Serena Williams justo después de vencer a Garbine Muguruza y ganar su sexto torneo de Wimbledon. Foto de Suzanne Plunkett, Reuters.
Horia Tecau, de Rumanía, y Jean-Julien Rojer, de Holanda, se funden en un abrazo tras ganar la final de dobles contra el inglés Jamie Murray y el australiano John Peers. Foto de Toby Melville, Reuters.
En el mundo hay gente que sube y gente que baja. Novak sube y Roger baja. Foto de Stefan Wermuth, Reuters.
Garbine Muguruza gana su partido contra Agnieszka Radwanska y alcanza la final por primera vez. La española reaccionó tumbándose en la hierba que la había visto vencer. Foto de Glyn Kirk, Reuters.
Un premio para las gafas más extrañas y el tipo más extravagante que hemos visto en Wimbledon. Da igual que hubiera espectadores más conocidos de él: nadie estaba a su altura. Foto de Toby Melville, Reuters.
Martina Hingis y Sania Mirza se preparan para cumplir un pase de danza muy difícil después de haber ganado la final de doble femenino de Wimbledon contra Elena Vesnina y Ekaterina Makarova. Foto de Toby Melville, Reuters.
"Soy el mejor, soy el mejor, soy el mejor". Novak Djokovic levanta los puños al cielo tras destruir a Richard Gasquet en las semifinales del torneo. Foto de Adrian Dennis, Reuters.
Garbine Muguruza se va del campo y del torneo triste pero feliz después de haber perdido la final de Wimbledon contra la invencible Serena Williams. Foto de Dominic Lipinski, Reuters.
"¿De verdad me he hecho así de mayor?" Roger Federer se da unos segundos preciosos pensando en su edad, en su carrera, y en cómo no perder contra el super-hombre Djokovic. Foto de Toby Melville, Reuters.
"Aquí tenéis, mis queridos fans: mis zapatos recién usados… ¡con el exclusivo del olor que me ha acompañado en todo el torneo!" Foto de Toby Melville, Reuters.
