Denigración femenina, amor al roots y la ilusión del trap: Una charla con Alika
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Denigración femenina, amor al roots y la ilusión del trap: Una charla con Alika

La leyenda uruguaya-argentina habló sobre el poder de su música, su acercamiento al trap y su particular inclinación por los sencillos.

“Muchos sueñan con vestirse de Armani, / disparar como Kimani / o tener una pila de money. Y eso es vulgar para mi mami (…) Vulgar, como pensar que el agua, el aire y la tierra se pueden comprar”, rapea la uruguaya-argentina Alika en “528”, uno de sus sencillos más recientes. Aunque el sonido es nuevo, el espíritu cabría perfectamente en los inicios de su carrera, cuando hacía parte del fundamental grupo argentino de hip hop y reggae fusión Actitud María Marta.

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Desde entonces, su carrera como solista la ha consolidado como una de las principales exponentes del reggae latinoamericano. Ya con Acorralar a la Bestia (1996), el debut de Actitud María Marta, había impactado la escena musical del continente: un álbum que no solo decía las verdades sobre temas sociales como la migración o la indiferencia ante los crímenes del Estado, sino que las gritaba. La propuesta cobró más fuerza por ser dos mujeres ––Alika y Malena D’Alessio–– las vocalistas de la banda.

Una vez que se alejó de Actitud María Marta, Alika mantuvo su enfoque en temas sociales, cantando sobre los problemas que aquejan a la sociedad y contando historias de personas que no tienen representación en los medios. Su voz agradable, aunque cruda y poco pulida, ha creado nueve álbumes de estudio, incluido uno en colaboración con la columna vertebral del dub y el reggae, Mad Professor.

Alika es una mujer que ha tomado la música como un vehículo para transmitir un mensaje de lucha y resistencia, de denuncia de los problemas que ve y vive, y de los problemas que otros viven, pero no pueden denunciar. Tanto en su acercamiento al rap como en su presente más conectado al reggae, Alika es una de las caras de la música de protesta de los últimos 20 años en Latinoamérica y su sonido, aunque anclado en el reggae, ha experimentado con la cumbia y el rap y en sus sencillos recientes hay influencia de trap y los ritmos 808.

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Alika está a la mitad de una gira por el continente y en su más reciente sencillo, “Dreadlocks”, donde colabora con Jah9, canta sobre su pelo y la importancia personal y cultural que tiene. También está trabajando con su banda La Nueva Alianza en un nuevo álbum de reggae roots, y no descarta jugar con sonidos rockeros más pesados. Hablamos con ella sobre el papel de su música en un mundo machista y por qué le gustan más los sencillos que los álbumes, previo a su presentación en el Jamming Summer Fest, el próximo 14 de octubre en Girardot, Colombia.

NOISEY: En este mundo tan jodido, con todo el machismo que está teniendo lugar en la región y en el planeta, ¿cuál crees que puede ser el papel de tu música?
Alika: Las personas que hacemos música que tiene algún mensaje buscamos transmitirlo, pero también buscamos transmitir las voces de muchas personas. Con las músicas comerciales eso no pasa, mientras que las músicas más independientes tienen voces y opiniones y contenido de gente que en el mundo no suele ser escuchada. Buscamos darles voz a los barrios, por ejemplo. Tú hablas de un mundo jodido, entonces sí: en nuestra música se escucha la voz de los oprimidos, que nunca va a estar en los medios de comunicación masivos. Eso para empezar, nuestra música es primero un medio de comunicación, y luego muchas cosas más.

Y luego, la música inspira, a mí y a muchas personas. Te puede inspirar a ser mejor persona o a trabajar más. A veces estás deprimido y la música te levanta. Estás drogándote y la música te tira onda para que salgas de eso. Todos los que escribimos canciones no nos imaginamos el alcance que puede tener la música. Hace mucho más bien de lo que uno se imagina. Vos la concibes con ciertas expectativas y muchas veces las supera.

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¿Cómo sientes hoy el panorama de las mujeres en músicas como el hip hop y el reggae en América Latina?
Creo que en la música, como en la vida, lo que se está tratando de lograr es un balance. Un balance de las energías masculinas y femeninas, que hasta ahora no están tan balanceadas. La mujer está luchando para lograr igualdad. Hay muchas mujeres en el rap y reggae, haciendo eventos, tocando, produciendo canciones, masterizando y siendo ingenieras de sonido. Es un momento de crecimiento para las mujeres. Falta equilibrio, balance, las fuerzas masculinas no están balanceadas. Eso ocasiona un montón de problemas que se ven reflejados en las relaciones que tenemos como personas, en las relaciones que tenemos con el poder.

En países como Argentina el trap está pegando muy fuerte. ¿Cómo sientes ese movimiento y cómo te acercas a ese sonido? Ya lo probaste, de cierta forma, en tu sencillo “528”.
Sí, igual eso es más cerca al dubstep. Se parece al trap por los sonidos 808. A mí me gustan los beats de trap, porque tienen muchos graves, yo soy fan de eso. Por eso me gusta el reggae, por los bajos. Con el trap, me parece que en la música se deben reflejar todo tipo de pensamientos. Habrá quien hable de drogas y denigre a las mujeres, pero también quien ponga un buen mensaje en el trap, y cuando lo haya, voy a ser fan. Hay muchas cosas que no me gustan de las letras de trap, pero es cierto que describen realidades, porque nuestro mundo no es de fantasía: vivimos en un mundo donde se denigra a las mujeres, por eso las letras de trap lo reflejan. Es un mundo muy materialista e individualista, por eso los chicos que hacen trap están más preocupados por conseguir dinero que por conseguir derechos. Todo eso se refleja en la música.

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En esta canción “528” hablas de algunas aspiraciones vulgares como querer vestir de Armani o tener una pila de dinero. ¿Tú a qué aspiras en la vida? Después de haber logrado tanto, ¿qué metas tienes?
Todos queremos ser felices. A veces la gente quiere plata, pero ya tenemos cosas valiosas que nos regalaron. Vivimos en un mundo con naturaleza variada y que nos permite el sustento, tenemos todo para ser felices. Nos encargamos de crear dinámicas que nos destruyen, hacemos que la pasemos mal en un mundo donde podemos pasarla de lo mejor. Yo aspiro a eso, a que nos demos cuenta de que tenemos todo para estar bien. A que paremos este desastre, a que paremos de destruir la tierra. Eso busco con mi música también.

Ahora estás trabajando más a partir de sencillos, has hablado de que ya no piensas tanto en hacer discos. ¿Cómo has asumido ese cambio?
Sí, eso se fue dando naturalmente. Yo, como oyente, ya no escucho discos, voy por el single. Tiene que ver con la tecnología, ya casi nadie está con un CD escuchándolo mucho tiempo. Es difícil escuchar música en esta época. Entonces está bueno sacar sencillos. Pero igual ahorita volvemos a los álbumes, con la banda estamos grabando un disco de reggae roots, y vamos a sacar un sencillo con un artista de raggamuffin. Hoy los sencillos causan mayor impacto, buscamos eso también.

“Es la realidad del roots, la amabilidad del reggae, la fuerza del dancehall y la sinceridad del hip hop”, dijo Lia Samantha de tu música y de ti. ¿Para tus distintos sonidos crees que tu personalidad cambia? ¿O todos esos elementos están en ti siempre?
Esos elementos están siempre en mí porque son las músicas que amo. Empecé a escuchar rap, luego me fui más por el reggae, aunque todavía escucho rap. Toda la música que me gusta la terminamos haciendo con la banda. Mucho más reggae, pero tenemos nuestras cumbias. Me gustan todos esos géneros y esas formas de ser mías. ¡Conviven en armonía en mi corazón!

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Mirando hacia atrás, ¿cuál crees que fue el principal legado de esos inicios de Actitud María Marta para la música y la sociedad en América Latina?
Una banda liderada por mujeres no se veía en esa época en la región, estuvo buenísimo surgir así. Fue importante utilizar la música para gritar cosas que ya no aguantabas más. Por eso fue inspiradora, muchas chicas nos escucharon y se inspiraron para hacer música. Quizás por eso, por nosotras, eligieron el camino de la música.

Musicalmente, ¿cómo afrontas el paso del tiempo, la edad? ¿Qué cambia cuando ya no tienes 20 sino 40?
Capaz que algunas personas que toman mucho alcohol y consumen muchas drogas a los 20, a los 40 ya no pueden hacer nada. ¡Pero yo no hago eso entonces todavía resisto! (risas)

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Ya llevas mucho tiempo haciendo conciertos. ¿Cuáles son las claves para conectar con el público, para poder transmitir lo que quieres en directo?
Me pasa mucho que salimos y hay gente que no me conoce, que quizás se acerca por curiosidad. La clave es hacer un buen concierto que, si a la gente no le gusta como cantas, les guste el baterista, o el bajista, o el guitarrista, o el trompetista o el tecladista. Yo voy tratando de contactarme con el mundo, los miro a ver qué onda. Como cuando vas a una reunión y no conoces gente, uno trata de crear un vínculo. Somos humanos, sabemos hacerlo. Acá es musical, pero sí, tratas de que la gente se sienta bien con lo que les estás dando, tus canciones.

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Tu mensaje se ha mantenido consistente, pero en términos de sonidos, ¿hay algo que quisieras explorar?
Queremos hacer una banda más heavy, con guitarras. Fue una fantasía que surgió en la gira, con el bajista. No sé si se concrete. Últimamente estoy escuchando mucha electrónica. No tengo prejuicios, cualquier cosa puede pasar.

¿Cómo van tus emprendimientos, la ropa que haces? ¿Cómo se compagina eso con tu carrera musical?
Hace varios años no hacemos lo de la ropa. Este año volvemos con un featuring con una marca mexicana. Es súper natural. Con la ropa puedo expresarme mucho, meterle mensaje a todo. Las etiquetas de la ropa decían muchas cosas y no eran tan a la moda, queríamos que las chicas se sintieran muy en sintonía con su cuerpo. Coherencia con la música [risas].

¿Qué música o qué arte te inspira hoy en día?
Música escucho muy variada. Siempre vuelvo a lo que amo: rap y reggae. De rap he estado escuchando lo nuevo de Travis Scott, su canción “Wake Up”. Escucho mucho los Chikos del Maíz. Y cuando viajo escucho algo de donde estoy, ahorita que estuve en Chile, Salvaje Decibel. Acá en Argentina escuche harto Boom Boom Kid. Llego diversa a Colombia [risas].

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Alika se va a estar presentando este 14 de octubre en el Jamming Summer Fest. Más información acá.

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