Puede que Serafini tenga un punto: un estudio del 2015 hecho por el ICM Unlimited descubrió que 34% de los consumidores comprando discos ni siquiera poseen una tornamesa. Cuando hable con él por teléfono, Dan Hill de Above Board mencionó que había notado un aumento en la reimpresión de clásicos con estilo de colección por parte de los grandes sellos en el 2015, álbumes que de acuerdo con él pueden comprarse por unos cuantos dólares en una tienda de discos usados. Después de construir las primeras máquinas impresoras en los 1960s—antes de darle la espalda al vinilo para vender CDs y música digital a finales de los 90s y principios de los 00s—los grandes sellos están regresando al mercado del vinilo y están empujando a los independientes fuera de la línea de producción."Cuando comenzamos a hacer Razor-N-Tape, teníamos una agenda de seis semanas y ahora tardan hasta 12 semanas," menciona JKriv, una mitad del sello independiente de Brooklyn (junto a Aaron Dae) detrás de exitos underground de artistas como Dimitri From Paris. "Tenemos que trabajar con horarios mucho más largos que antes." Como muchos otros sellos de dance, R-N-T ha sufrido las consecuencias de lo que JKriv describe inequívocamente como "los grandes sellos re-imprimiendo mierda inutil que satura las plantas que eran usadas principalmente por pequeños sellos como nosotros." Por culpa de los retrasos, también han experimentado la presión de tener que publicar hasta siete meses antes el material que quieren vender en el Record Store Day—una celebración bianual para el vinilo que generalmente marca las ventas más grandes del año para sellos y tiendas de discos por igual—debido a un mandato de la organización. Pero para los sellos que trabajan disco a disco, planear eso con tanto adelanto es una tarea difícil; hay muchas cosas que deben mantenerse en orden, incluyendo la portada del álbum, masterizar archivos e incluso las propias producciones.A las grandes tiendas no les preocupa lo que la gente está comprando porque ellos no hacen mucho dinero con ello—para ellos es más importante atraer la atención de la gente hacía las cosas más grandes. La música que ellos venden no es para un verdadero aficionado."— Michael Serafini, Gramaphone Records
Aaron Dae y Jason Kriv de Razor-N-Tape
Un disco fresco saliendo de la imprenta en Brooklynphono.
Tom Bernich trabajando en la imprenta.
Brooklynphono no es nuevo lidiando con los grandes sellos, pero la compañía hace su mejor esfuerzo para mantenerse al día con las órdenes de clientes regulares, también. "Tenemos la oportunidad de hacer suficiente dinero y protegernos de una época de sequía," comenta Tom sobre trabajar con los grandes. "Entiendo que aceptar más trabajo del que puedes hacer consume tiempo y retrasa a muchos sellos pequeños que han sabido continuar en periodos lentos. Estamos bien balanceados así que podemos continuar con todos, pero cargamos un extra a los más grandes, lo cual nos ayuda a estar al ritmo [de las grandes plantas], y quizá hacer algo de dinero extra para comprar otra máquina o construir algo que estará aquí por otros diez años.""Si haces un buen producto y lo vendes a un precio razonable, estarás aquí el día siguiente." — Tom Vernon, Brooklynphono
Justin and
La longeva institución británica, Mute Records, hogar de los conocidos actos de electrónica experimental, Depeche Mode y Moby, ha experimentado los efectos del cuello de botella en su propia forma, mayormente lidiando para reabastecer sus álbumes populares. "Títulos como Hurry Up, We're Dreaming de M83 han sufrido de desabasto de unidades porque re-imprimirlos puede tomar hasta 6 meses," comenta por email Nicole Blonder, directora de marketing y producción de vinilos de Mute. Mientras Mute trata de estar adelante del juego de la re-impresión de discos en avanzado, el sello aún se encuentra sin abastecimiento de un disco por meses. "Los fans se frustran, no comprenden, y los entendemos," comenta. "Es ansiedad de producción por decir lo menos y lastima nuestra línea de producción.""Es difícil saber cuándo se harán las cosas." — Aaron Siegel, FIT Distribution
Por supuesto, imaginar un mundo lleno de plantas impresoras con las mejores y más brillantes máquinas en su clase, sin tiempos de espera, es algo más que un sueño. "Será alguien que realmente tenga la pasión por ello," menciona Justin Carter sobre los emprendedores. "La demanda supera la cadena de suministro, pero no es suficientemente intensa para que alguien haga una nueva máquina de impresión, lo cuál probablemente costaría millones de dólares." Incluso con las ventas aumentando, aún estamos a un mundo de distancia de la era dorada del vinilo en 1973, cuando la industria producía hasta 500 millones de dólares en los Estados Unidos. "A pesar de que hay mayor demanda de vinilos, ¿Cuanta más demanda existe?" pregunta Carter. "Ni siquiera nos acercamos a la cantidad de discos producidos durante la era cuando si querías escuchar música, tenías que comprar un vinilo.""Los fans se frustran, no comprenden, y los entendemos." — Nicole Blonder, Mute Records
Bolitas color verde usadas para hacer vinilos.
