Un preso de una prisión del norte de California fue encontrado serrado por la mitad con sus órganos pectorales y abdominales extirpados. Los hechos sucedieron a principios de mayo, durante un motín, tal y como ha sido revelado recientemente.El motín sucedió en la cárcel de Solano, una centro de reclusión del estado California, situado en la ciudad de Vacaville, a unos 60 kilómetros de Sacramento. El día 4 de mayo, alrededor de las 15 horas, una vez se había disuelto el motín, los vigilantes se encontraron con los restos del joven de 24 años Nicholas Anthony Rodríguez. Al parecer el escabroso descubrimiento se produjo en una de las duchas que quedaban unos metros más allá de su celda. Lo que quedaba del cuerpo fue doblado y embutido en un cubo de basura.Associated Press fue la primera en informar de los detalles de lo sucedido tras presentar una solicitud para que la autopsia de Rodríguez fuese puesta a disposición pública. Rodríguez, oriundo de Oakland, cumplía una sentencia de 8 años por robo. Hasta la fecha nadie ha sido acusado del asesinato, y el portavoz de departamento de Correccionales y Rehabilitación, Terry Thornton explicó que "los órganos extraviados "son todavía parte de la investigación". Thornton declaró que el compañero de celda de Rodríguez, un hombre de 46 años condenado a cadena perpetua por un asesinato cometido en Los Ángeles, es el único sospechoso.Visitamos el final del túnel por donde "El Chapo" consumó su flagrante evasión. Leer más aquí. Durante los disturbios resultaron heridos 3 reclusos y un funcionario del correccional. Al parecer los incidentes, en que estuvieron involucrados 58 presos, tuvieron lugar en el módulo de la penitenciaría en que se encontraba Rodríguez. Thornton relató que después del barullo se confiscó un arma elaborada por los reclusos. Los especialistas investigan ahora si los disturbios se produjeron para distraer la atención sobre el crimen de Rodríguez o si fue la forma que encontraron para ganar tiempo sus perpetradores. Los funcionarios de la prisión no se percataron de la ausencia de Rodríguez hasta varios horas después del motín y creyeron, en un primer momento, que el reo había escapado.A lo largo de los últimos 15 años más de 160 reclusos han sido asesinados en las cárceles de California, un estado que acumula uno de los índices más elevados por homicidio.Dos asesinos escapan de la prisión de Nueva York y dejan una nota: 'Que tengan un buen día'. Leer más aquí.Es muy difícil cubrir cada contingencia con el limitado personal que tenemos ahora", declaró Alexander a AP. "Me entristece decir que lo que sucedió en Solano, es solo la antesala de lo que se avecina", aseguró.Según el informe de la autopsia, conducido el 27 de mayo por el sheriff del condado, Rodríguez tenía alcohol en la sangre y había fallecido antes de ser desmembrado. Murió a consecuencia de los golpes que recibió en la cabeza que le dejaron con una herida profunda en la frente en forma de estrella, múltiples fracturas craneales, cortes y otras heridas.Sigue a VICE News en Twitter: @VICENewsEsAssociated Press ha contribuido a esta información.
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"Es algo que no me cabe en la cabeza porque los funcionarios están controlando a los presos todo el tiempo", afirmó a AP Christine Ward, director ejecutivo de la Alianza de Acción por las Víctimas de los Crímenes. "Por desgracia, sabemos que hay alcohol, que hay armas y que hay drogas. Por mucho que los funcionarios les vigilen, tenemos a los criminales más duros más peligrosos y a más violentos en nuestra penitenciaría estatal. Y, por desgracia, también a algunos de los presos más astutos. Siempre encuentran la manera de hacer cosas así.Chuck Alexander, presidente de la Asociación de agentes por la Paz de los correccionales de California, el sindicato que protege a la mayoría de los vigilantes, echa la culpa de la violencia a una ley de 2011. Se trata de una normativa del estado de California que mantiene a los delincuentes de perfil bajo en los correccionales del condado y que deja que sean las prisiones estatales las que se queden con los delincuentes más violentos, y que posibilita que algunos peligrosos criminales estén ahora en centros de reclusión de seguridad intermedia. También mencionó a los problemas del personal como un factor importante y sugirió que incidentes parecidos seguirán sucediendo en el futuro.'Tenemos a los criminales más duros, peligrosos y violentos en nuestra penitenciaría estatal'
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