Television

La transformación que nadie vio venir en 'Stranger Things'

El Steve Harrignton de 'Stranger Things 2' es un nuevo hombre.
Jamie Clifton
London, GB
30.10.17
Joe Keery como Steve Harrington en 'Stranger Things 2'

Este artículo apareció originalmente en VICE UK.

ADVERTENCIA: spoilers por doquier. No lean esto a menos de que ya hayan visto Stranger Things 2 en su totalidad.

Steve Harrington no está bien. Un tipo furioso con bigotico acaba de tirarlo al piso y ahora está sentado en su pecho, gritando en cámara lenta mientras le pega en la cara con ambas manos.

Luego Steve aparece en la parte trasera de un Camaro lleno de niñitos de trece años. Uno de ellos discute pedagógicamente sobre sus habilidades como peleador, mientras otro maneja el carro. Parquean en la entrada del sistema de túneles lleno de monstruos viscosos de un universos paralelo. Un par de niños bajan en picada en la oscuridad.

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Steve, bastante jodido para ese momento, casi cayéndose del carro, apenas con la fuerza de sostener su propio peso, recibe por parte de Dustin, un bate para que "los mantenga a salvo". De mala gana, y no por primera vez durante esa semana, accede.

Este es el Steve Harrington de Stranger Things 2, la nueva temporada del éxito de Netflix, que empieza lento y tiene sus fallas pero que en general es tan agradable y adorable como la primera temporada, así que con seguridad dominará también los temas de conversación de altas horas en la mañana. Steve Harrington no tiene una segunda buena temporada. Pero es justo por eso que emerge como favorito en el episodio de final de temporada. El arco dramático y clímax que nadie esperaba.

En la mayor parte de la primera temporada, Steve no es más que un idiota que matonea niños tímidos y quien públicamente humilla y califica de perra a su propia novia. En Beyond Stranger Things, Ross Duffer (quien creo la serie con su gemelo, Max) describe a la encarnación del rey atlético del Hawkins High, como "un tipo malo".

Algunos de los idiotas más icónicos de las películas ochenteras —Bender, de The Breakfast Club, Biff, de Back to the Future— encontraron en algún momento sus propias formas de redención. Así que encaja, dado a la fijación que tienen los Hermanos Duffer por esta década en particular, que Steve, interpretado por Joe Keery, también haya empezado su redención hacia el final de la primera temporada: disculpándose con su rival, Jonathan, y ayudando a su novia Nancy a pelear contra el duro del Upside Down.

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Pero no se arrepiente ni reivindica demasiado. Por lo menos no lo suficiente como para que nos explique por qué Nancy no lo deja. Después de todo, sigue siendo el novio imbécil con pelo extravagante. Podría ser feliz con un buen tipo como Jonathan, y así cumpliendo con otro de los clásicos de la películas ochenteras. En una entrevista con, Entertainment Tonight, Keery mismo dice sobre el final: "recuerdo reaccionar como !QUÉ! estaba en shock".

Dustin y Steve en Stranger Things 2

En Beyond Stranger Things, Matt Duffer admite que Steve empezó como un personaje estereotípico, "casi como jugador de marca" (Según una entrevista de Nerdist con Natalia Dyer, quien interpreta a Nancy, Steve debería haber muerto). Pero una vez los hermanos conocieron a Keery, el personaje "empezó a evolucionar y se fue volviendo más encantador y agradable", hasta el punto donde "quisieron darle un un arco", y hacerlo ir en el último minuto a la casa para ayudar a "salvar el día".

Para lograr ese arco en la segunda temporada, era necesario que le pasaran muchas cosas a Steve.

Las cosas malas que le pasaron a Steve Harrigton en la segunda temporada de Stranger Things, en orden de aparición: descubrió lo malo que es escribiendo ensayos para aplicaciones universitarias; tuvo una conversación con los padres de la fallecida Barbara, que, por alguna razón, es tratada como un personaje (quien, establecimos previamente, apesta); fue a una fiesta solo para que su novia le dijera que no lo amaba; conoció a Billy, el joven nuevo y sociópata, con peinado peculiar quien inexplicablemente fuma mientras levanta pesas y es constantemente rudo con Steve; ser levantado por Billy casi hasta morir; y acabar cuidando niñitos en la diabólica puerta subterránea, solamente con su bate.

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Como Matt Duffer dice en Beyond Stranger Things, "tuvo una historia deprimente". Central a su triste historia: ser superado por Billy en Basketball, que le apagara su ducha en los cambiadores, y que después pulverizara su cara al frente de algunos niños. Oprimido, Steve se convierte en un personaje simpático por primera vez, y haciendo tantas buenas obras, se ve mucho mejor.


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Gracias a que Steve Harrigton hace muchas buenas obras en Stranger Things 2: permanece fresco cada vez que Billy, sin ningún tipo de provocación, lo molesta; le da a Dustin, quien también esta un poco despechado esta temporada, consejos sobre chicas y buen pelo, dando inicio a un posible bromance que podrá ser material de un sin fin de artículos de listas; defiende niños tontos con deseos de morir en un campo de chatarra; se toma de manera madura la relación de Nancy y Jonathan; se convierte en niñera de los cuatro de los niños que luego lo llevan a la mencionada puerta infernal.

También lo muestran siendo algo bobo, como confundiendo a los alemanes con nazis y creyendo que puede proteger a los niños, cuando es bastante claro que no podrá hacerlo. Lo que lo pone en el terreno cómico del adorable personaje tonto. El salto más grande que el Steve de la primera temporada podría haber dado. Aplausos para los hermanos Duffer, por llevarlo al centro de la historia en el curso de solo ocho escenas, en un elenco coral de trece personajes principales.

¿Qué le deparará a Steve? Dado a que para la siguiente temporada se supone que ya se ha graduado del colegio, un fan sugiere que se entrenara para ser policía bajo el mando de Hopper. Lo que tiene sentido. De pronto deba deshacerse del bate con puntillas, pero podrá seguir jugando el rol de protector.