Cuando viajas en metro, seguro que has estado en los dos papeles: como lector, y como el que queda atrapado por el título de aquél que va leyendo. Por curiosidad o falta de entretenimiento, algunas veces nos hemos sentido acechados por la vista del pasajero de enfrente, intentando deliberar el título y autor de lo que leemos. Esto es incluso romántico, ¿a quién no le gustaría encontrar a su autor favorito en las dulces manos de una pareja potencial? Pero, ¿y si fuese distinto? Imagina que tuvieras en frente a alguien con una reciente edición que incluye miles de penes fotografiados, o una guía para explorar el racismo.
Publicidad
Subway Reading es un experimento social que puso a prueba la aceptación del pasajero, a costa de una sacudida literaria. Mira las reacciones en el video de abajo.
Al inscribirte en la newsletter de VICE, aceptas recibir comunicaciones electrónicas de VICE que en ocasiones pueden contener publicidad o contenido patrocinado.