8 de marzo

Así les voy a explicar a mis profesores que haré la huelga feminista

"¿Cómo puedo ir a clase mañana y estudiar motivada si sé que existe un techo de cristal?".
Fotos cortesía de las protagonistas

Las universitarias aprueban más asignaturas, abandonan menos los estudios, se gradúan antes y tienen mejores notas tanto en las Pruebas de Acceso a la Universidad, la selectividad vamos, así como en las notas del expediente académico universitario que sus compañeros hombres. Así lo demuestra el último informe de la Fundación Conocimiento y Desarrollo que añade que, desde hace años, además de tener un mejor rendimiento, son más.

Publicidad

Sin embargo, el mismo informe apunta que las licenciadas "observan una peor inserción laboral que sus homónimos masculinos". Es decir, que cuando salen de la universidad, a pesar de haber obtenido mejores calificaciones y haber demostrado un mayor rendimiento que sus compañeros hombres, se encuentran con más trabajo temporal, con más empleos a tiempo parcial, con más paro y con peores bases de cotización.

Por eso el día 8 de marzo miles de estudiantes secundarán la Huelga Feminista. Y le hemos pedido a dos de ellas, Beatriz, que estudia segundo de Economía en la Universidad, y Judith, que está a las puertas de Selectividad, que le expliquen a sus profesores por qué harán la huelga de trabajo, estudio, consumo y cuidados del próximo jueves.

Beatriz Martín, 20 años, estudia 2º de Economía en la Universidad

"Señores profesores (así, en masculino y no en el genérico), las mujeres hacemos esta huelga porque hemos despertado. Las gafas moradas han hecho mella en nosotras y ya no hay marcha atrás. Podría hablar de los cientos de casos de agresión sexual que han salido a la luz este último año en Hollywood, con iniciativas como Time’s Up.

Pero me gustaría pensar en el grupo de mujeres que sufren acoso día a día en las aulas, en las calles y en las oficinas. Hablo de mujeres que están silenciadas, además de por ser mujeres, por pertenecer a la clase obrera, un movimiento silenciado que no sirve a intereses comerciales.

Publicidad

Y no es por desprestigiar a nuestras compañeras célebres, pero día a día mujeres trans, lesbianas, bisexuales, racializadas, gitanas y musulmanas son víctimas de una doble opresión. Las universidades son lugares de culto al conocimiento en el que se debería dar cabida a todo el mundo, y más en un estado de derecho y laico. Sin embargo, todos los días somos cómplices de comentarios machistas, racistas y LGTBfóbos.

De lo que no somos cómplices es de cómo sociólogas, historiadoras, ingenieras, científicas, filósofas, escritoras, economistas, abogadas, artistas, juezas e incluso portavozas están presentes en la esfera púbica de las universidades. Pero es irónico que, aunque seamos más mujeres las que tengamos títulos universitarios, son los hombres los que ocupan puestos de trabajo con mayor rango. Y con esta perspectiva de futuro, ¿cómo pretenden que vayamos a clase motivadas? ¿Cómo puedo romperme el pecho estudiando si no paran de decirme teniendo una buena imagen tengo abiertas las puertas de los despachos? ¿Cómo puedo ser ambiciosa si existen los techos de cristal?

Por todo esto, mañana yo como otras tantas compañeras me manifestaré para que la educación se realice desde un feminismo interseccional, en el que se enseñen a los niños y las niñas valores de solidaridad, libertad y respeto hacia los demás. Por un lenguaje inclusivo en el que no se burlen de mí por reivindicar que quiero que me tengan en cuenta. Tal y como algunos de vosotros me habéis enseñado en clase 'el límite de mi lenguaje es el límite de mi mundo'. Es decir, todo lo que no se nombra no existe, pero nosotras existimos y estamos más presentes que nunca.

Publicidad

Mañana lucharemos por las que no están, por las que no pueden alzar su voz y por las niñas que no pueden completar su educación, sea por estar en la pobreza o porque nacieron en lugares en los que no se les permite. Este 8M saldremos a las calles porque estamos hartas, porque nos hemos quitado la venda y para demostrar que juntas somos más fuertes".

Judith Cuchillo, 17 años. Estudia 2º de Bachillerato

“'Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos', escribió Celaya. Supongo que con este verso bastaría para entender el motivo de la huelga del 8 de marzo, pero creo que usted se merece alguna explicación más. Sencillamente, la razón principal es nuestro agotamiento. Las mujeres estamos cansadas de vivir siempre a golpes, de ser silenciadas. Basta con abrir un libro de texto para comprobar que, efectivamente, las mujeres no existimos, cuando lo cierto es que, sin nosotras, la historia jamás podría haber sido escrita. Sin mujeres no hay historia, es así de sencillo.

Por eso el 8 de marzo hacemos huelga, porque queremos y porque merecemos hacer historia, hacerla día a día, y siempre a nuestra manera. Libertad, en eso se resume todo. Hace unos años (no tantos), pensar que una mujer cualquiera como yo pudiera estar escribiendo esto hoy era una auténtica locura. Quiero decir, el hecho de que esté hoy aquí explicándole libremente lo que siento, no es pura casualidad. Si estoy aquí es porque varias mujeres pensaron que era justo que ellas aprendieran a escribir, que deberían ir a la escuela y que, para sorpresa de muchos, ellas también tenían ideas propias.

El feminismo ha conseguido poco a poco numerosos avances, pero echando un vistazo a la sociedad que nos rodea, es evidente que no los suficientes como para poder sentirnos definitivamente libres. Hace unos años la mujer no era considerada ni siquiera sujeto. Hoy sí lo somos, pero de consumo, lo cual demuestra que el feminismo sigue siendo necesario, aunque este sea sólo un ejemplo de los muchos que podría ponerle. No queremos ser igual que los hombres, queremos, sencillamente, ser mujeres, pero mujeres reales, es decir, a nuestra manera, y no como el resto espera que seamos.

Estos son sólo mis motivos y mi punto de vista, pero si para algo hacemos hoy huelga, es para que todas y cada una de nosotras tengamos voz y podamos reivindicar todo lo que nos disgusta como mujeres. No espero que entienda esto como una justificación, porque no creo tener que justificarme por nada, pero sí me encantaría que, antes de prejuzgar, usted y el resto de personas entiendan que las huelgas sirven para algo, probablemente para mucho más de lo que somos capaces de imaginar, y que detrás de ellas hay ideas que merecen ser escuchadas.

Un saludo."