¿A qué huelen los HOMBRES?

Los productos de higiene para las mujeres huelen a frutos del bosque o vainilla. Pero los de hombre huelen a "MEN". Preguntamos a varios expertos qué significa eso.

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21 Junio 2017, 7:25am

Si te paras a mirar la sección de perfumería de un supermercado, no te costará descifrar qué productos están dirigidos a las mujeres o a los hombres. Los productos para mujeres están dominados por brillantes y coloridos envases con frascos redondeados y letras suaves. Los productos para hombres llevan colores más oscuros y vienen en botellas de plástico con tantas esquinas y bordes como sea posible. En lo que respecta al gel de ducha, las mujeres pueden elegir entre toda una gama de fragancias, que va desde frutas del bosque, vainilla y papaya hasta flores del desierto, sándalo o estrellas rellenas de azúcar con pequeñas nubes extraídas de lluvias de arcoíris.

Pero, ¿qué opciones tenemos para los hombres, el denominado "sexo fuerte", a menudo representado en los anuncios como aventureros y yonquis de la adrenalina? Simplemente la fragancia "MEN", así, en letras mayúsculas. Esto debe de ser bastante importante, porque muchos de los principales fabricantes le prestan gran atención.

La mayoría de la gente probablemente tiene una idea aproximada de cómo huelen las frutas del bosque o la vainilla sin acercarse a oler el frasco. Pero, ¿MEN? ¿Cómo se supone que huele un hombre?

"La fragancia no puede ser demasiado floral, dulce o destacada", explica a Broadly un representante de Men's Health POWER, una línea de productos corporales diseñada por la revista masculina, y añade que el "frescor" desempeña un papel fundamental. "Por eso los geles de ducha de Men's Health POWER incluyen sustancias como mentol y centella asiática, que hacen la fragancia más 'masculina'".

NIVEA anuncia sus productos como "masculinos" y como portadores de "fragancias distintivas", pero no revelaron a Broadly qué significaba eso exactamente. "No podemos hacer una declaración global, porque siempre hay tendencias diferentes en países individuales. En el Reino Unido se prefieren las notas de menta, en Francia las afrutadas, en España las verdes y en Alemania y Austria el chipre [una mezcla de musgo de roble, láudano, pachuli y bergamota]".

Dove, ADIDAS, Palmolive, Fa, AXE, Playboy y Balea rehusaron hacer comentarios cuando les preguntamos por la composición de las fragancias de sus productos.

Pero por las respuestas que sí recibimos, parece que MEN huele de forma más intensa y punzante que los productos diseñados para mujeres, aunque los nombres adicionales en el envase como "Energy" (energía), "Fresh" (fresco), "Active" (activo), "Sport" (deporte) o "Cool" (refrescante) rara vez hacen referencia al aroma real del contenido. Así, que, ¿los hombres huelen naturalmente así o es todo un invento de la industria?

Elisabeth Oberzaucher, bióloga conductual en la Universidad de Viena y miembro de Science Busters (un grupo cómico e informativo de YouTube compuesto por científicos austríacos), se halla actualmente investigando la atracción y la selección de pareja y ha trabajado ampliamente con el olor corporal. Afirma que las fragancias que elegimos para nosotros mismos están directamente relacionadas con nuestro olor corporal, en el sentido de que elegimos fragancias que se correspondan con nuestro aroma natural. Ese olor es más agudo y duro en los hombres, porque los productos resultantes de la descomposición de los andrógenos están mucho más presentes en el olor natural del cuerpo biológicamente masculino. En otras palabras, podría decirse que los hombres prefieren la fragancia MEN porque ya huelen vagamente así.

Pero Yogesh Kumar, el único perfumista de Austria, no está de acuerdo. En su tienda de Viena, Yogesh Parfum, flota una agradable fragancia a limón. De origen indio, Kumar lleva 20 años viviendo en Austria y desarrolla conceptos de fragancias para ferias comerciales y empresas, además de diseñar aromas individuales que se correspondan con la personalidad de sus clientes (solo recibe visitas previamente concertadas). Kumar afirma que ha olido el cuello a más de 4.000 hombres y mujeres y considera el olor corporal como algo profundamente individual. Indica que esto solo tiene que ver con el sexo de forma condicional. "En las mujeres también he notado fragancias corporales bastante agresivas, así como otras muy suaves y dulces en algunos hombres". Su entrenada nariz debería revelarnos el misterio de la fragancia MEN.

Así pues, ¿cómo huele para él el gel de ducha con fragancia MEN?

Yogesh Kumar. Foto de Edie Calie

"Todo huele a químico", indica, incluso antes de abrir tres geles de ducha diferentes que le presentamos. "Son productos químicos [que están] más o menos perfumados. El perfume añadido debe cubrir principalmente el olor químico del producto, mientras que el aroma ofrece a la gente una clasificación: ligera, afrutada, suave y con notas empolvadas, por ejemplo, son fragancias femeninas. Y las cítricas, hojaldradas, especiadas, ácidas y herbales son masculinas".

Kumar cree que la distinción es una invención de marketing dirigida a incrementar los beneficios y a ofrecer a la gente una clasificación más clara. "¡Pero ningún hombre es solo masculino y ninguna mujer es solo femenina!", indica.

La afirmación de que el marketing de género es un intento de dividir a los clientes en grupos objetivo claramente definidos no está del todo injustificada. En su libro Sell to Adam and Eve (Cómo vender a Adán y Eva), Diana Jaffè y Vivien Manazon escriben que los hombres normalmente compran con una finalidad: tienen entre uno y un máximo de tres criterios que debe cumplir el producto y comprarán el primero que vean que cumple con esos requisitos.

Sin embargo, también hay escritos que contradicen esta cruda simplificación. Eva Kreienkamp escribe en Gender-Marketing (Marketing de género) que la depilación masculina es un ejemplo de cómo pueden destruirse los roles modernos de género. Jaffè, por su parte, afirma en What Women and Men Buy (Qué compran las mujeres y los hombres) que aunque las diferencias de género a menudo son una construcción social, enfatizar e identificarse con determinados rasgos biológicos como los prerrequisitos hormonales explica lo que sucede realmente desde un punto de vista comercial: "El marketing no gira en torno a la igualdad de géneros, gira en torno a factores sostenibles como las ventas, los ingresos y los beneficios [económicos]".

Desde el punto de vista del marketing, una cosa está clara: el objetivo es brindar a los hombres la sensación de ser un "hombre" de verdad y ―si la marca no está ya específicamente dirigida a los hombres, como lo están AXE y Men's Health― hay que escribir "MEN" en el envase con letras enormes para que quede claro de inmediato que este gel de ducha en concreto no estropea la definición que ofrece la sociedad de la masculinidad.

Lo que el término MEN significa en realidad tiene menos que ver con aromas especiados, amargos, intensos, herbales o frescos que con la idea socialmente creada y aceptada de la masculinidad. Incluso aunque alguien necesite esta confirmación de su propia masculinidad o, como sugiere Kumar, no desee aceptar su propio olor corporal, la tarea de encontrar el aroma realmente coincida con su idea del yo es suya y solo suya. Esperemos que nuestra sociedad no esté lejos del día en que todo el mundo, independientemente de si encaja en el espectro de género o no, pueda oler a florecillas de mantequilla y purpurina con toques de vainilla si así lo desea.