A un año que se dé el banderazo de arranque de los Juegos Olímpicos, repasamos la elección de Río de Janeiro y los problemas que enfrentaremos los latinos más adelante para ver las Olimpiadas.
Río 2016 representa apenas la segunda ocasión en que el Movimiento Olímpico llegue a Latinoamérica. La primera –y única hasta el momento– fue México 1968, es decir, hace 47 años.Río de Janeiro ganó sorpresivamente la sede en octubre de 2009 en una votación que incluyó a Chicago -candidatura impulsada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama-, a la eterna aspirante Madrid y a la ultramoderna Tokio.
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Vamos a revisar cómo estuvo la cosa. Cada candidatura recibe una calificación de la Comisión de Evaluación del Comité Olímpico Internacional (COI). Solo cuatro de las siete posibles podían acceder a la etapa final y estas fueron sus notas (sobre un máximo de 10 puntos):
Tokyo, Japón 8.3
Madrid, España 8.1
Tokyo, Japón 7.0
Doha, Qatar 6.9
Rio de Janeiro, Brasil 6.4
Praga, República Checa 5.3
Bakú, Azerbayán 4.3
Aquí algo ya no cuadra del todo: Río fue la quinta y solo pasaban cuatro. Resulta que antes de la votación final, el COI desechó la candidatura de Doha, ya que por las altas temperaturas del verano los Juegos habrían de realizarse en octubre. Así que sacamos a los del Medio Oriente y metemos a los Latinoamericanos.(Por cierto, los Juegos de México 1968 fueron del 12 al 27 de octubre, vaya suerte que el COI no tenía esas ocurrencias antes. Además, en 2010 la FIFA eligió a Qatar sede del Mundial de 2022 y el Mundial de Atletismo de 2019 será en Doha… En octubre.)La propuesta brasileña tuvo adeptos porque estuvo basada en hechos: dos años antes, Río de Janeiro fue la sede de unos muy exitosos Juegos Panamericanos, además de que, en aquellas no tan lejanas épocas, Brasil experimentaba una bonanza financiera que parece haberse ya disipado. Además, ya había sido designada sede del Mundial de futbol de 2014.
Así son las maquetas que presentó Río de Janeiro para ganar la votación para los Juegos Olímpicos de 2016. Foto: Sitio Oficial del Movimiento Olímpico
Lo que ocurrió en la votación fue realmente extraño. En cada ronda de la votación final se eliminaba al último lugar. Chequen los números:
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R1 R2 R3
Río de Janeiro 264666
Madrid 28 29 32
Tokyo 22 20 X
Chicago 18 X
Río de Janeiro se llevó la sede olímpica básicamente por ser la segunda favorita de la mayoría. Tomó gran parte de los votos que fueron dejando las ciudades eliminadas en cada ronda (Chicago y Tokio en este caso) y terminó con una victoria sobre Madrid en proporción de dos a uno en la vuelta final.A un año del arranque de los Juegos Olímpicos, hay severas dudas sobre el avance de las obras y, particularmente, del impacto económico que puedan generar en la economía del país. No es para menos, en Grecia se ha señalado a los Juegos de Atenas 2004 como uno de los motivos de su crisis financiera, que si bien no es el principal, lo cierto es que tampoco ayudó.De hecho, apenas hace unos días un reporte sanitario publicado por Associated Press reveló que los lugares donde se desarrollarán pruebas de natación de aguas abiertas, remo y triatlón están severamente contaminados y representan un riesgo para los atletas.Es demasiado aventurado decir que el COI espera un fracaso en los Juegos de Río 2016, pero si tardaron tanto en volver a Latinoamérica, es porque hay otras regiones del mundo más seguras para la organización de este tipo de megaeventos. Tanto así, que el Movimiento Olímpico se refugiará en Asia oriental en el futuro inmediato.
El sitio donde se encontrarán la Villa Olímpica de Río. Las obras aún están muy atrasadas. Foto: Sitio Oficial del Movimiento Olímpico
Pyeongchang, Corea del Sur, será sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018; Tokio tuvo su revancha y organizará los de verano de 2020; mientras que Beijing ganó la sede de los de invierno de 2022 y se convertirá en la primera ciudad en la historia que organice las justas en ambas modalidades.Es más, el COI eligió a Beijing pese a que son escasas las nevadas ahí. Es decir: serán unos Juegos con nieve artificial.El tema va más allá de que nos quede cerca o lejos ir. ¿Ya vieron los husos horarios de esos lugares? Desde la Ciudad de México hay 14 horas de diferencia con Pyeongchang y Tokio y 13 con Beijing. Vaya, nada que no hayamos vivido antes, pues Beijing 2008 no fue hace mucho tiempo, pero cómodo no es, doy fe de ello. Y si los Juegos de invierno suelen tener poca atención en esta región del mundo, pues ahora literalmente pasarán de noche.(Por cierto, en 2018, los Juegos Olímpicos de la Juventud serán en Buenos Aires. Esta modalidad, apenas en su tercera edición, aún no termina de captar grandes audiencias, ya que las coberturas suelen limitarse solo a esperar medallistas del país. Aún no hay sedes designadas más a futuro.)Así que vamos disfrutando Río, porque volveremos a ver unos Juegos Olímpicos en horario decente de este lado del mundo, al menos, hasta 2024.
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