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A Marta Obregón la mataron tras una agresión sexual y quieren canonizarla "por defender la virtud de la castidad"

Marta sufrió un intento de agresión sexual en Burgos tras el cual fue asesinada. Decenas de publicaciones católicas hablan de ella como de una mártir.

por Ana Iris Simón
26 Agosto 2019, 3:30am

"Es la primera vez que he visto un rostro tan lleno de paz". Lo dijo uno de los policías que encontró el cuerpo sin vida de Marta Obregón, la joven burgalesa que fue asesinada en enero de 1992 por Pedro Luis Gallego, conocido como el violador del ascensor. Esa cara de paz fue atribuida por su entorno a que había perdonado a su asesino. Tenía 23 años y estaba terminando la carrera de periodismo. Meses después, el mismo hombre mató también a la vallisoletana Leticia Lebrato.

La tarde de su asesinato, Marta se la pasó estudiando en el Club Arlanza, asociado al Opus Dei al que solía ir a estudiar aunque según la publicación católica Alfa y Omega ella pertenecía a al Camino Neocatecumenal. Era un sitio tranquilo y estaba cerca de su casa. El canal de noticias de la COPE afirma que aquel día, como todos los anteriores, Marta terminó de estudiar y antes de irse a casa hizo media hora de oración ante el sagrario y de rodillas. Después de avisar a los responsables del club de que no recogieran los libros que había usado porque por la mañana iría a misa y volvería allí para estudiar, se encaminó a su casa.

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Portada del libro sobre Marta Obregón

Nunca llegó. Fue raptada en su portal y encontrada muerta y con 14 heridas de arma blanca a las afueras de Burgos cinco días después. Según Saturnino López Santidrián, sacerdote y teólogo además de autor de un libro sobre el caso de la chica, las heridas con que apareció fueron vinculadas por el informe forense y la sentencia con el intento de evitar una agresión sexual. "El imputado del crimen había sido juzgado ya en cuatro ocasiones por abusos y violaciones, pero sin llegar al homicidio, al ceder sus víctimas a sus pretensiones", le contó a Alfa y Omega, y añadió que se dedujo entonces que Marta había muerto "en defensa de la virtud de la castidad".

En la web de CIVICA, la Asociación de Investigadores y Profesionales por la vida, reseñan el libro de Lopez Santidrián sobre el caso de Marta y dicen de ella que "su ejemplo de vida resulta muy importante. Relevante tanto por los indicios de santidad como porque está haciendo mucho bien, especialmente a los jóvenes", y rematan diciendo que "en suma, su testimonio resulta especialmente importante para la sociedad actual que banaliza la sexualidad humana".

Páginas católicas como Religión y Libertad remarcan cuando hablan de la joven y su asesinato que ocurrió el día de Santa Inés, joven romana y mártir de la Iglesia, que rechazó a varios pretendientes por declararse fiel amante de Cristo y fue juzgada y sentenciada a vivir en un prostíbulo. Murió ejecutada después de que un hombre intentase abusar de ella y se quedara ciego. Para quienes persiguen su beatificación, aquello no pudo ser casual, y llegan a afirmar que "había recibido ante Jesús Eucaristía la fuerza suficiente para resistir el martirio al que fue sometida por amor a Dios".

MORIR EN DEFENSA DE LA VIRTUD DE LA CASTIDAD

Porque Marta está en proceso de canonización por intentar ser violada y ser posteriormente asesinada mientras "defendía su castidad". En febrero de este año, 27 años después de su muerte, llegaron al Vaticano los documentos del proceso diocesano necesario para su beatificación, cuyo postulador es el mismo sacerdote que escribió el libro sobre ella. Fue él el encargado de recopilar documentos y testimonios y de entregarlos en la Congregación de las Causas de los Santos en la Santa Sede.

En los documentos se describen 20 casos de gente que dice haber salido de una situación difícil gracias a y por la intercesión de Marta. Está incluso el caso de un niño con un cáncer con metástasis que consiguió curarse, o historias de familias con problemas, sobre todo con adolescentes, que los solucionaron gracias a ella.

La primera gracia, según el portal Religión y Libertad, fue la conversión de Montserrat Agustí, amiga de la madre de Marta, que se convirtió al catolicismo tras el entierro. "Algo se movió en su interior en aquel momento, tanto que tuvo que llamar a la madre de Marta pese a la situación que ésta estaba viviendo", dice el artículo que se refiere a esta primera gracia, que recoge las palabras de la madre de la asesinada a su amiga "No sabes la alegría que me das. Con tres personas, con tres personas que reaccionen como tú, la muerte de mi hija está justificada. Mira, el próximo sábado vienes conmigo y te confiesas con el confesor de Marta. Él la conocía muy bien y te ayudará".

Tras este primer testimonio, se decidió que había que intentar abrir la causa de beatificación de Marta, pues con su vida y con su muerte se había convertido, a los 22 años, "en un ejemplo para todos los cristianos" según escribe el autor de la pieza. La página web oficial del Opus Dei recopila incluso, en formato texto y en vídeo, el testimonio de la última persona que la vio con vida. Al final del texto se destaca también a Marta Obregón y su historia como un relato con "todos los ingredientes para ser, además de un regalo, un testimonio para los jóvenes".

CRISIS Y RECUPERACIÓN DE LA FE

De ser canonizada, Marta Obregón sería la primera santa del Camino Neocatecumenal, fundado por Kiko Argüello y cuyos miembros son apodados "kikos" en alusión a él. Se unió al Camino cuando, dos años después de mudarse a Madrid para estudiar y tras haber pasado por una crisis de fe en la adolescencia, decidió irse de viaje a Taizé, una comunidad monástica ecuménica situada en esta localidad francesa.

De allí regresó "tocada irremisiblemente por el Señor" según recoge otro artículo de Alfa y Omega y buscó a un sacerdote para confesarse en profundidad, según afirma el postulador de su causa. Pero "no se sabe muy bien por qué, en aquella confesión no recibió la absolución y, con cierta inquietud, hubo de buscar a otro cura que la escuchara de nuevo en confesión".

A partir de entonces, la burgalesa "se da cuenta del amor y la misericordia de Dios y entra en el Camino Neocatecumental. Empieza así una vida ascendente hacia Dios, que le lleva a cambiar de actitud en la universidad y defender los valores cristianos ante el claustro de profesores", según añade el obispo. Marta cambió incluso de objetivos profesionales: de querer ser periodista pasó a ansiar recorrer el mundo como misionera itinerante.

"Oh Dios: ayúdame por favor ¡ya! (que no hay tiempo, Señor…, que la vida es muchísimo más corta de lo que, pobres ilusos, pensamos. Que cuando tú quieras nos coges y nos llevas de este suelo que nos ha tocado vivir). Ayúdame pronto a encontrarte. Ábreme bien los ojos y mi corazón (…)", escribía Marta antes de ser asesinada. Quizá pronto sea, como Santa María Goretti, que fue asesinada a los 12 años después de un intento de agresión sexual y de la que Wikipedia dice que "fue una laica y mártir italiana pasionista, asesinada por defender su virginidad y entregarse a Dios", canonizada y considerada una mártir de la Iglesia.

Sigue a Ana Iris en @anairissimon.

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