migración

La mujer que ayuda a los viajeros del ‘tren de la muerte’ a llegar hasta EE. UU.

La Bestia, también conocido como "el tren de la muerte", es una red de trenes de mercancías que atraviesa México hasta llegar a Estados Unidos. Laura Ávila acampa a lo largo de las vías en Guadalajara y junta basura para ayudar a sus vecinos temporales.

por Chris Donovan
29 Marzo 2017, 8:25am

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Este artículo fue publicado originalmente en VICE


Laura Ávila ha dedicado su vida a ayudar a los migrantes que pasan por Guadalajara, la segunda ciudad más grande de México, en la infame línea del tren conocida como "La Bestia" en su camino a Estados Unidos.

La Bestia, también conocido como "el tren de la muerte", es una red de trenes de mercancías que circulan desde Centroamérica, atravesando México hasta llegar a Estados Unidos.

Si caminas por las vías en Guadalajara, encontrarás un sinfín de migrantes de Guatemala, Honduras y el sur de México. La mayoría de los migrantes que viajan en La Bestia por Guadalajara ya han pasado varios días o semanas aferrados a un tren de mercancías para sobrevivir.

Se bajan del tren en movimiento cerca del mercado en Guadalajara para encontrar suficiente comida para ayudarles a subsistir durante la siguiente etapa de su viaje y a menudo se ven obligados a vender o comerciar cosas que encuentran para sobrevivir.

Cuando los migrantes tienen las fuerzas suficientes para iniciar la siguiente etapa del viaje, corren y saltan hacia un tren de carga a medida que éste baja la velocidad para atravesar las áreas densamente pobladas de Guadalajara, para así avanzar poco a poco hacia Estados Unidos.

A pesar de que Ávila, de 64 años, ha vivido toda su vida en Guadalajara, normalmente monta su campamento a lo largo de las vías, lo que le permite convivir con nuevos vecinos todos los días.

"Hago todo lo que puedo para ayudar a la gente", me explica Ávila, quien vive en una pila de basura que ella misma juntó, cerca de las vías del tren. "Es la razón por la que estoy aquí en la tierra".

Ávila pasa sus días recuperando basura útil de un mercado abierto cercano y le entrega los bienes a los migrantes para que puedan usarlos.

La mujer no está sola en la lucha por ayudar a los migrantes en México. A mil kilómetros al este de Guadalajara, en el estado de Veracruz, hay una red de mujeres conocidas como "Las Patronas".

Estas mujeres esperan junto a las vías cada día mientras La Bestia pasa por la ciudad y les entregan víveres a los hombres, mujeres y niños hambrientos.

Aunque este grupo de mujeres es ampliamente conocido en toda Latinoamérica, Ávila es parte de una tradición menos conocida de mujeres que viven a lo largo de las vías del trayecto hacia Estados Unidos que ayudan a los migrantes de cualquier manera que pueden.

"Por ejemplo, a veces encuentro una caja de zapatos perfecta; sé que siempre hay inmigrantes que intentan vender zapatos para conseguir algo de comida. Les doy una caja de zapatos para que parezca más profesional, para que les sea más fácil venderlos", dijo Ávila.

Ávila habla inglés bastante correcto, a pesar de su falta de educación tradicional.

"Quería estudiar idiomas cuando era joven, pero mi padre me obligó a casarme y tener hijos cuando era muy joven", explicó.

El marido de Ávila trabajó en una fábrica de ropa durante décadas.

"Trabajaba en muy malas condiciones, era horrible, comenzó a esnifar pegamento en el trabajo con sus compañeros para poder resistir, pero murió a los 30 años", cuenta.

Después de la muerte de su esposo, a Ávila no le quedó más remedio que arreglárselas sola. Sin una educación que pudiera utilizar a su favor, decidió comenzar a recolectar basura y cambiarla por comida.

Ávila tiene tres hijas, dos de ellas en la Ciudad de México y una que vive a cien metros de la cama de basura de Ávila en Guadalajara.

"Podría vivir con mi hija en esos apartamentos, pero estoy acostumbrada a vivir al aire libre, me encanta la naturaleza y me encanta la gente que viene a esta parte de la ciudad en busca de una vida mejor".