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Ni tabaco ni alcohol: ¿qué es lo que más se traen los españoles de Andorra?

La expresión "bájate tabaco" cada vez que alguien viaja a Andorra está a punto de cambiar.
24.11.17
Imagen vía Guardia Civil

Este artículo se publicó originalmente en VICE News en español.

La expresión "bájate tabaco" es una reacción cuasi automática al anuncio de un ciudadano español de viaje a Andorra, un minúsculo país de algo menos de 80.000 habitantes en medio de la cordillera pirenaica. La diferencia de precio de un cartón comprado en España y otro en el también llamado País de los Pirineos puede llegar a 20 euros. Ésta se debe a los bajos impuestos que tradicionalmente habían pagado sus ciudadanos. Tradicionalmente.


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Andorra fue lo que se ha convenido a llamar un paraíso fiscal, eufemismo para referirse a los estados que no ponen trabas a la evasión de capitales de terceros países. Pero el paulatino fin de la opacidad de las cuentas bancarias, formalizada en 2010 tras el acuerdo de intercambio de información en materia fiscal con España, acabó con el corazón del negocio financiero andorrano: el secreto bancario.

Fue en 2011 cuando la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) la quitó de la lista de paraísos fiscales, y desde entonces ya estamos en plena cuenta atrás para sacar de Andorra depósitos y propiedades sin regularizar. En 2018 las autoridades fiscales francesas y españolas podrán disponer de los datos de las cuentas de sus ciudadanos en su diminuto vecino.

El dinero en efectivo ha desplazado a los cartones de tabaco y el alcohol como el producto estrella que los españoles sacan de Andorra

En estos últimos cinco años han pasado muchas cosas en el pequeño país. El llamado "caso Pujol", que salpicaba a un expresidente de Cataluña, estableció un importante precedente en la revelación de secretos bancarios que generó una gran preocupación en el gobierno andorrano.

Y la denuncia del Tesoro de EEUU en 2015 forzó la intervención por parte del ejecutivo del país de una importante entidad bancaria acusada de blanqueo de dinero del crimen organizado.


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Fin de la fiesta. Andorra deja de ser paraíso fiscal para devenir una "ratonera fiscal", y los impuestos se incrementan. Es por estos motivos que el propio dinero en efectivo ha desplazado a los cartones de tabaco y el alcohol como el producto estrella que los españoles sacan de Andorra.

Casi 1.400.000 euros en divisas procedentes de Andorra fueron intervenidas en 2015 por la Guardia Civil y la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT), de acuerdo a una nota de prensa del instituto armado, lo que implica un incremento de un 7,6 por ciento respecto al año anterior. Ese mismo año se decomisaron más de 236.000 cajetillas de tabaco por valor de más de un millón de euros, según la misma fuente.

Un agente aduanero cuenta una suma indeterminada de dinero agrupado en billetes de 500 que una mujer declara al salir de Andorra. (Imagen por Quique Badia/VICE News)

El tabaco es un objeto de aprehensión habitual, cuenta a VICE News Carlos Gavilanes, jefe de Vigilancia Aduanera de la AEAT en Cataluña, pero un agente de la Guardia Civil señala a este medio la novedad de que el dinero esté por encima de las cajetillas. Mientras charlamos con Gavilanes, una mujer, visiblemente enojada por la cobertura mediática, declara una cuantiosa suma de dinero a las autoridades aduaneras.

El jefe de Vigilancia Aduanera señala la manera de operar de aquellos que intentan sacar dinero del país pirenaico: una práctica habitual es enviar a un numeroso grupo de personas que aseguran no conocerse con cifras inferiores a 10.000 euros cada una, siendo esta cifra el límite permitido que uno puede llevarse a España.

Casi 1.400.000 euros en divisas procedentes de Andorra fueron intervenidas en 2015 por la Guardia Civil y la Agencia Estatal de la Administración Tributaria

"No es sancionable, pero sí es investigable", afirma Gavilanes a VICE News, quién asegura que a estos no se les levanta acta de infracción, pero sí se abren diligencias para investigar el origen de esas cantidades. Aunque también los hay que siguen el tradicional método de esconder el dinero en el coche.

El conocido periodista español y corresponsal en Oriente Medio, Henrique Cymerman, fue cazado con más de 40.000 euros encima. Llevaba 10.000 en la cartera, y el resto en un Mercedes alquilado. Este es, precisamente, uno de los indicios que lleva a los agentes de la benemérita a sospechar de que se puede estar cometiendo una infracción: llevar un vehículo prestado.

Un hombre guarda dinero en su ropa interior. (Imagen vía Guardia Civil)

Un joven agente de la Guardia Civil con el que habla VICE News ostenta el récord de prácticamente 70 decomisos en 6 años. "Al final ya los ves venir", asegura el muchacho.

Bajamos con él al depósito donde guardan los vehículos en los que se escondían algunas de las mercancías incautadas en los últimos meses. Los montajes a este efecto son todo un ejercicio de ingenio: desde el tradicional doble fondo en el suelo hasta complejos sistemas de almacenaje en el que median cuerdas para sacar las cajetillas de tabaco.

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El tabaco es el producto estrella. Aunque también se incautan botellas de alcohol, medicamentos sin receta y municiones para la caza. El agente de policía con el que habla VICE News asegura que una vez hasta encontraron un arma de guerra en uno de esos dobles fondos.

Carlos Gavilanes muestra una caja de cartuchos incautada que forma parte de un lote mayor. (Imagen por Quique Badia/VICE News)ilanes muestra una caja de cartuchos incautada que forma parte de un lote mayor. (Imagen por Quique Badia/VICE News)

Hay un techo para todo. 300 cigarrillos, 16 litros de cerveza, 1,5 litros para bebidas con un grado de alcohol superior a 22 grados y límites de hasta 900 euros para calzado, ropa o electrodomésticos, y de 450 euros si están en manos de menores de 15 años.

El jefe de Vigilancia Aduanera comparte con VICE News el procedimiento habitual que se sigue tras el decomiso: los productos tipo tabaco, alcohol, medicamentos o municiones se destruyen, y los electrodomésticos u objetos de mayor valor se subastan. No hay pujas; es una subasta a sobre cerrado. Los interesados afirman cuánto están dispuestos a pagar y la cifra mayor es la que se queda el producto en cuestión.

Un agente de la Guardia Civil muestra un doble fondo en un vehículo decomisado. (Imagen vía Quique Badia/VICE News)

Entre algunos miembros del instituto armado está extendida la idea de que no se hace todo lo que se puede para parar el contrabando. Aseguran que la instalación de escáneres y el cierre de la montaña lo atajaría de un plumazo. También señalan la inacción de las autoridades andorranas. "La gente paga pocos impuestos por el tabaco, pero algo arañan", recuerdan.

Lo cierto es que el país vive de ello, y encontrar un substitutivo para el sector financiero será difícil. Mientras, los trabajadores de la aduana siguen con su tarea.