Imagen: AFP
El futbol recuperó el amor de antaño, ese mismo que se ha ido perdiendo por el mercado y los contratos millonarios que en muchas ocasiones circulan entre países y equipos.Hace muchos años, los futbolistas preferían perder cantidades importantes de dinero con tal de mantenerse y jugar con el equipo de sus amores. Rechazaban en el papel, a clubes más 'grandes' con tal de seguir enfundado con el corazón y el escudo de su vida. Eso, eso era amor. Y los hinchas cómo lo agradecían.Los años pasan y las nuevas generaciones no comprenderían que un jugador se auto cortara las alas para seguir en el futbol debido a que el equipo de su corazón ya no lo quisiera.Tal es el caso del lateral alemán, Marcell Jansen, quien en el mejor momento de su carrera, decidió retirarse del futbol luego que el Hamburgo se negara a renovarle su contrato y de paso, le rompiera su corazón.El tema es que Jansen no es cualquier futbolista. No es un jugador del montón al que nuevos y jugosos contratos le fueran a faltar. Hablamos de alguien que fue seleccionado por Alemania en los mundiales de 2006 y 2010, y que no fue campeón del mundo en Brasil porque una lesión le impidió estar en la lista final de Joachim Löwm.Tampoco es un jugador que nació futbolísticamente en el Hamburgo. De hecho, Jansen debutó en el Borussia Monchengladbach, pasó al Bayern Munich y en 2008, fichó por el Hamburgo. Siete años después, el enamoramiento era total.Cada que hay que una presentación de un futbolista, al jugador le piden que bese el escudo de su nuevo equipo. Es un acto protocolario que en muchas ocasiones se hace sin un sentimiento de por medio, simplemente, hacerlo por hacerlo.Pues bien, ese incómodo instante fue al que se resistió Marcell Jansen, pues el alemán sabía que hacerlo, sería mentirle a su futuro club y a su futura afición.Dijo el ahora, ex lateral izquierdo quien reconoció que tuvo muchas ofertas para seguir su carrera tras el 'no' del Hamburgo.
No recordamos casos como el de Marcell Jansen. Al menos, no en el nivel de importancia, y en la edad que el alemán tiene. Hay futbolistas que se han negado a dejar a los clubes de su corazón para fichar por otros equipos importantes y que les ofrecían millonarios salarios.Tal vez, en los últimos años, el caso de Francesco Totti sería el más conocido. Hace unos días, el italiano aceptó que pudo jugar en Alemania y que pudo ir al Real Madrid, pero dejar al amor de su vida, la Roma, era un acto que no iba a permitir el glorioso '10'.¿Se imaginan a Maradona o Pele retirándose del futbol en el momento de dejar al Napoli o al Santos? ¿Se imaginan a Messi dejando el balompié si algún día el Barcelona no lo quisiera? ¿Se imaginarían a Gerrard tomando una cerveza en Liverpool tras su adiós con los 'reds'?El caso de Marcell Jansen es sui generis. Para muchos, podrá ser visto como una decisión idiota al renunciar a ganar mucho más dinero. Pero para otros, un valor innegable que el futbol, pese a los grandes mercados, sigue manteniéndose bajo una gran fidelidad.
Publicidad
En los últimos años, estuve muy ligado al Hamburgo emocionalmente.
Continuaré viviendo en Hamburgo y siempre amaré este club.
Publicidad
