"El nuevo skatepark es magnífico, y no solo para el deporte sino porque la instalación se queda después para los chavales", comenta el skater australiano Shane O'Neill, ganador de la segunda edición del SLS Pro Open de Barcelona. ¿Cuáles son, sin embargo, las claves a la hora de construir una instalación así?Más acción: ¿Es el MACBA el mejor lugar del mundo para patinar?
El estadounidense Chaz Ortiz, durante la segunda edición del SLS Pro Open Barcelona el pasado mes de mayo. Foto de Guille Álvarez
Operarios de California Skateparks trabajando durante las tareas de construcción del Skate Agora BDN: en febrero de 2015 se cerró el trato con el ayuntamiento y en junio del mismo año se estrenó con el aterrizaje de los mejores pros de la Street League. Imagen cedida por Looker Photography
Sergi Salles (izquierda) habla con uno de sus trabajadores: California Skateparks tiene unas 15 personas trabajando en la construcción de instalaciones en Europa. Imagen cedida por Looker Photography
Plano general del Skate Agora BDN: la sección en rojo (1) es la reservada a skaters de nivel alto y profesionales; la azul (2) es la zona intermedia; la amarilla (3) es la reservada a principiantes. Imagen cedida por Skate Agora y California Skateparks
"El skatepark se construyó con vigas de hierro y hormigón, así que es mucho más consistente de lo habitual y su desgaste es unas 20 veces menor que en la mayoría de lugares", afirma Salles. Imagen cedida por Looker Photography
El rider catalán Joan Galcerán pasándolo en grande en la sección avanzada del skatepark durante las rondas clasificatorias del SLS Pro Open 2016. Foto de Guille Álvarez
Roger Planas, director de Lateral Thinking y del proyecto Skate Agora BDN: "Barcelona es un referente global, se dice que las dos grandes ciudades para hacer skate son San Francisco y la nuestra". Foto de Guille Álvarez.
El estadounidense Paul Rodríguez mostrando la belleza y plasticidad del skate en el módulo central del Skate Agora. Foto de Guille Álvarez
