Porno

La precariedad en el porno español (I): el miedo a denunciar

Trabajadores sexuales dan la cara. "A la gente que está ahí arriba le importamos una mierda".

por Amarna Miller
02 Agosto 2017, 4:15am

Cada vez que aparece una nueva polémica relacionada con la industria pornográfica, me encuentro con un dilema que llevo arrastrando desde hace años. Hay muchísimas cosas de este negocio que necesitan una reforma urgente pero si lanzo una queja al respecto aparece una horda de personas que se creen con derecho a darme lecciones sobre el mismo trabajo que llevo ejerciendo desde hace ocho años. Mi situación no es excepcional, y si no hay más trabajadoras sexuales atreviéndose a dar la cara es exactamente por este motivo: tenemos miedo.

Miedo a las respuestas de un consumidor o consumidora que carece de empatía, y de unas productoras que pagan en negro y que si las denuncias nadie te vuelve a llamar. ¿Cómo vamos a quejarnos ante las injusticias del negocio del porno si cada vez que levantamos la voz recibimos la misma respuesta? 'Es tu culpa. Tú te lo has buscado'.

La única manera de acabar con la precariedad laboral del porno es poniendo sobre la mesa las condiciones de trabajo deplorables que existen en la industria en España .Y como trabajadora sexual con presencia en los medios he de utilizar mi voz como un altavoz a través del cual mis compañeros y compañeras puedan ser escuchados.

Foto cedida por Silvia Rubi

Silvia Rubí tiene 30 años y lleva diez dedicándose a la pornografía. "Cuando empecé el porno todavía era medianamente rentable. Hoy en día es mucho más complicado", me comenta. "Dependiendo de la producción, del intérprete y del contenido ahora mismo en España cobras entre 200 y 800€ la escena. Ganas más en rodajes con alto nivel de requerimientos físicos: anales dobles, fistings, orgías… Yo ruedo unas 2 escenas al mes, aunque algunas son de contenido compartido. El mejor mes de toda mi carrera gané unos 2.500€, pero la media en mi caso es ganar 400€."

"Ni siquiera puedo decir que tengo estabilidad económica. Ganaba mucho más cuando trabajaba en el mundo de la moda" — Anneke Necro

"Necesitas tener otros trabajos para poder llegar a fin de mes, produzco y vendo vídeos a través de diferentes plataformas. Soy domina profesional, ofrezco shows por webcam, trabajo como modelo en sesiones de fotografía y realizo servicios de escort. Si solamente rodase porno estaría viviendo con mis padres, comiendo arroz todos los días o viajando constantemente al extranjero en busca de rodajes. La gente confunde el trabajo que desempeñamos los actores con lo que recaudan las productoras y distribuidoras. Me considero dentro de la clase media baja", sentencia Silvia.

Foto cedida por Lucía Fernández

Lucía Fernandez tiene 24 años y lleva 10 meses trabajando como actriz ."El porno no es suficiente para subsistir. Es absurdo exponer tu imagen tal y como se expone en este negocio para tener un sueldo mínimo. Desde luego vivo mejor que cuando era camarera, entonces cobraba 600€ y pagaba 300 de alquiler, ¡Comía de las propinas! Ya no tengo que estar pensando si este año podré o no pagar la matrícula de la universidad, si me van a cortar la factura del teléfono, o si puedo encender la calefacción. Ahora ruedo entre 2 y 6 escenas al mes. También hago webcam, y ofrezco servicios de escort. Hay meses que gano 2.000€ y meses que gano 600".

"En España cobras entre 200 y 800€ la escena. Ganas más en rodajes con alto nivel de requerimientos físicos: anales dobles, fistings, orgías…" — Silvia Rubí

Anneke Necro empezó autoproduciéndose sus escenas y regentó su propia productora durante un año y medio. Ahora tiene 30 y lleva cuatro dedicándose al porno feminista. "Sólo ruedo porno feminista porque es el único tipo de pornografía con la que me siento cómoda cómo trabajadora y cómo espectadora. Se cobra entre unos 300 y 800€ por rodaje, si es una productora más grande lógicamente he cobrado mejor. Ahora mismo estoy rodando bastante porque estoy tirando adelante un proyecto nuevo y puedo hacer unas 3 escenas mensuales. Pero sin contar lo que yo misma me produzco, diría que al año puedo rodar 6 o 7 escenas. Sé que es muy poco, pero apenas hay productoras de porno feminista…Si solo rodara con este tipo de compañías sin producir mi propio contenido me sería imposible sobrevivir".

Foto cedida por Anneke Necro

"Hay meses que puedo ganar unos 1.000 euros, y otros que tengo que espabilarme con 500 o 600. No me considero de clase baja porque pese a que mi situación económica es precaria, soy una persona con estudios y con ciertos privilegios pero ni de lejos soy millonaria. Ni siquiera puedo decir que tengo estabilidad económica. Ganaba mucho más cuando trabajaba en el mundo de la moda".

"Gano entre 250 y 1.500€ mensuales, máximo. Nadie se hace rico con esto" — Sylvian G

Sylvan G tiene 26 años y es actor porno desde hace dos. "Cuando eres hombre y empiezas en el porno cobras a 150€ la escena ¡Y eso cuando cobras! Muchas veces acabas rodando gratis. Definitivamente me considero de la clase baja, ruedo entre una y seis escenas al mes y dependiendo del momento puedo ganar entre 250 y 1.500€ mensuales, máximo. Nadie se hace rico con esto."

Foto cedida por Ratpenat y Nora

Ratpenat y Nora son pareja dentro y fuera del porno. Empezaron rodando contenido amateur y haciendo webcams y ya llevan seis años en la industria profesional del Cine X trabajando como performers y dirigiendo su propia compañía. "Cuando una actriz empieza cobra entre 250 o 300€ por escena", me dice Nora. "Pero a medida que su popularidad y experiencia van aumentando también lo hace su caché. El problema es que nunca sabes cuántas escenas vas rodar, hay meses que he rodado 15 escenas y otros 2".

"Yo he visto chicos cobrando 50€ por vídeo", lamenta Lucía. "Y también los hay grabando gratis. Supongo que es una cuestión de oferta y demanda". Silvia añade que "según se comenta es porque al ser un porno dedicado al género masculino, la protagonista es la mujer y por eso debe cobrar más y me parece una falta de respeto al performer masculino…se le trata como un objeto."

La única manera de acabar con la precariedad laboral del porno es poniendo sobre la mesa las condiciones de trabajo deplorables que existen en la industria en España

Robin Reid, actor porno desde hace 11 años y director desde hace siete, discrepa. "Veo está muy extendido el tópico de que en el porno las mujeres cobran más que los hombres, pero esto no es siempre así. Son innumerables los rodajes que he hecho donde los actores han cobrado lo mismo y más que las actrices. Yo he llegado a pagar por un actor hasta 900€ de caché. Dime tú cuantas actrices en Europa cobran eso por una escena vaginal. Tienen que meterse varias pollas por el culo para cobrar lo mismo. Además los buenos actores trabajan mas que las actrices y pueden alargar sus carreras muchos años."

"Generalmente se paga más a la chica que al chico", comenta Nico Bertrand, director, productor, fotógrafo y performer desde el año 2015 "y lo único que conseguimos es que se fomente la desigualdad".

Foto cedida por David El Moreno

"Vivimos en un mundo patriarcal con multitud de consecuencias, y una más de ellas es que hay muchos más hombres que mujeres dispuestos a estar delante de las cámaras", me dice David El Moreno, actor porno y director desde hace 10 años. "La ley de la oferta y la demanda hace el resto, sobre todo combinada con otra consecuencia del patriarcado: el consumidor de porno es masculino, y por tanto les da igual quién sea el actor ¡Nadie le va a mirar!"

La industria española

¿La industria del cine porno en España es precaria? "¿Industria?", se prregunta Pablo Ferrari, actor porno desde el año 2004 y director desde el 2011. "En España no hay industria. La palabra industria implica una organización, un conjunto de engranajes que tienen que estar perfectamente diseñados y organizados para que la maquinaria ande y funcione. Aquí no somos capaces de crear una industria."

"Hay negocio, no industria", añade David. "No se ofrece continuidad a los trabajadores ni mucho menos garantías laborales. Esto no ocurre en ninguna industria de verdad".

"La precariedad es aquella situación en la que un trabajador soporta condiciones laborales indignas", apunta Lucía. "Por ejemplo altas en seguridad social inexistentes o por debajo de la jornada, calificación incorrecta de la categoría profesional, sueldo insuficiente etc. En el porno, rara es la escena en la que te dan de alta, te pagan en relación a los ingresos que la venta del vídeo le reporta a la empresa y las jornadas son interminables. Además el trabajo sexual no está reconocido como tal, así que me parece a mí que nos llevamos la palma a la precariedad."

"Si se paga poco no entran chicas guapas al negocio" — Robin Reid

"Estos últimos años y a raíz de la llegada de mas producción por parte de empresas extranjeras la situación ha mejorado bastante", apunta Robin. "Antes aquí las actrices cobraban 200 o 250€ por escena e iban rotando de productora en productora porque era o eso…o nada. Ahora suben sus cachés rápidamente. Esto es positivo porque entran y se mantienen mas tiempo en el negocio chicas más guapas que antes. Hace siete años había una chica guapa por cada diez del montón tirando a feas. Era la pescadilla que se mordía la cola. Si se paga poco no entran chicas guapas al negocio. Los empresarios españoles no se daban cuenta que se estaban tirando piedras a su propio tejado: si publicas escenas donde la mayoría de chicas no vale un pimiento (Y además ¡Sin maquillarlas!) luego la escena no se vende. Obvio, ¿Quien va a pagar por esa mierda? Luego no eches la culpa a la crisis, a la piratería o al vecino del lado...Excusas perfectas."

"Para mi lo peor del porno es la objetificación constante", apunta una actriz que prefiere no hacer público su nombre. "Hay muchas cosas que tienen que cambiar, empezando por una regulación que nos proteja ¿Sabes que la gran mayoría de veces te pagan en negro? ¿Y tú qué vas a hacer? ¿Cómo vas a quejarte? Si ni siquiera tengo un salario mínimo, si no cobro por trabajar horas extras, si trabajo de noche, con condiciones climáticas extremas, sin comida, sin agua, sin baños. Con mi imagen expuesta para siempre en internet. Para siempre".

"El porno no es el problema. Follar delante de una cámara me encanta. El problema es que a la gente que está ahí arriba le importamos una mierda. Y a los usuarios ni te cuento, se piensan que o somos adictas sexuales, siempre dispuestas a recibir la foto de su polla, o somos víctimas sin capacidad de decisión. Yo lo que soy es una trabajadora, y quiero mis derechos. Pero claro, no te quejes en público o te quedarás sin trabajo. No sé ni por donde empezar para poder cambiar todo esto, es desesperante", lamenta.