Estados Unidos

Camino despejado para Trump: se retiran Kasich y Cruz

Donald Trump le ha asestado un golpe de gracia a Ted Cruz en las cruciales primarias de Indiana y los medios estadounidenses ya han anunciado en sus sitios web que prácticamente es un hecho que el gobernador de Ohio, John Kasich deja la carrera.
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Donald Trump devant ses partisans lors d'un meeting à South Bend dans l'Indiana, le 2 mai 2016. Photo de Tannen Maury/EPA
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Donald Trump ha arrasado también en las primarias de Indiana, algo que parecía tan previsible como el resto de aplastantes victorias del magnate. La incontestable victoria de Trump ha provocado que Ted Cruz, junto a John Kasich, la penúltima comparsa que separaba a Trump de su arrolladora victoria entre los republicanos, haya decidido retirarse de la carrera y despejar el camino.

Medios estadounidenses ya han anunciado en sus sitios web que prácticamente es un hecho que el gobernador de Ohio, el republicano John Kasich deja la carrera presidencial. El camino para Trump está finalmente despejado.

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Trump se hizo con el 53 por ciento de los votos, según ha estimado la cadena CNN, en lo que supone el enésimo revés al resto de candidatos republicanos, completamente ensombrecidos por la brillante y maquiavélica campaña de propaganda de Trump, el candidato que ha ensombrecido mediáticamente a todos los demás.

Ted Cruz, un hombre de cuyo rostro no nos acordaremos en un par de semanas, ha decidido plegar velas. El penúltimo candidato republicano confiaba en obtener un resultado menos deshonroso en Indiana. Es probable que Cruz estuviera solo en su exacerbado optimismo. Lo cierto es que nunca ha tenido ninguna opción, por mucho que su sentido del deber le haya hecho mirar al futuro con esperanza.

"Desde el principio de mi campaña dije que continuaría con mi candidatura siempre que considerara que tenía opciones de ganar", en declaraciones a sus consternados seguidores en Indianápolis, Indiana. "Hoy lamento decir que mis opciones han sido barradas".

"Nos hemos dejado la piel en Indiana", ha dicho Cruz antes de finalizar su discurso, en el que no ha mostrado su respaldo a Trump, que ya camina sólido hacia su nominación. En realidad, ni siquiera le ha mencionado.

El presidente del Comité Nacional Republicano (RNC en sus siglas inglesas), Reince Priebus ha aceptado que Trump es ya el adalid definitivo de los republicanos poco después del discurso de despedida de Cruz.

.— Reince Priebus (@Reince)4 de mayo de 2016

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"Donald Trump será el presumible nominado republicano. Así que debemos unirnos y concentrarnos en derrotar a Hilary Clinton".

La retirada de Cruz ha puesto fin a una de las jornadas más descarnadas de todas las primarias en el seno republicano. Ambos candidatos se han saltado a la yugular y se han desacreditado ferozmente como si compitieran en bandos radicalmente distintos. Cruz lanzó la primer piedra a primera hora de ayer cuando tachó a Trump de "narcisista", "completamente inmoral" y de "mentiroso patológico". Trump reaccionó emitiendo un comunicado en el que describía a Cruz como a un "desquiciado".

Trump compareció ante sus seguidores en la torre Trump de Manhattan, un rascacielos tan elevado como su proverbial desvergüenza. "Ha sido un día increíble, a la altura de un año y de una noche igualmente increíbles", ha proclamado después de enterarse de la renuncia de Cruz. "Nunca había vivido nada parecido, pero es algo hermoso de contemplar y algo muy hermoso para quedarte dentro".

Trump ofreció una insólita muestra de humildad en su discurso de victoria. El monstruoso millonario felicitó a Cruz por ser "un competidor brutal". Y no contento con ello también dijo que "es un tipo duro e inteligente con un gran futuro por delante". Trump, de hecho, felicitó también a la familia de Cruz, citó a su mujer Heidi y hasta a sus hijos, ignoramos si para perturbar a su candidato o en un insospechado gesto de cariño. Las delicadas palabras de Trump llegaron apenas 12 horas después de haber tachado a Cruz de "desquiciado" y de "loco". De hecho, Trump había acusado solo unas horas antes al padre de Cruz por estar implicado en el asesinato de John F. Kennedy.

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Trump ha prometido que seguirá con su campaña en Nebraska y en Virginia Occidental, a pesar de reconocer que su nominación ya es un hecho. Y no ha tenido reparos en admitir que su mirada ya está puesta en las elecciones generales. "Ahora vamos a por Hilary Clinton. Ella no sería una gran presidenta".

Trump arrancó la madrugada de ayer a solo 281 delegados del total que necesita para hacerse con la nominación republicana, una cifra que sumada a la que ha conseguido durante la madrugada le deja a muy poco distancia de convertirse ya en el único portador de la llama republicana. Trump ha conseguido 51 delegados más en Indiana, y solo necesitará ganar un poco más de la mitad de los que le quedan por delante para evitarse competencia alguna — básicamente la de la última comparsa, el gobernador de Ohio John Kasich — a su llegada a la convención republicana, el último escenario antes de ser proclamado candidato de su partido a la presidencia de Estados Unidos.

La victoria de Trump en Indiana es la historia de un secreto a voces, un secreto previsible desde hacía meses: que el millonario no tiene rival entre los republicanos y que solo le queda el enfrentamiento ante Hillary en las elecciones definitivas del 8 de noviembre. Los sondeos ya anunciaban que el camino de Trump y de Clinton en las primarias de Indiana sería plácido, después de sus respectivas y apabullantes victorias registradas la semana pasada en los estados del noreste del país.

Ser estadounidense en México en tiempos de Trump no es nada fácil. Leer más aquí.

Trump ya daba por hecho que tenía a Indiana en el bolsillo incluso antes de que arrancara la votación. De hecho, se pasó gran parte del lunes asegurando a sus seguidores que la nominación estaba cantada y que ya solo le quedaba prepararse para la batalla final, la que presumiblemente le enfrentará a Hillary en las generales.

"Los votantes de Indiana me van a encaramar a lo más alto, de manera que ya solo me deba de concentrar en Hilary Clinton", declaró Trump el lunes durante un mitin electoral celebrado en South Bend.

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Al final, nadie ha salido tan vapuleado de Indiana como Ted Cruz, que se ha despedido con apenas del 37 por ciento de los votos, una cifra muy lejana a sus alucinadas expectativas. El senador de Texas, junto al resto de fuerzas destinadas a "detener a Trump" había puesto todas sus esperanzas en evitar que Trump consiguiera el número delegados suficiente como para eludir la votación final en la convención republicana.

Cruz se ha sacado de la manga varios trucos desesperados en las últimas semanas, como incorporar a la carismática ex candidata Carly Fiorina a sus mítines de la semana pasada, cubrir las ondas radiofónicas de proclamas anti Trump, aludir a la película Hoosiers [Más que ídolos] durante sus mítines, y alardear del respaldo que le ha brindado el gobernador de Indiana, Mike Pence. Hasta ha intentado formar una absurda alianza con Kasich — Cruz negó que existiera alianza alguna, mientras que Kasich, simplemente, se desentendió. Pero al igual que ha sucedido antes con los múltiples intentos de desacreditar a Trump, lo cierto es que ninguna artimaña le ha servido lo más mínimo.

Las primarias terminarán en California el próximo 7 de junio, cuando el soleado estado acuda a las urnas.

Y, pese a todo, el que no se retira, aunque no tenga absolutamente nada que hacer, es John Kasich, quien apenas se va de Indiana con un pírrico 8 por ciento de los votos. "Los resultados de esta noche no van a alterar los planes del gobernador Kasich", han proclamado los miembros de su candidatura poco después de que Trump haya sido anunciado como el gran vencedor de la jornada. "Nuestra estrategia era y sigue siendo la de conquistar la nominación en la convención".

Cruz llevaba meses preparándose el terreno para asestar un golpe a Trump en California. De hecho, la semana pasada anunció que contaba con el respaldo del ex gobernador de California, Pete Wilson. Sin embargo, los primeros sondeos sobre la estimación de voto en el estado del sur ya señalan que Trump parte con su proverbial ventaja y que se espera que sea capaz de hacerse con la gran mayoría de los 172 candidatos del estado, una cifra más que suficiente para llegar a la convención republicana y no tener que someterse a la enésima engorrosa e innecesaria votación.

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