días y al menos remontar un poco antes de la próxima megarresaca.

Publicidad

Duerme y come. Empecemos con lo básico. Dormir y comer son los dos pilares fundamentales de la vida según las madres de todo el mundo. Sabes que aunque llegaras a ser presidente del gobierno mundial de vez en cuando tu madre te preguntaría si comes bien con voz temblorosa. Hagámosles caso por una vez, joder. Todo esto se trata de cambiar.

Vístete mal. Si eres de los que preparan los outfits para ir a los festivales con semanas de antelación, deberías tomarte un respiro estos días y comenzarte a vestir de forma completamente arbitraria. El verano puede ser tu mejor aliado, píllate cualquier pantalón corto que tengas por ahí y que se haya pasado en el armario todo el invierno, arrugado y sin lavar. Haz exactamente lo mismo con la parte de arriba. Nada de camisetas de grupos, nada de camisas tropicales de juerguista, camisetas blancas del Alcampo y ya.

Haz cosas aburridas. Se trata de bajar las revoluciones y hacer cosas aburridas siempre ayuda. Tampoco te pases, porque esta táctica puede generar efecto rebote. Te propongo ir a ver el espectáculo de fin del curso de danza-jazz de esa amiga que te hiciste paseando al perro o dedicar un fin de semana entero a ordenar el armario de forma extremadamente minuciosa.

Bebe refrescos de mierda. Los conspiranoicos siempre han pensado que los refrescos, como las vacunas, contienen sustancias para sedar a la población cuando no para directamente controlarla mentalmente. Aunque nada de esto se ha confirmado todavía, tómales la palabra y si se da el caso de que acabas en un bar, intenta moderar tu entusiasmo pidiendo bebidas con azúcar en lugar de las putas birras a un euro que a punto han estado de hundirte. Ves probándolas todas y elije la que te deje la boca más pastosa y asquerosa, reducirá también tus posibilidades de conocer a alguien del sexo opuesto que te impulse a "salir a tomar algo”.

Publicidad

Mira la tele. Gracias a los líos del gobierno con las licencias de la TDT, nunca la parrilla televisiva había sido más terrible. Eso es perfecto para ti, engánchate a algún culebrón que ya esté en el capítulo 250 y no te pierdas las reemisiones de La que se avecina y Aída. Te dejarán el cerebro vacío como un solar.

No vayas a conciertos. Ni se te ocurra pisar una sala de conciertos. Vale, si quieres seguir apoyando durante estos días de descanso a tu escena local siempre puedes comprar la entrada por internet y luego no ir.

Púdrete al sol. Hay pocas actividades menos productivas que tomar el sol y ahora es la época para ello. Tumbarte al sol también hará que se mitigue un poco la palidez de geisha que las salidas nocturnas seguro que han aportado a tu rostro.

En fin, es posible que todas estas indicaciones no sirvan para nada y que de hecho acaben contribuyendo a vuestro deterioro mental actual y posterior, pero si el otro día especulabas con qué pasaría si sustituyeras el azúcar glasé de un pastel por cocaína, ¿por qué no probar con esto?

Puedes seguir a Juanjo a través de su Twitter.