Cultura

Acid House, el espacio que se convertirá en el centro de la creatividad en Barcelona

En un mundo en el que los cambios son constantes y las alianzas fundamentales, Elisava, Folch y VICE se unen para crear un espacio creativo diferente.
09 Octubre 2019, 3:00am
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Acid House no nace para parecerse al resto de instituciones educativas convencionales. Nace para ser diferente, para acabar con ideas preconcebidas y tirar a la basura todo lo que aparece como preestablecido en nuestra sociedad. Porque lo preestablecido ya no funciona.

Un hub e incubadora de proyectos empresariales creativos con un área de 500 m2 que alberga plató, área de conferencias, showroom para marcas, galería de exposiciones y cafetería abierta el público avalado por Elisava, Folch Studio y VICE. Eso es lo que hace de Acid House, un centro educativo y de formación diferente. Llegará esta primavera a Barcelona para romper con los valores tradicionales, basando su método en el pensamiento crítico y la creatividad aplicada a distintos ámbitos como el diseño, la comunicación o la empresa.



Vincenzo Angileri, director creativo y strategist además de como Head of Education de Acid House, lo ha descrito como “un proyecto muy ambicioso que busca ser un gran espacio de referencia para todo lo que esté relacionado con el ámbito de la creatividad, la innovación, los negocios, la cultura y la educación”. Transversal y rompedor, Acid House busca definirse como la nueva imagen de la comunicación y, con tiempo, convertirse en un referente de innovación.

Habla de Acid House como “un espacio híbrido, tanto físico como digital, porque no deja de ser una marca que busca evolucionar de muchas maneras”. Su sede central en Poble Nou es un ejemplo más del nivel de creatividad que aspiran alcanzar con este proyecto. Estamos hablando de un lugar simbólico en Barcelona: un antiguo barrio industrial que atrae a jóvenes creativos, con ideas que se salen de la norma y empresas que aportan innovación, un valor intangible esencial para el desarrollo de sus marcas.

“Es un ecosistema donde cada una de las partes aportará sus recursos, su personal y los talentos que tienen y los pondrá a disposición de sus alumnos”

Acid House decide zambullirse en este ambiente para poder convertirse en un “conector que pueda unir los diferentes ámbitos de la creatividad, vincularla fuertemente a la innovación y a la empresa, así como al pensamiento crítico, y ser un lugar que sea la referencia a nivel cultural para todo tipo de personas vinculadas con la creatividad y la cultura”, dice Vincenzo.

Se trata de un entorno sin limitaciones y muy vinculado a la ciudad que estará abierto a todas esas personas que “necesiten una visión diferente del ámbito de la comunicación”. Si eres un estudiante o profesional que se dedica al diseño, realización, comunicación, negocios, estrategia, escritura, cinematografía… Acid House es tu sitio. Allí encontrarás una institución y una red de partners repleta de nuevas oportunidades.

En un mundo en el que los cambios son constantes y las alianzas fundamentales, Elisava, Folch y VICE se unen para crear, tal y como explica Vincenzo Angileri, “un ecosistema donde cada una de las partes aportará sus recursos, su personal y los talentos que tienen y los pondrá a disposición de sus alumnos”.

La combinación de tres entidades de distinto tamaño y diferente espíritu aporta variedad a un proyecto en el que todas ellas aportarán “su prestigio en el ámbito académico, su capacidad de comunicar y ser una marca global y su approach para el diseño y la comunicación, juntando todos sus expertises para poder generar y crear algo nuevo”.

En cuanto a la oferta académica del centro, poco a poco se irán anunciando speakers, workshops, actividades y cursos enfocados al diseño, la comunicación, negocios, estrategia, moda, etc. Pero lo que tienen claro desde Acid House es que “en todos ellos será fundamental el approach especulativo y la capacidad de dar forma juntos al futuro de cada uno de esos ámbitos”.

De momento ya se han anunciado los primeros programas de postgrado. El Postgraduate in New Narratives que como nos dice Vincenzo “está orientado a la generación de un documental especulativo y al aprendizaje de nuevas maneras de contar historias. Básicamente queremos que los participantes tengan las herramientas para generar narrativas influyentes y contemporáneas junto a profesionales de VICE y que las utilicen para imaginar alternativas al presente: rediseñar el mundo donde vivimos en el ámbito que quieran, desde la política al deporte pasando por los negocios o la cultura”. El postgrado en Blanding es el otro programa para el 2020 que se ha lanzado esta semana y quiere “ser controversial, romper los patrones clásicos de la comunicación de marca, dar nueva potencialidad al ejercicio de branding”.



¿Y de todos los lugares posibles, por qué se ha elegido Barcelona para desarrollar este proyecto? Pues muy sencillo, porque la Ciudad Condal “ha descubierto que el diseño es funcional a las empresas que lo practican, sino que también hace evolucionar la economía de la ciudad misma, que es una herramienta fundamental de desarrollo tanto económico como social”, nos cuenta Vincenzo. Acid House necesita expandirse en un lugar que se encuentre en constante movimiento, un motor que aporte “un gran valor a nivel mundial en el ámbito de la creatividad, la tecnología, el diseño, la producción audiovisual o la música”.

Añade además que “en el mundo geopolítico de hoy, donde los equilibrios están cambiando radicalmente, Barcelona se ha convertido en símbolo de un mundo hispanohablante que ha descubierto que no somos los segundos de nadie y que podemos ser referencia. La cultura latina y el idioma español hoy están en auge y Barcelona es una ciudad que representa ese tipo de cultura. Barcelona es nuestra casa, pero ya verás, esto solo acaba de empezar”.

Además del emprendimiento y la cooperación, para poder entender la estrategia de Acid House hay que tener en cuenta otro elemento fundamental: el pensamiento crítico. Será el eje central de cada programa, ya que “no hay manera de pensar en creatividad, en empresa ni prácticamente en nada a día de hoy sin involucrar el pensamiento crítico”, cuenta Vincenzo.

Acid House te invita a tirar a la basura todos tus prejuicios, todas esas cosas que has preconcebido a lo largo de tu vida y poner en duda absolutamente todo en lo que crees. Si lo consigues, podrás lograr soluciones transformadoras tanto a nivel personal como a nivel de empresa, evitando su desaparición o pérdida de relevancia.

Ya lo dice Vincenzo: “Si tienes miedo a cometer errores, a no verlos a través del pensamiento crítico, no puedes abrirte al cambio, a esa sociedad que cambia tanto en su realidad misma como en la de la economía; por eso el pensamiento nos ayuda a poner en duda la realidad y a no darnos respuestas antes de hacernos las preguntas y Acid House quiere generar un espacio, un ámbito, un ecosistema donde esto pase y sobre todo donde también se tengan las herramientas para dar difusión a todos los participantes de estos procesos, cooperar y generar esas innovaciones en comunicación pero también en otros ámbitos”.

“No hay manera de pensar en creatividad, en empresa ni prácticamente en nada a día de hoy sin involucrar el pensamiento crítico”

Para enriquecer todavía más este proyecto contarán con el grupo Planeta como partner, dentro de la división editorial. Se encargará de crear una colección de libros con la idea que hay detrás de Acid House. El primero, authored by Vincenzo, estará dedicado a la desobediencia y “consta de una serie de conversaciones con personajes muy interesantes del panorama contemporáneo, aunque no puedo desvelar ninguno todavía, y verá la luz en 2020”, explica.

Para concluir, Vincenzo nos cuenta que en Acid House “creemos en una educación no frontal, colaborativa, con profesionales y creadores de talento atrevidos y que sepan cambiar las reglas del juego. Queremos una educación vinculada a la creación de ideas, de negocios nuevos, de propuestas sociales nuevas. Queremos acompañar a esos nuevos profesionales a superar la división entre disciplinas, y generar una red que crezca con ellos, preparandoles a ser aptos para este mundo que va cambiando, sin perder nunca un espíritu crítico y de desmitificación, de experimentación y de diversión”.